El alcalde de Recoleta y dirigente comunista abordó en entrevista episodios de su vida, su adscripción al marxismo, sus metas y prioridades.

Equipo ES. 10/018. Daniel Jadue Jadue cuenta que a su madre no le gusta que sea comunista, ni alcalde, ni arquitecto; le hubiera agradado que fuese cura. Y estuvo a punto, hasta que vio “la luz roja” del marxismo y decidió entrar a militar a las filas comunistas. Este sociólogo y arquitecto confiesa que es anti institución del matrimonio, apasionado de la lectura, la música y cocinar.

El actual jefe comunal de la Municipalidad de Recoleta e integrante del Comité Central del Partido Comunista (PC) rechaza ser parte de una izquierda institucional y reivindica como rebelde la labor en el municipio. Piensa que las preguntas majaderas de si será candidato presidencial son porque los periodistas buscan “golpear” y vender con las noticias y precisa que el PC tiene varios nombres presidenciables.

Habla de su real vínculo con el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, pero sobre todo de su gestión en Recoleta, enumerando una larga lista de logros y labores que, dice, van más allá de la Farmacia Popular o la Inmobiliaria Popular.

En entrevista con El Siglo habla de su vida, de la familia, de la Jota (Juventudes Comunistas), de lo religioso y concepciones marxistas, y de cuando criticó una decisión de Yasser Arafat, el líder de la Organización para la Liberación de Palestina, dejando de militar en una orgánica palestina.