En los 86 años de las JJCC, su presidente, Camilo Sánchez, abordó temas de la contingencia política. “En la oposición jugaremos un papel trascendental”.

Javier Candia Neira. Periodista. -Ustedes tuvieron el fin de semana pasado un Pleno de su Comité Central, luego de la Conferencia Nacional del Partido Comunista, donde se plantearon desafíos orgánicos, trabajar por “la más amplia unidad política y social” para enfrentar al Gobierno derechista y otros objetivos en esta coyuntura. ¿Cómo abordan ese desafío las Juventudes Comunistas?

En la historia de las Juventudes Comunistas la lucha por la unidad ha sido constante y la respuesta principal a los desafíos que cada momento presenta. Cuando hemos fallado en esta tarea, los únicos que avanzan son el empresariado y la derecha. En ese marco resolvimos, en nuestro último Pleno del Comité Central, la realización de una Conferencia Nacional de las Juventudes Comunistas a fin de resolver el camino mediante el cual acrecentar la unidad social y política de la juventud chilena. Lo que tenemos más que claro es que esta unidad se forjará en las luchas sociales, por lo que el movimiento estudiantil, sindical y de pobladores y pobladoras jóvenes será lo principal de nuestro debate.

-Debido a la composición de varios partidos del Frente Amplio, son las Juventudes Comunistas las que más relación han tenido con ellos. ¿Como ves la relación con ese sector que irrumpió en la política nacional?

Para nosotros la expresión de nuevas fuerzas políticas en el Parlamento es un hecho positivo y significativo, ya que representa el éxito de nuestra política contra la exclusión, la cual durante años buscó terminar con el odioso y antidemocrático sistema electoral binominal. Hoy el mundo que va desde el centro a la izquierda es mucho más diverso, así como diverso es el Frente Amplio y lo que constituía la Nueva Mayoría. Nuestra disposición está en trabajar con esta diversidad a sus anchas, sin exclusiones, y sobre todo en la idea de proponernos mínimos comunes programáticos que nos transformen a todos en una alternativa necesaria frente a la derecha.

-Hemos visto a la Jota solidarizar con la Juventud Demócrata Cristiana en la lucha por justicia en el caso Eduardo Frei Montalva y en la exigencia de renuncia del subsecretario Luis Castillo. ¿Cómo es la relación de la Jota con las juventudes de la ex Nueva Mayoría? ¿Cómo ves la posibilidad de volver a confluir con esos partidos? y en esa línea, ¿qué te parecen los intentos de algunos sectores DC y del Partido Radical por aislar al Partido Comunista?

Hace pocos días volvimos a reunirnos todas las juventudes políticas que constituíamos la Nueva Mayoría y nos propusimos hacer permanente este espacio multilateral, lo que en nuestro partidos se ha ido accidentando por la poca disposición de algunos sectores a siquiera conversar. Algunos dirigentes de la DC y el Partido Radical quisieran retomar viejas recetas para un Chile que superó en los hechos la política de la exclusión. Esto se refleja en que frente a las celebraciones por el triunfo del “NO”, algunos sectores estén impidiendo la unidad que necesitamos contra la impunidad, pretendiendo convocar a celebrar más el comienzo de la Concertación que el fin de la dictadura.

-¿Qué mirada tiene la Jota sobre el debate respecto de los derechos humanos y la impunidad?

Nos preocupa de sobre manera que las nuevas generaciones puedan ir perdiendo el vínculo con la demanda de verdad y justicia. Hace algunas semanas falleció Ana Luisa Sáez, madre de nuestro compañero Michel Nash, quien no logró en vida encontrar los restos de su hijo. Desde la Jota no podemos permitir que esta lucha descanse, por cuanto es tarea nuestra y de la izquierda involucrar a las y los jóvenes en esta batalla y no permitir dar vuelta la página hasta conquistar verdad y justicia plena. Así mismo, yo me pregunto qué Chile vamos a terminar construyendo si terminan por legitimarse las “explicaciones y justificaciones” que la derecha está buscando instalar respecto al Golpe de Estado, la dictadura y las violaciones de derechos humanos. Esa impunidad histórica hay que detenerla.

-Uno de los sellos que hemos observado en tu presidencia de la Jota es la preocupación por temas internacionales. La Jota fue la primera organización en llamar a movilizarse luego de los últimos bombardeos a Siria, han estado presentes en actividades solidarias con Cuba y Venezuela y por la libertad de Lula Da Silva. ¿Es la política internacional un tema de preocupación de la Jota? ¿Cómo ven el avance conservador en el continente y la arremetida de Estados Unidos en países como Venezuela y Nicaragua?

Veo preocupante que una parte de la izquierda diga que Cuba es una dictadura, crean que el imperialismo es cosa del pasado y no hablen de la injerencia extranjera en propiciar los niveles de conflictos que se han desatado en Venezuela y Nicaragua. Por su puesto que errores hay en todo proceso, pero también es cierto que cuando los cambios son profundos y realmente tocan los privilegios de los pocos de siempre, la respuesta sigue siendo la desestabilización política y económica a fin de justificar golpes de Estado, la persecución política a la izquierda e incluso la guerra. A ese molino las Juventudes Comunistas no vamos a aportar nunca. No obstante, en Chile funciona el Foro de Sao Paulo donde participamos junto a otras organizaciones políticas del Frente Amplio, de la ex Nueva Mayoría y el PRO (Partido Progresista). Esta convergencia es muy relevante, sobre todo en medio de la pérdida de influencia de Estados Unidos en el mundo y sus reacciones desesperadas en nuestro continente.

-Volviendo a  temas nacionales. La política económica del actual Gobierno ha comenzado a proponer proyectos que afectan a la juventud trabajadora, como el estatuto juvenil del trabajo. ¿Cómo enfrentan esas medidas?

En estos 6 meses de Gobierno de (Sebastián) Piñera se ha desatado una ofensiva empresarial comparable quizás solo con el “Plan Laboral” que implementó su hermano durante la dictadura. Por mencionar algunas medidas, está el fallo de la Dirección del Trabajo en favor de los grupos negociadores, el proyecto de teletrabajo, estatuto laboral para jóvenes estudiantes, anuncio de estatuto laboral para adultos mayores, proyecto mezquino y antisindical de salario mínimo y últimamente una contrarreforma tributaria que pretende reintegrarle 1.000 millones de dólares al 1% más rico del país. Nos movilizamos porque la desigualdad desatada se agravará con esta medida, además de correr el riesgo de que derechos sociales queden sin financiamiento y el saqueo del Estado chileno impida que en el futuro podamos avanzar en derechos que están postergados hace décadas.

-Estuviste presente en el acto aniversario de la CUT donde su presidenta, Bárbara Figueroa, hizo un llamado a generar un plan de movilizaciones que concluya en un Paro Nacional. ¿Las JJ.CC. se suman a ese llamado? ¿De qué forma lo materializarán?

El llamado de la CUT me parece de una tremenda relevancia. La movilización social ha demostrado ser la herramienta principal del pueblo para cambiar el eje de desarrollo de la política. Un Paro Nacional exitoso puede devenir en la derrota al menos momentánea de esta agenda empresarial, por lo que trabajaremos desde la Jota para que las condiciones en este proceso se vayan construyendo. En lo concreto, esperamos aportar con el diálogo y la unidad que se requiera para que dicha jornada cuente masivamente con el movimiento estudiantil.

-El movimiento estudiantil durante este año, ha tenido como asunto central la igualdad de género, las luchas feministas. ¿Cómo aborda este tema la Jota?

Las movilizaciones feministas de este año han civilizado al país de manera acelerada. Eso involucra también a las y los comunistas chilenos, porque si bien nuestro Partido y destacadas militantes han aportado históricamente a la lucha de las mujeres por sus plenos derechos, también es cierto que esta no ha sido una prioridad en todo momento y muchas veces se le ha bajado el perfil a los comportamientos machistas de militantes. Este proceso de cambio debe profundizarse en todos los planos, de eso no cabe duda, porque su resultado será una sociedad más justa y un Partido como el nuestro mucho más capaz de transformar la realidad. Este año realizamos un gran encuentro de lucha feminista y de disidencias sexuales, evento en el cual debatimos la Jota que necesitamos, pero también qué movimiento feminista necesita Chile, ya que parte mayoritaria de nuestras compañeras trabajan en él y aportan a su desarrollo. Allí se estableció que la tarea principal de la Jota será aportar a unir las luchas de las mujeres chilenas y trabajar por coordinar al mundo popular de mujeres con el movimiento en curso.

-¿En qué pie encuentra a la Jota este nuevo aniversario y cómo lo celebrarán?

Tenemos una juventud que está entusiasmada por demostrar que en la oposición a la derecha jugaremos un papel trascendental, y que además se entiende como insuficiente y por tanto apuesta tanto al crecimiento como a la unidad más amplia posible. Todo esto se expresará este sábado 8 de septiembre en el acto central por los 86 años de las JJCC. Están todos y todas invitadas ese día a las 16:30 en el Aula Magna de la USACH.