Los pasos de los militares golpistas, el apoyo de la derecha, la SNA y la SOFOFA. Los focos de resistencia. La muerte de Salvador Allende.

Equipo ES. Hay algunas claves que marcaron lo que fue el Golpe de Estado del martes 11 de septiembre de 1973, organizado e implementando por altos mandos de las Fuerzas Armadas (a los que se integró luego un reducido grupo de generales de Carabineros), y respaldado por fuerzas políticas de derecha y gremios empresariales, para derrocar al Gobierno del Presidente Salvador Allende Gossens.

Partidos Políticos que apoyaron la asonada militar.

Partido Nacional

Partido Demócrata Cristiano

Movimiento Patria y Libertad

Democracia Radical

Partido de Izquierda Radical

Partido Democrático Nacional

Partidos que resistieron al Golpe de Estado

Partido Socialista

Partido Comunista

Movimiento Acción Popular Unitaria (MAPU)

MAPU Obrero-Campesino

Izquierda Cristiana

Movimiento de Izquierda Revolucionaria

Partido Radical

Acción Popular Independiente

Medidas en las primeras horas del Golpe Militar

Se cerró el Congreso Nacional y se decretó la proscripción de partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales. Se clausuraron los medios de prensa; luego, la prensa de derecha pudo circular con restricciones y la prensa progresista y de izquierda fue clausurada definitivamente. Se elaboraron listas de autoridades y ciudadanos para encarcelarlos y reprimirlos por sus ideas políticas y participación en el Gobierno de la Unidad Popular. Comenzó el asesinato y la desaparición de personas; el primer lugar, quienes se encontraban en La Moneda. Se conformó la Junta Militar de Gobierno formada por los jefes de las FFAA y Carabineros. Se decretó toque de queda que, con variación en horarios, duró muchos años restringiendo la movilidad de las personas. La Corte Suprema respaldó la asonada militar, al igual que gremios empresariales, como la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) y varios Colegios Profesionales. Las Universidades fueron intervenidas. Se reprimió a campesinos y se echó atrás medidas de la reforma agraria. Un centro de represión fueron las poblaciones y fábricas a lo largo del país.

Instigadores

En la Armada se gestó, se tomó la iniciativa y se impulsó el Golpe de Estado, sobre todo a partir del grupo conspirador La Cofradía. Jugó un papel importante el almirante José Toribio Merino, quien en un acto de deslealtad, maniobró a espaldas del Comandante en Jefe de la Armada, el almirante Raúl Montero, un oficial constitucionalista a quien se destituyó el 11 de septiembre por parte de los golpistas.

Los jefes de la Marina conspiraron con personeros del PN y del PDC, junto a representantes empresariales y funcionarios de la embajada de Estados Unidos.

Luego de gestiones secretas, se sumó a la organización del Golpe el general de la Fuerza Aérea (FACH), Gustavo Leigh, quien consolidó un grupo en el cuerpo de generales de esa institución, por encima de varios oficiales constitucionalistas.

En el Ejército todos los análisis apuntan a que no había nada asegurado, pero la renuncia del Comandante en Jefe, Carlos Prats, abrió un espacio para los golpistas, aunque la ambigüedad y cobardía del general Augusto Pinochet para asumir una postura mantuvo en vilo a esa rama, hasta que Merino y Leigh presionaron a Pinochet que terminó siendo parte de la asonada.

El caso de Carabineros fue vergonzoso. El “general rastrero” -como lo describió Salvador Allende- César Mendoza, era la octava antigüedad en esa institución, y se doblegó ante la presión de Gustavo Leigh, pasando por encima de siete generales leales a la Constitución, para convertirse en jefe de Carabineros e integrar la Junta. No era más que el encargado de Bienestar y buen equitador. Con el apoyo de Merino, Leigh y Pinochet echó al General Director de Carabineros, José María Sepúlveda, quien le había dado su lealtad a Allende.

La documentación del Senado de Estados Unidos, de las agencias de Inteligencia y Seguridad Nacional de ese país, reportajes en medios de prensa estadounidenses y europeos (a parte de los chilenos), testimonios de ex funcionarios de la Embajada de EU en Chile y del Departamento de Estado, minutas desclasificadas de la Central Americana de Inteligencia (CIA), explicitaron la intervención política, financiera, conspirativa y diplomática del Gobierno de Richard Nixon, con especial trabajo del jefe de la diplomacia estadounidense, Henry Kissingir.

Puntos claves

Al atardecer del lunes 10 de septiembre hubo comunicaciones de altos oficiales golpistas para echar a andar el derrocamiento del Gobierno Constitucional. Hay versiones de que darían el zarpazo el 19 de septiembre, con motivo de la tradicional Parada Militar, pero todo indica que entre el 9 y el 10 el plan ya estaba en curso.

La Marina debía comenzar la asonada militar en horas de la madrugada del martes 11 de septiembre, aprovechando el movimiento de la Escuadra naval por la Operación Unitas que hacía con la Marina de Estados Unidos. Operan a reloj, ocupan Valparaíso, destituyen autoridades e inician la represión.

El Ejército a las 6 de la mañana ya estaba embarcado. Pinochet se fue al Comando de Telecomunicaciones en Peñalolén, en la parte alta de la ciudad, y desde ahí dirigió durante todo el día las operaciones. Leigh se instaló en la Academia de Guerra de la Fach. Patricio Carvajal, de la Armada, se convirtió en el coordinador golpista, una especie de director de orquesta, estableciendo los nexos entre los altos jefes militares y dando instrucciones determinantes. En las primeras horas de la mañana, a Mendoza le ordenan deshacerse de siete generales constitucionalista y luego coloca a Carabineros en la ruta del Golpe.

A media mañana, Leigh, Carvajal y Pinochet tenían decidido bombardear por aire el palacio presidencial de La Moneda, después de atacarlo con tanques y artillería buscando la rendición de Allende y sus colaboradores o su aniquilamiento. Rendición no hubo. Hacia el mediodía del martes 11, aviones de guerra Hawker Hunter, bombardearon el palacio presidencial. También aviones de la Fach bombardearon la residencia presidencial en calle Tomás Moro.

Alrededor de las 14:30 horas los oficiales golpistas confirman que Salvador Allende está muerto; se había suicidado. Ese momento, que poco a poco en esa tarde fue conocido por la población, marcó de hecho el fin de un periodo.

Las radios Minería y Agricultura se convierten en voceros de la Junta Militar. La mayoría de otras radioemisoras son clausuradas e incluso atacadas violentamente. El Canal 13 de la Universidad Católica juega un papel de respaldo tácito a la asonada golpista.

En esas horas, existía una preocupación en sectores de la Iglesia, principalmente del Cardenal Raúl Silva Henríquez.

Focos de resistencia

El primer foco de resistencia fue el palacio presidencial de La Moneda. Salvador Allende cumplió su promesa de ser leal al mandato del pueblo chileno al elegirlo democráticamente como jefe de Estado y planteó a primera hora del martes 11 que no renunciaría ni abandonaría su puesto. Ahí combatieron colaboradores del Presidente, los integrantes de su escolta, el GAP (Grupo de Amigos del Presidente), algunos detectives. Con él estuvo su hija embarazada, Beatriz “Tati” Allende, el periodista y amigo personal, Augusto Olivares, su leal secretaria, Miria Contreras, La Payita, y otras y otros colaboradores y amigos.

Hubo resistencia en las sedes de los partidos Comunista y Socialista que fueron atacados ferozmente. En varios liceos y universidades se iniciaron protestas y actividades de resistencia que durarían hasta el atardecer. En muchas poblaciones hubo focos de combate, colocación de barricadas, y se registraron enfrentamientos armados en empresas y fábricas todo ese martes y la madrugada del miércoles 12. La embajada de Cuba, con sus funcionarios en su interior, repelió ataques iniciales y evitaron el ingreso de los militares.

Hubo fuertes combates por largas horas en las poblaciones La Legua, Nueva La Habana y Lo Hermida, en las fábricas Indumet y Sumar. No se ha hecho un recuento exacto, pero se habla de cientos de focos de resistencia y protesta en distintos puntos del país, principalmente poblaciones, universidades, fábricas y empresas, liceos, oficinas (varios Ministerios), Intendencias, fundos y calles.

El mismo día del Golpe de Estado se inició la resistencia antidictatorial. Se calcula que puntos donde se repelió la asonada golpista duraron hasta el 13 de septiembre de manera relativamente extendida.