La institución dijo que no fue un homenaje sino una celebración deportiva donde intervino el hijo del represor. Activistas llevarán carta a Ministerio de Defensa.

Equipo ES. 15/10/018. Tras el bochornoso homenaje que realizó la Escuela Militar al exagente de la DINA apresado en Punta Peuco, Miguel Krassnoff Martchenko, quien acumula penas por más de 600 años de prisión, las directivas nacionales del Partido Comunista (PC) y del Partido Progresista (Pro País) brindaron una conferencia de prensa para rechazar el accionar militar. Estuvieron presentes el presidente del PC, Guillermo Teillier y el timonel de Pro-País, Camilo Lagos, junto al secretario general de la colectividad comunista, Lautaro Carmona y Andrea Condemarín, vicepresidenta de los progresistas. Los dirigentes hicieron un duro diagnóstico del real compromiso que tienen las Fuerzas Armadas y de las escuelas matrices con el tema de los derechos humanos y exigieron al Gobierno propuestas para revertir esta situación.

Tellier señaló que “exigimos la destitución del coronel Germán Villarroel. Él, tenemos entendido, está dentro de un listado de 50 oficiales de alto rango para conformar el nuevo Estado Mayor del Ejército. De ser así, ese listado se debe revisar con mucha mayor detención. No corresponde usar un recinto del Estado para homenajear a responsables de crímenes de lesa humanidad, ni tampoco es posible ampararse en la institución castrenses para ello”.

Y agregó que “existe y esto es grave, un apoyo implícito de oficiales del Ejército a las acciones que se cometieron en la dictadura, a las violaciones derechos humanos. No hay tampoco una condena institucional a los graves crímenes de lesa humanidad, a las violaciones sistemáticas a los derechos humanos cometidas en dictadura. Los que cometieron estas atrocidades siguen siendo parte de las Fuerzas Armadas”.

El diputado, asimismo, comentó que “hablamos ni más ni menos del espacio donde se forman los futuros oficiales. Todos los que cometieron actos de violaciones a los derechos humanos debieran ser desligados completamente de las instituciones armadas. Porque esto se está traspasando a las nuevas generaciones”, y apuntó que, si “queremos recuperar a las Fuerzas Armadas como instituciones que sean respetadas por toda la sociedad”, en ello añadió que “hay una alta responsabilidad del Gobierno porque se debe aclarar a cuánto llega el compromiso que hizo en la campaña electoral el actual Presidente con la llamada familia militar. Queremos saber el real compromiso de las actuales autoridades con los derechos humanos”.

En tanto, Camilo Lagos, indicó que “si Piñera quiere gobernar para todos, que ingrese un proyecto de ley que elimine cualquier apología a la dictadura y que obligue a las Fuerzas Armadas a eliminar cualquier vestigio cultural de la dictadura en sus instituciones”.

“Piñera siempre ha hablado de la unidad. Este es el momento de demostrar si de verdad es su compromiso. Tendrá todo nuestro apoyo. El Presidente anda por el mundo dando cátedra sobre derechos humanos y criticando supuestos abusos en otros países. Mejor que comience por casa y termine ya con estos homenajes que violentan a la sociedad”, añadió el dirigente.

Lagos, también, manifestó que “es trascendental pensar en las Fuerzas Armadas del futuro, (para ello) los derechos humanos deben ser parte de su formación fundamental”, porque recalcó que “Chile se reconstruye con instituciones republicanas que piensan en sanar las heridas, no en abrirlas”.

Asimismo, la Comisión Chilena de Derechos Humanos y la Agrupación de Familiares de Detenidos Desparecidos (AFDD), este martes a las 10 de la mañana dejarán una carta en el Ministerio de Defensa para repudiar el hecho y pedir explicaciones al titular de la cartera para saber si estaban o no realmente en conocimiento de esta actividad.

En ese marco, la presidenta de la AFDD, Lorena Pizarro, emplazó al Presidente a pronunciarse sobre los hechos. “Aquí Sebastián Piñera también tiene algo que decir, porque yo me imagino si hoy día el Ejército de Chile homenajeara a un responsable de una violación o de pedofilia, ¿no serían destituidos todos aquellos que se prestaran para aquello? El Presidente de la República se debe pronunciar, porque es un hecho extremadamente grave. No puede ser que solo hable el ministro de Defensa”, recalcó.

La respuesta del Ejército

Tras el revuelo que causó el homenaje a uno de los más crueles represores de la dictadura, el Ejército emitió un comunicado para desmarcarse de la actividad. “El hecho referido, no correspondió a un homenaje al Brigadier en retiro Miguel Krassnoff Marchenko u otros condenados por derechos humanos, sino que, a una competencia deportiva y de camaradería realizada dentro de las actividades programadas anualmente con los exalumnos de ese instituto”, afirmó la declaración pública.

Además, el texto de los uniformados apuntó que la actividad fue autorizada y contaba con la presencia del Director de la Escuela Militar, CLR. Germán Villarroel Opazo. Sin embargo, el organismo castrense señaló que Miguel Krassnoff Bassa, hijo del represor, por iniciativa propia hizo alusión a la situación de su padre, hecho que estuvo “fuera del espíritu de tal evento”. La institución aseguró que el ministro de Defensa, Alberto Espina, solicitó todos los antecedentes sobre el homenaje, frente a lo cual el Ejército respondió que ya se había iniciado “una investigación exhaustiva, a fin de acreditar todas las responsabilidades administrativas y disciplinarias, las que se harán efectivas dentro de las próximas horas”, destacó el documento.

En ese marco, el ministro Espina en su cuenta de Twitter posteó que: “los hechos ocurridos en la Escuela Militar son inaceptables. Se pidió a Ejército investigación para determinar responsabilidades. Los recintos militares como ningún espacio administrado por el Estado, puede ser utilizado para realizar actos a condenados por la justicia por crímenes”.

Se espera que en las próximas horas de este lunes se entreguen los nombres de los responsables con las respectivas sanciones. Cumpliéndose el plazo de 24 horas que dio Alberto Espina al comandante en jefe del Ejército, general Ricardo Martínez, para que recopilen los antecedentes.