Carlos Insunza, en entrevista, indica que el Gobierno apunta a generar “incapacidad” para cubrir “necesidades del Estado” con negativo efecto social.

Javier Candia Neira. Periodista. 18/10/018. El presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), Carlos Insunza, cuestionó el proyecto de reforma o modernización tributaria y el nuevo presupuesto que impulsa el Gobierno de derecha, y advirtió que esas iniciativas impactan negativamente “en los programas sociales, en la función pública”.

En entrevista con ElSiglo.cl, sostuvo que frente a situaciones que se viven en entidades como el Servicio Nacional de Menores (SERNAM) y Gendarmería, “falta poner en evidencia cómo además de vulnerar los derechos de los niños y de los privados de libertad, se vulneran los derechos de los trabajadores”.

-Desde la llegada del nuevo Gobierno de derecha, se han denunciado despidos masivos, ¿en qué está la situación de despidos en sector público?

-Desde la instalación del Gobierno de Sebastián Piñera, los trabajadores y trabajadoras de la administración pública han estado bajo un ataque sostenido, articulado y conducido desde el centro de poder. No se trata de despidos particulares decididos por jefes de servicio o de autoridades intermedias. Es una estrategia general de razia en la administración pública, con el objetivo de abrir espacio a personeros de confianza del Gobierno eliminando a personal de funciones permanente, altamente calificado. Por lo demás, abre una amenaza continua de debilitar los servicios, en función de generar las condiciones para  privatizar y reducir la función del Estado.

-¿Qué pasos o criterios han adoptado ustedes?

-Desde antes de la instalación del Gobierno, desde la ANEF hemos venido desarrollando un plan definido desde la base y ratificado en nuestra asamblea del mes de abril y ratificado en nuestra asamblea del mes de agosto, que ha puesto en el centro la defensa del empleo público, entendiendo que los trabajadores y trabajadores del Estado somos funcionarios permanentes, al servicio de la ciudadanía y no de los gobiernos de turno. En este proceso hemos desarrollado movilizaciones ascendentes, que han venido enfrentando en cada servicio los despidos. Hemos definido la utilización intensiva de todos los mecanismos jurídicos, administrativos y judiciales que han dado cuenta de que los Tribunales y la Contraloría han ratificado reiteradamente la actuación ilegal y arbitraria del Gobierno, obligando a reintegrar a los trabajadores afectados.

-Desde el Ejecutivo se insistió en calificar de “operadores políticos” a muchos funcionarios públicos.

-Durante el periodo de campaña y ahora desde vocerías de personeros del Gobierno, se desplegó un discurso agresivo contra los funcionarios públicos, usando conceptos despectivos como “grasa del Estado” y “operadores políticos”, como medio para justificar la búsqueda de utilizar el Estado como botín. Lo que ha ido quedando claro es que estamos ante un diseño comunicacional que tiene por fin debilitar al Estado y sus instituciones.

-En ese marco, ¿cómo son las relaciones de ustedes con el Gobierno?

Las relaciones con este Gobierno tiene un rango muy esquizofrénico, pues por un lado se muestran dialogantes, pero a la vez se evidencia la lógica antisindical general de la actual administración. Este es un Gobierno que no tiene ninguna concepción racional ni positiva para establecer las relaciones con los trabajadores.

-Los casos de Gendarmería y Servicio Nacional de Menores, que se repiten cada cierto tiempo como asuntos de interés público por su conflictividad, muestran la precariedad en que se desempeñan muchos trabajadores del Estado. ¿Cuál es tu mirada sobre este tema?

-Desde la ANEF hemos sostenido por largo tiempo que es indispensable abrir un debate franco, un debate serio, que de una vez resuelva las problemáticas del empleo público y de la menguada administración pública. A pesar de que somos uno de los países que tienen uno de los Estados más pequeños, es uno de los que menos gasta. Tenemos un Estado que en cualquier medición internacional muestra ser altamente eficaz y eficiente en el cumplimiento de sus tareas y que sostiene indicadores en el ámbito sanitario, educativo, de infraestructura y derechos sociales, que no se condice con los pocos recursos que maneja y su baja dotación. Sin embargo, resulta necesario que se realice un gran pacto social que estabilice las condiciones del empleo público para terminar con las dinámicas clientelares. En el caso de Gendarmería y SENAME, falta poner en evidencia cómo además de vulnerar los derechos de los niños y de los privados de libertad, se vulneran los derechos de los trabajadores, que hacen enormes esfuerzos para cumplir con sus funciones, muchas veces en condiciones indignas e insalubres. Los funcionarios públicos requieren condiciones dignas, para garantizar los derechos de la ciudadanía”.

-¿Cuáles son las prioridades este semestre de la ANEF?

-Vamos a insistir en que los espacios de negociación que hemos conquistado históricamente sigan adelante, vamos a participar con toda nuestra energía y capacidades en la mesa del sector público, pero además hemos definido otras tareas centrales. El Gobierno ha enviado un proyecto de reforma tributaria que constituye un riesgo para el desarrollo de Chile  y su futuro. Este proyecto de ley genera, a mediano plazo, una situación de incapacidad de cubrir las necesidades del Estado, por la vía tributaria y abre brechas de elución y de evasión que van a poner cerca de mil millones de dólares en el bolsillo de los más ricos y significa un desfinanciamiento crónico del Estado que tendremos que enfrentar. Por otro lado, la insistencia del Gobierno en seguir avanzando en recortes de presupuesto de los servicios, a diferencia de lo que ha dicho el ministro (Felipe) Larraín, tiene directo impacto en la ciudadanía. Impacta en los programas sociales, impacta en la función pública. Es por eso que seremos un interlocutor presente y de primera línea en el debate presupuestario, para defender el rol público en la defensa de los derechos de las grandes mayorías.

-¿Cómo evalúas las  últimas iniciativas laborales del Gobierno? ¿Hay un desmantelamiento de reformas?

-Si bien algunas de estas iniciativas no nos afectan directamente, son un riesgo para el conjunto de los trabajadores y es por eso que hemos estado en primera línea del debate rechazando iniciativas como el estatuto juvenil y rechazaremos todas las iniciativas que apunten en la dirección de flexibilizar y precarizar el empleo. Los proyectos que se han enviado hasta ahora, muestran un claro sesgo en contra de los trabajadores y muestran que su formato de reactivación económica, basado en la concentración de la riqueza en los poderosos de siempre y la reforma tributaria es la muestra más clara de esto.

-¿Cuáles son tus expectativas sobre el futuro de la ANEF como una de las principales organizaciones sindicales del país?

-La ANEF cumple este año 75 años de existencia. Fundada por Clotario Blest en 1943, la ANEF ha sido un actor fundamental en la construcción de todos los movimientos democráticos y de justicia social y para nosotros portar ese legado es una tremenda responsabilidad. Pero también implica un orgullo que nos moviliza y es por eso que hemos decidido conmemorar este aniversario como la principal organización sindical del país, aportando a la unidad más amplia de los trabajadores de nuestro país. La ANEF se sigue proyectando como una organización sindical de clase, que es capaz de jugar un rol en la solidaridad, en la construcción conjunta con todos los trabajadores en la CUT (Central Unitaria de Trabajadores), para perspectivar un nuevo ciclo de movilización y de unidad de las fuerzas de izquierda y progresistas que buscan el desarrollo de Chile en función de los mismos objetivos que dieron origen de la ANEF que, además de la defensa de los trabajadores públicos, busca un nuevo Estado, al servicio de las grandes mayorías.