Realidades y desafíos de nuestro periódico.

Santiago. El Equipo de El Siglo continúa desarrollando un encomiable y persistente esfuerzo por el desarrollo del periódico y la amplificación de sus contenidos informativos y analíticos.

Se vive una tremenda crisis de los diarios de papel, que este año implicó el cierre de varios de ellos -empresariales y alternativos-, llevó a reducir el número de páginas, periodicidad y tiraje de otros y mantiene en vilo a varios. Es una realidad indesmentible y no se le puede dar la espalda.

Lo anterior tiene que ver con varios factores: baja en la lectoría de parte de la población, una política sesgada del Estado con una distribución inequitativa del avisaje, la ideologización en la asignación de publicidad a los medios, encarecimiento de materias primas y una monopolización en la distribución de la prensa.

Eso afectó a nuestro periódico, que debió suspender sus ediciones impresas. Pero nunca renunciamos a seguir con el impreso. Cometieron una falacia quienes instalaron que había una decisión de no sacar más el periódico. Es así que, haciendo incontables esfuerzos, en estos meses hemos sacado a la calle dos ediciones impresas, con éxito en las ventas. En diciembre saldremos con otro diario impreso y a partir de marzo del próximo año tenemos el objetivo y la voluntad de definir una periodicidad del impreso.

Al mismo tiempo, hemos asumido un sentido de adaptabilidad y de asimilación de formatos comunicacionales acorde a la realidad contemporánea.

Por ello estamos desarrollando con ímpetu nuestro sitio Web www.elsiglo.cl e impulsando el trabajo en redes sociales En esas plataformas es posible acceder a los contenidos, imágenes y avisos de El Siglo.

Estamos conscientes de que hay muchas formas de potenciar los contenidos y recurrir a las tecnologías de las comunicaciones, pero somos un equipo profesional muy pequeño y con escasos recursos financieros. No siempre podemos hacer lo que sabemos se podría hacer.

Invitamos a nuestros lectores y lectoras a adquirir el impreso, visitar el sitio www.elsiglo.cl y seguirnos en nuestras redes sociales.

Junto a lo anterior, tenemos el desafío de hacer un periodismo veraz, audaz, creíble, crítico e incluso lúdico y transgresor. Renunciar a criterios boletineros o acotados. Queremos abrir el abanico temático y asumir un periodismo creativo. Eso conlleva consolidar lectoría y abrirnos a la opinión pública diversa. Es por eso que en el futuro inmediato se notarán algunos cambios en las informaciones, los titulares, los temas.

Lo anterior no significa que se variará la línea editorial del periódico que, a diferencia de otros medios, El Siglo no oculta ni esconde en ambigüedades. Esto es, entender la función social del periodismo, el compromiso con los intereses del pueblo y los trabajadores, el respaldo a los procesos de transformación, un sentido latinoamericanista, una voluntad de responder a las demandas e ideas de la sociedad civil y el movimiento social, y promover las ideas y las propuestas de los sectores progresistas y de izquierda.

Asimilamos sin prejuicios el concepto de que la prensa popular debe servir para educar y organizar. Debe ser un espacio para el debate. Y tener una agenda informativa diferenciada de los medios hegemónicos.

Lo anterior no riñe con nuestro desafío de hacer un mejor periodismo que llegue a la mayor cantidad de personas de distintos sectores sociales, grupos etarios y pensamiento político.

Al mismo tiempo, batallamos contra estigmatizaciones que muchos -incluso en el campo democrático y de izquierda- tienen hacia los medios contra-hegemónicos, llegando a despreciarlos de distintas maneras.

A diferencia de otros medios, nuestro periódico no tiene tras de sí un consorcio empresarial o financistas. La ley impide que partidos políticos u otras organizaciones sean el soporte de medios como el nuestro. Entonces, dependemos del avisaje independiente, del aporte de los lectores y seguiremos por reclamar la justa redistribución equitativa del avisaje estatal.

En estos meses estamos en una campaña de Bonos de Apoyo a El Siglo, que significa un aporte anual de 20 mil pesos y que dará acceso a las ediciones impresas y a un servicio exclusivo en la Web. Aspiramos a que cuando salga a la calle, el periódico sea comprado. Estamos abiertos a iniciativas ciudadanas de apoyo y a generar comunidades de socios y socias del periódico. Quienes tengan la posibilidad de comprar avisaje, tanto para el impreso como para la Web, los invitamos a hacerlo.

Somos un periódico contra-hegemónico -que se pone en frente de la prensa hegemónica-, al servicio del pueblo y los trabajadores, que pretende sintonizar con los intereses de la sociedad civil. Un medio con soberanía informativa, alternativo, sin fines de lucro. Para eso, es vital la solidaridad de las y los lectores.

Hemos cumplido 78 años de vida y somos parte del mapa del periodismo nacional. Vamos a continuar en ese camino. Sabemos que sí se puede. No cejaremos en aquella idea de ser “un cañón de largo alcance”, aportador al derecho a la información y a la diversidad informativa que se merece este país.

Hugo Guzmán R.

Director.