El diputado dijo que esas instituciones no responden a los intereses del pueblo chileno. Y a 20 años de la detención del dictador en Londres recordó la negociación que lo salvó.

Daniela Pizarro A. Periodista. 15/10/018.  “El Ejército chileno es una organización que está evidentemente comprometida con las violaciones de los derechos humanos tanto en la dictadura como hasta el día de hoy”, fueron las duras palabras con las cuales el diputado Hugo Gutiérrez definió a la institución que defendió y presionó para que Augusto Pinochet quedara en libertad cuando fue apresado en Inglaterra.

Este 16 de octubre se cumplen 20 años desde que el dictador fue detenido en Londres, mientras estaba internado en la London Clinic a la espera de una operación de hernia. En esa oportunidad fue la justicia universal la que tuvo al otrora general pendiendo de un hilo a la espera de si era o no condenado como el principal responsable de las violaciones de los derechos humanos que ocurrieron en Chile entre 1973 y 1990.

En entrevista con ElSiglo.cl el diputado del Partido Comunista y abogado de derechos humanos, Hugo Gutiérrez, aseguró que la intervención de la justicia internacional en la detención del dictador dejó “en evidencia de que en Chile no había justicia”. Asimismo, apuntó que las gestiones que hizo el Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle para extraditarlo “es una muestra de la calidad de democracia que teníamos y de la presión de las Fuerzas Armadas”.

Asimismo, el parlamentario se refirió al acto homenaje que se realizó en la Escuela Militar en el marco de un evento deportivo, a exoficiales condenados por crímenes de lesa humanidad, entre ellos al exagente de la DINA apresado en Punta Peuco, Miguel Krassnoff Martchenko, quien acumula penas que suman más de 600 años de prisión. “Creo que hay que abrir los ojos y ver la dura realidad: las Fuerzas Armadas chilenas no son del pueblo de Chile”, apuntó.

A 20 años de la detención de Pinochet en Londres ¿Cuál es la significación que toma ese hecho en el actual escenario donde persiste la demanda por verdad y justicia?

El 16 de octubre representa un planteamiento duro al estado derecho chileno que tenía hasta ese momento un claro compromiso con la impunidad. La detención de Pinochet en Inglaterra es la evidencia de que en Chile no había justicia y que las organizaciones de familiares de víctimas y sus abogados tuvieron que recurrir al extranjero, a la justicia universal, para que la justicia supiese la situación de derechos humanos que ocurría en el país. Desde ahí hay un claro pendiente por parte del estado de derecho chileno que hasta ese entonces no había sido capaz de responder a las demandas de verdad y justicia. Tras eso comenzó a llegar algo de justicia, aunque tardía, para las víctimas y sus familiares.

El Gobierno de Frei Ruiz-Tagle en ese momento se la jugó por traer de vuelta a Pinochet con la premisa de juzgarlo acá ¿Cómo recuerda aquello?

El Gobierno tuvo que responder a los requerimientos de las Fuerzas Armadas chilenas, en consecuencia, hizo todos sus esfuerzos para traer de vuelta a Pinochet. Ese comportamiento era también demostrativo de la calidad de democracia que teníamos en ese entonces, que no ha diferido mucho con lo que tenemos hoy, que es una democracia secuestrada por la oligarquía local.

¿Cómo se explica que Pinochet cuando llegó a al país demostró que estaba sano y cuando la justicia chilena lo procesa por la Caravana de la muerte vuelve a zafar con la misma excusa de la enfermedad?

Pinochet llega al país y se evidencia que todo lo que había planteado el Estado chileno en cuanto a su salud deteriorada por lo cual no era posible juzgarlo en Inglaterra era mentira. Después de eso el Poder Judicial chileno tiene la voluntad de juzgar a Pinochet, pero era obvio que la transición democrática no podía permitir que fuese condenado, en consecuencia, todos los actores políticos nuevamente lograron coludirse para encontrar una salida a Pinochet y esa salida nuevamente apeló al expediente de la salud. Ahí todos los operadores políticos estaban abiertamente coludidos: el Gobierno de Frei, el poder judicial, el Servicio Médico Legal y la Corte Suprema, que se prestó para fallar a favor de una salud mental deteriorada de Pinochet, lo que no era cierto. Esas fueron todas las construcciones mentirosas que se hicieron para liberar a Pinochet de todas las causas primero en Inglaterra y luego en Chile.

Excusa de la enfermedad que también adoptaron los posteriores condenados por violaciones de derechos humanos.

Lo que sucede es que la persecución penal a los violadores de derechos humanos en nuestro país fue tardía, entonces, se llega cuando estos genocidas están con una avanzada edad y con un estado de salud frágil, en consecuencia, ellos recurren a lo que es normal, es decir, que tengan diabetes no es ninguna sorpresa, que tengan problemas cardiacos, no es ninguna sorpresa, pero nada de eso es impedimento para que puedan ser condenados y cumplan sus condenas en la cárcel.

El Ejército de ese entonces presionó para que Pinochet saliera libre y en la actualidad la misma institución rinde homenaje a criminales de lesa humanidad como Krassnoff ¿Cómo se lee esa situación?

El Ejército chileno es una organización que esta evidentemente comprometida con las violaciones de los derechos humanos tanto en la dictadura como hasta el día de hoy. No podemos dejar de soslayar que los pactos de silencio se mantienen hasta hoy día, por tanto, hay al interior de las Fuerzas Armadas un claro componente de clase defensora de los intereses de la oligarquía nacional, negarlo hoy no tiene ningún sentido. Hay que darse cuenta que las Fuerzas Armadas chilenas estuvieron todas comprometidas con la dictadura y siguen comprometidas con una forma de resolver los conflictos sociales que no difiere para nada con esa concepción golpista que tuvieron durante la dictadura. Creo que hay que abrir los ojos y ver la dura realidad: las Fuerzas Armadas chilenas no son del pueblo de Chile.

¿Las Fuerzas Armadas siguen siendo pinochetistas?

Las Fuerzas Armadas siguen siendo esencialmente pinochetistas y por eso que no cooperan en nada con el esclarecimiento de las violaciones de derechos humanos, porque si tuviesen una visión distinta ellos entregarían todos los antecedentes que tienen, pero prefieren negarlos.