Masivas actividades están programadas por 45 años del Golpe de Estado, 30 años del triunfo del NO y otros hitos. Manifestaciones cruzarán la agenda política.

H. Guzmán / D. Pizarro. Periodistas. Septiembre y octubre estarán cruzados por una intensa agenda de derechos humanos, marchas, velatones, actos culturales y políticos, foros, homenajes y diversidad de actividades que seguramente convulsionarán el escenario nacional y que apuntan a ser masivas y extendidas.

Este 4 de septiembre se cumplen 48 años del triunfo electoral presidencial del doctor Salvador Allende, representando a la Unidad Popular. El 11 de septiembre se conmemoran 45 años del Golpe de Estado ejecutado por las Fuerzas Armadas y Carabineros en 1973. El 5 de octubre se celebrarán 30 años del plebiscito en que se impuso el NO a la dictadura. Y el 16 de octubre se cumplirán 20 años del arresto en Londres, Reino Unido, del dictador Augusto Pinochet.

Hitos que movilizarán a miles de chilenas y chilenos en las próximas semanas y en torno de los cuales se están programando innumerables actividades que se materializarán a lo largo del país, cruzando de manera relevante la agenda política.

Este martes se espera la colocación de ofrendas florales en el monumento al Presidente Allende frente a La Moneda, por parte de colectividades políticas, agrupaciones de derechos humanos, organizaciones sociales y de grupos de ex colaboradores del mandatario que gobernó entre 1970 y 1973. En distintos lugares del país se celebrará lo que fue el triunfo de la UP.

Decenas de organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas convocaron para el domingo 9 de septiembre a la marcha que se desarrollará desde Plaza Los Héroes hasta el Memorial del Detenido Desaparecido y el Ejecutado Político en el Cementerio General. Al tratarse de los 45 años de la conmemoración del golpe de Estado contra el Presidente Salvador Allende y en medio de intensas polémicas en torno a los derechos humanos (DDHH), los convocantes esperan una multitudinaria participación de los más diversos sectores del país. Esta marcha será replicada, según se informó, en varias ciudades de Chile.

El martes 11 de septiembre (en 1973 también se trató de un martes), están programadas diversidad de actividades, que incluyen foros, velatones, manifestaciones, eventos políticos-culturales, eventos en poblaciones y homenajes en distintos memoriales y centros de memoria. Partidos políticos, agrupaciones de DDHH, ex colaboradores del Presidente Allende y de su Gobierno, organizaciones sindicales, gente del mundo de la cultura, irán a rendir homenaje al ex Presidente frente a su monumento y en calle Morandé 80 del palacio presidencial. Se prevé movilizaciones en escuelas, universidades, poblaciones y ciudades de casi todas las regiones del país.

Hay incertidumbre respecto a un acto que quiere hacer el Presidente Sebastián Piñera en La Moneda con motivo de los 45 años del Golpe de Estado, considerando que la inmensa mayoría de partidos políticos y personeros que lo apoyan, fueron partidarios de la asonada militar y participaron y/o respaldaron al régimen militar.

El 5 de octubre se recordará el histórico triunfo del No que llevó al fin de la dictadura cívico-militar. Para esa fecha se están programando foros, actos, manifestaciones y otros eventos, en la idea de reivindicar ese acontecimiento como producto de la movilización popular, la resistencia antidictatorial y la unidad de fuerzas progresistas y de izquierda. Eso, en contrapunto a acciones que se están levantando desde la derecha y sectores conservadores de la ex Concertación, en la idea de reivindicar esa fecha solo como “un triunfo del lápiz” (en alusión al voto en el plebiscito) y de una campaña publicitaria.

Es probable que en ese marco, Piñera eche a andar su Museo de la Democracia, que ha sido cuestionado desde distintos sectores de la sociedad.

También se sabe que organizaciones populares están programando manifestaciones para el 16 de octubre en que se cumplen 20 años de la detención de Augusto Pinochet en Reino Unido. Es previsible, de acuerdo a dirigentes sociales, poblacionales, juveniles y políticos, que ese día se efectúen acciones de repudio al dictador y de reconocimiento al juez Baltasar Garzón por el arresto en Londres de Pinochet, y se recuerde lo que fue la primera querella presentada contra el dictador en Chile.

Nadie desconoce que se vienen semanas activas -incluidos operativos represivos que estarían estructurando el Gobierno junto a Carabineros- por la extensión, característica y masividad de las movilizaciones, marchas y actos en defensa de los derechos humanos, repudio al golpe de Estado, celebración del triunfo del No y de la detención de Pinochet.

Desde este lunes, por ejemplo, se iniciaron acciones, como la colocación de una placa recordatoria del memorial del detenido desaparecido y ejecutados políticos en la sede del Partido Socialista (PS), y una campaña digital por las fechas de septiembre desarrollada por el Partido Comunista (PC).

La repuesta multitudinaria que hubo en defensa del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (MMDH) -con el mundo de la cultura a la cabeza- que sorprendió y marcó la disposición ciudadana, es un hecho que avizora cómo se vendrán estas semanas marcadas por hitos que calan en el pueblo y la sociedad chilena y que generan nudos de conflicto al Gobierno de derecha.

Otro asunto que se viene fuerte en la agenda de septiembre y octubre es el destino de la acusación constitucional contra jueces de la Corte Suprema presentada por una amplia gama de legisladores, por “abandono de deberes”, “abuso de poder” y pasar por encima de normativas internacionales, al haber otorgado la libertad condicional a siete ex uniformados condenados por violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad.

Esta es una situación que cruzará fuertemente la agenda política e institucional y que puede producir un cisma de envergadura, pero sobre todo, “un antes y un después” respecto a lo que las organizaciones de DDHH definen como “lucha contra la impunidad”. Ya la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expreso su preocupación por las resoluciones que están tomando los jueces sobre represores condenados y a nivel ciudadano hay una atención respecto a lo que sucederá con esta acusación contra los magistrados.

También en la agenda se insistirán en las próximas semanas en esclarecer la situación de alrededor de mil detenidos desaparecidos en dictadura de los cuales no se sabe nada, y de la incineración de cuerpos en Colonia Dignidad. Así también, como lo manifestaron varios legisladores, conocer a ciencia cierta cuáles son los cambios que hará el Gobierno en el Plan Nacional de DDHH que dejó instalado la administración de Michelle Bachelet.

De alguna manera, las movilizaciones en torno de los derechos humanos le muestran al Gobierno de derecha un quiebre que tiene con la ciudadanía, donde se aparecen factores como la ética política (fue notorio en los casos de designación por parte de Piñera del ex ministro Mauricio Rojas y del actial subsecretario Luis Castillo) y el que las nuevas generaciones estén comprometidas con condenar las violaciones a los DDHH.

Foto: Sergio Cárcamo