Héctor Pujols, presidente de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, hizo un paralelo entre las políticas planteadas por la Unidad Popular y las expuestas hoy.

Daniela Pizarro A. Periodista. El presidente de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, Héctor Pujols, en entrevista con ElSiglo.cl comentó algunos de los cambios que ha experimentado Chile a 45 años del Golpe de Estado, especialmente, en materia migratoria.

Dijo que el Gobierno de Salvador Allende contaba con una política migratoria de “acogida”, por lo cual se recibieron a muchos extranjeros que se integraron al país y que posteriormente se unieron a la lucha social y política en contra de la dictadura, prueba de ello, apuntó, son las 63 víctimas migrantes que aparecen entre los nombres de los ejecutados políticos y detenidos desaparecidos.

El docente catalán, asimismo, aseguró que la normativa respecto a esa materia que instauró la dictadura perdura hasta hoy. Señaló que los inmigrantes en la actualidad son utilizados como “chivo expiatorio para tapar otros problemas” del Ejecutivo.

¿Cómo ves a Chile 45 años después del Golpe de Estado?

A 45 años del Golpe de Estado creo que debemos entender ese hecho como un cambio radical a través del terror y de la violencia del rol del Estado, de un modelo de sociedad y de país. En materia migratoria no fue muy diferente, ya que hubo un cambio radical en la forma de entender la migración y el refugio.

Ese cambio radical hasta el día de hoy perdura, por ejemplo, se instaló la idea de la seguridad nacional, esa idea del enemigo externo apuntada principalmente hacia cubanos y todo aquel extranjero que provenga de países socialistas, porque se ve como una infiltración marxista y se pone a la población migrante como sospechosa.

Muestra de ello es el libro blanco que se distribuyó después del Golpe, donde justifican políticamente la intervención militar, que es la base teórica de justificación de hasta hoy de la derecha y que tiene un capítulo dedicado a los extranjeros en Chile, donde defienden la política de seguridad nacional y apuntan al extranjero como enemigo marxista y eso dura hasta hoy como vimos en 2017 con la expulsión de tres chicos peruanos, estudiantes de historia, donde la Intendencia de Antofagasta justificó la expulsión porque llevaban libros marxistas.

Los migrantes también fuimos perseguidos, por ello nosotros siempre reivindicamos a las 63 víctimas migrantes de la dictadura, entre ejecutados políticos y detenidos desparecidos, ya que eran de distintas nacionalidades, como españoles, uruguayos, argentinos, peruanos, entre otros, que fueron parte de la lucha social y política sufriendo las consecuencias de ello.

En el Gobierno de la Unidad Popular hubo una política migratoria solidaria ¿Cuáles es la distancia con las políticas planteada por la actual administración?

El Gobierno de Salvador Allende tuvo una política de acogida para recibir personas provenientes de Europa y de países latinoamericanos como Argentina y Brasil, en ese marco, llegaron muchas personas que se integraron al país.

En los últimos meses hemos visto como se ha utilizado la migración para tapar diferentes dificultades del Gobierno. En el ámbito social, la población chilena en general es solidaria respecto a la migración, aunque creo que hay un porcentaje que la rechaza, pero que es menor, sin embargo se ve maximizada por el Gobierno actual que utiliza la migración como chivo expiatorio lo vimos después de la gran convocatoria que hubo en el Museo de la Memoria por la salida Mauricio Rojas como ministro de las Culturas, al día siguiente comienzan las expulsiones mediatizadas donde salieron esos ciudadanos colombianos esposados con la PDI y el ministro del Interior explicando el proceso, todo eso es una utilización para tapar otros problemas.

Por eso estos grupos ultras o racistas se han masificado porque el Gobierno da cabida a esos discursos. La política que ha planteado el Gobierno tiene dos vertientes por un lado la neoliberal, es decir, utilizar la migración como mano de obra barata entregando visas precarias. Por otro lado es una política reaccionaria, aquí hay planteamiento para retroceder en derechos adquiridos por la población migrante, por ejemplo, el acceso a la sanidad, independientemente que estuviera o no en situación regular, eso se ganó en el Gobierno pasado y este proyecto plantea retirarlo y dejar con atención a solo aquellos que estén con su situación regulada.