El diputado Guillermo Teillier pidió al Gobierno que salde los 39 mil dólares que debe a laboratorios extranjeros para destrabar la investigación sobre la muerte del poeta.

Equipo ES. 10/10/018. El Gobierno de Chile hasta la fecha mantiene una deuda con los laboratorios extranjeros que llevaron a cabo las pericias que concluyeron que la muerte de Pablo Neruda no fue producto del cáncer de próstata que padecía. Los pagos fueron comprometidos por la administración anterior, ya que el Estado se hizo también parte de la querella que presentó el Partido Comunista y los familiares del poeta. Producto de ello la investigación quedó paralizada corriendo el riesgo que no se pueda determinar finalmente de qué murió el Premio Nobel.

En ese marco, el diputado y presidente del Partido Comunista (PC), Guillermo Teillier, en una intervención en el Parlamento exigió al actual Gobierno que cancele dicha deuda para esclarecer la verdad de la muerte del exsenador y dirigente comunista. “El Estado asumió esta deuda en el Gobierno de Michelle Bachelet y el dinero para esos efectos estaba considerado en el Presupuesto anterior, en el programa de seguimiento de causas judiciales”, explicó.

Cabe recordar que la investigación se reabrió luego que en 2011 la colectividad de la hoz y el martillo inició una querella judicial para conocer la causa de muerte de Pablo Neruda, donde también son querellantes familiares del vate y el Estado de Chile.

Los problemas para saldar las diligencias provienen, entre otras cosas, porque el Programa de Derechos Humanos pasó de estar en manos del Ministerio del Interior al Ministerio de Justicia, entonces, entre ambas carteras se achacan las responsabilidades.

No obstante, explicó Teillier, que “en reunión del 20 de julio del presente año, entre los abogados del proceso con el abogado del Ministerio del Interior a cargo de este asunto, que es el señor Ítalo León, este informó que pese al cambio de programa el caso Neruda queda definitivamente a cargo de ese Ministerio, el del Interior, y que se designarían nuevos abogados para que en nombre del Estado actúen en el proceso”.

“En cuanto a la deuda con los laboratorios del exterior, se informó que se había enviado una consulta a la Contraloría General de la República, a fin de que se autorizara la inclusión de dicha suma y proceder al pago en el más breve plazo posible”, agregó el parlamentario.

Pero, el timonel del PC, reveló que “surgió una controversia en el Gobierno respecto de quién tiene que pagar, si el programa del Ministerio del Interior o la Subsecretaría de Derechos Humanos”.

Situación que según denunció el legislador “es una medida dilatoria, por cuanto en el programa de seguimiento de causas judiciales, dependiente de la Subsecretaría del Interior, hay asignado, por la Ley de Presupuestos de 2018, un monto total de 200 millones 123 mil pesos, y su gasto no supera el 50 por ciento”.

Por ello, Guillermo Teillier exigió que “se oficie al ministro del Interior y Seguridad Pública y a la autoridad a cargo del Programa de Derechos Humanos, a fin de que informen respecto del estado del trámite de pago y se asuma, con plena seriedad y responsabilidad, el cumplimiento de una obligación de! Estado de Chile, que permita, por fin, llevar a cabo las diligencias y pericias científicas que, por una parte, confirmen, si así fuere, que estamos en presencia de un crimen de lesa humanidad, y ayuden a determinar si hubo responsabilidad de agentes de la dictadura en la muerte del gran creador cultural y del gran ciudadano de Chile y del mundo, como fue y sigue siendo considerado nuestro querido compañero Pablo Neruda”.

Qué arrojaron los análisis

Este 20 de octubre se cumplirá un año desde que los 16 expertos tanatólogos de España, Francia, Dinamarca, Estados Unidos, Canadá y Chile que analizaron los restos de Pablo Neruda determinaron que el poeta no falleció a causa de una caquexia cancerosa a raíz del cáncer de próstata que lo afectaba y que por tanto el certificado de fallecimiento emitido el 23 de septiembre de 1973 por la Clínica Santa María –intervenida en ese momento por los militares- no reflejaba la verdadera causa, sino que era “falso de falsedad absoluta”.

Los análisis de los expertos, además, arrojaron que había una bacteria en el cuerpo del Premio Nobel, más precisamente en uno de los molares. El perito español Aurelio Luna, en esa oportunidad, dijo que “si todo va bien, en el plazo de un año tendríamos una respuesta concreta y clara a los estudios de genómica bacteriana. En función del perfil genómico, si se tratara de una bacteria que se ha cultivado en un laboratorio, es evidente que estaríamos ante la intervención de un tercero y que se habría administrado con una finalidad criminal la bacteria en el cuerpo”.

La especie bacteriana encontrada en los restos de Neruda no se sabe cómo llegó ahí, por lo tanto, para establecerlo se necesitan una serie de estudios complementarios que se estaban desarrollando en laboratorios de Canadá, con el objetivo es determinar el origen y si se trata de bacterias que han sido modificadas o cultivadas con fines de utilización biológica.

Sin embargo, ese último eslabón del misterio de la muerte del poeta hasta la hora no se ha podido dilucidar, porque falta una pericia fundamental que requiere tomar muestras de tierra en la tumba de Neruda en su casa de Isla Negra y enviarlas a Canadá y Dinamarca, pero mientras el Estado chileno no pague una deuda de 39 mil dólares a los laboratorios internacionales que realizaron la investigación todo seguirá en pause.

Se adeuda dinero al Centro de ADN de la Universidad de Hamilton, Canadá, el responsable de descubrir que en un molar del vate se encontraba la sustancia letal Clostridium botulinum. También, al centro de estudios de Copenhague en Dinamarca que hicieron millones de exámenes. Otro laboratorio en Estados Unidos, el Bode Technology, que igualmente participó en las pericias, en estos momentos se niega a colaborar con el centro de Canadá, mientras no se les pague lo adeudado.