Comunistas llamaron a inscribirse en registro electoral y luego activamente a votar NO. Fueron parte de la movilización social y popular.

Víctor Osorio

Periodista y Ex Ministro de Estado

Una gran controversia provocaron las declaraciones de los presidentes de los Partidos Demócrata Cristiano y Radical en relación a su decisión de excluir a los comunistas de la conmemoración de los 30 años de la victoria de la opción NO en el plebiscito del 5 de octubre de 1988. Tanto por parte de una diversidad de opinólogos de la política, como por multitud de trolls y comentaristas en las redes sociales se hizo toda clase de falsas aseveraciones sobre la participación del PC en ese proceso.

Se dijo que el PC no llamó a votar por la opción NO en el plebiscito de 1988 o bien que lo hizo muy tardíamente, que el PC no llamó a inscribirse en los registros electorales o lo hizo apenas un par de meses antes de la jornada plebiscitaria, que luego no respaldó la candidatura de Patricio Aylwin y que incluso le confrontó un postulante propio a la Presidencia, que la DC siempre fue partidaria de una política electoral para enfrentar a la dictadura (incluyendo la concurrencia al plebiscito) a diferencia de los comunistas.

Nos ha parecido pertinente revisar los hechos históricos referidos a estas materias.

  1. La victoria del NO en el Plebiscito de 1988 fue posible por la movilización social que se desarrolló previamente en el país.

Es incuestionable que el triunfo de la oposición a la dictadura en el Plebiscito del 5 de octubre de 1988 fue posible por la movilización social y popular que se desarrolló en el período previo.

Sin perjuicio de que la resistencia se inició el mismo 11 de septiembre de 1973, en los 80 irrumpió un proceso de enfrentamiento de masas a la tiranía. Una de sus primeras expresiones probablemente fue la “Marcha del Hambre”, la que se registró el 19 de agosto de 1982 en el centro de Santiago, con la participación de miles de personas. Sin duda, el punto de partida del ciclo de movilización social fue la Primera Jornada de Protesta Nacional, realizada el miércoles 11 de mayo de 1983, que fue convocada por la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC).

El llamado señalaba: “Nuestro problema no es una ley más o una ley menos, o de una modificación u otra de lo existente, sino que es más profundo y medular. Se trata de un sistema completo, económico, social, cultural y político”. Fueron millones de personas las que salieron a las calles, en cada cuadra y en cada barrio del territorio nacional, a protestar contra la dictadura. La segunda Protesta Nacional se realizó el 14 de junio, la que resultó aún más masiva, y fue convocada por el recién formado Comando Nacional de Trabajadores (CNT), el que agrupaba a la Coordinadora Nacional Sindical, la misma CTC y otras entidades sindicales.​

La totalidad de las fuerzas políticas y sociales de la oposición a la dictadura, incluyendo ciertamente al Partido Comunista de Chile, promovieron el desarrollo de las Protestas Nacionales, las que se continuaron realizando hasta el Paro Nacional del 2 y 3 de junio de 1986, la paralización de mayor envergadura del último medio siglo en el país, que fue convocada por la Asamblea Nacional de la Civilidad.

La Asamblea de la Civilidad fue una multigremial formada a inicios de ese año y cuya actividad se desarrolló junto con un “Comité Político Privado”, que integraba toda la oposición política, incluyendo a la Democracia Cristiana y el Partido Comunista.

  1. El camino hacia la participación en el Plebiscito fue compleja en la totalidad de la oposición: el ejemplo más claro es la Democracia Cristiana.

La adopción de una estrategia de “movilización político–electoral”, como se denominó en la jerga interna de la Democracia Cristiana a la aceptación del itinerario institucional de la dictadura, no fue un proceso exento de controversias al interior de la colectividad de la flecha roja.

Patricio Cueto publicó en 1992 el libro “Atrapado en su Red”, que es una especie de “historia oficial” de la actividad de Adolfo Zaldívar y el sector “colorín” en tiempos de la dictadura. Cuenta que a mediados de 1987 el PDC “había entrado en un período electoral que culminaría el 4 de julio de 1987 con la elección de los presidentes comunales y provinciales, y los delegados a la Junta Nacional. Las listas de candidatos se confeccionaron bajo los liderazgos de quienes se postulaban a la presidencia de la DC”. Los principales eran Patricio Aylwin, que expresaba el clásico sector conservador conocido como “guatones”, y Ricardo Hormazábal, el abanderado de los progresistas o “chascones”. Dice Cueto: “Los sectores partidarios de Aylwin obtienen una estrecha diferencia a su favor sobre la partidarios de Hormazábal, aproximadamente un 40 por ciento contra un 38”.

En la anterior reunión de Junta Nacional, realizada en diciembre de 1986, Hormazábal “llegó a sostener que era un crimen inscribirse en los registros electorales porque estos eran ´los registros electorales de la dictadura´, posición que fue compartida por otros integrantes de la Asamblea de la Civilidad”, como el doctor Juan Luis González, presidente del Colegio Médico. Hasta entonces, la Democracia Cristiana era presidida por Gabriel Valdés, también “chascón”, y había impulsado la movilización social en contra la dictadura.

En la Junta Nacional de agosto de 1987, Gabriel Valdés entregó su cuenta. Señaló: “La Constitución del 80 es un obstáculo pero tiene la virtud de clarificar el límite del Partido Demócrata Cristiano: aceptar las instituciones autoritarias de la Constitución es la derrota, terminar con dichas instituciones es la victoria”. Sostuvo que la movilización social “es nuestro esencial instrumento de acción. No podemos renunciar a él, puesto que, de hacerlo, nos quedaríamos atados de pies y manos a merced de la voluntad de la dictadura”.

Patricio Aylwin fue elegido con 132 votos, un 55 por ciento. La mesa directiva nacional quedó integrada por Andrés Zaldívar, en la primera vicepresidencia; Narciso Irureta, en la segunda; Edgardo Boeninger, la tercera; y Gutenberg Martínez, secretario general.

  1. El Partido Comunista llamó a inscribirse en los Registros Electorales en 1987.

El miércoles 25 de febrero de 1987 se abrieron los Registros Electorales, luego que en octubre del año anterior fuera dictada la Ley de Inscripciones Electorales y Servicio Electoral. Un mes después, el lunes 23 de marzo de 1987, se promulgó la Ley Orgánica Constitucional de Partidos Políticos, que establecía los requisitos para la inscripción legal de estas colectividades y las condiciones fiscalizadoras a través de las que podrían participar en el plebiscito que se contemplaba en el itinerario institucional.

En ese contexto, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Chile adoptó en octubre de ese mismo año 1987 la resolución de llamar a la inscripción en los Registros Electorales (“La Época”, 29 de octubre de 1987).

  1. El Partido Comunista llamó a votar NO a Pinochet en el Plebiscito del 5 de octubre de 1988.

El 4 de enero de 1988, el Consejo Nacional del Partido Demócrata Cristiano convocó a votar NO en el plebiscito y el 25 de enero lo hizo el PS–Almeyda.

El 2 de febrero de 1988 una parte significativa de la oposición a la dictadura conformó una alianza que se comprometió con la opción NO en el plebiscito. La Concertación de los Partidos Políticos por el NO quedó formada inicialmente por 13 colectividades: los partidos Demócrata Cristiano, Socialista–Almeyda, Socialista–Núñez, Radical, Radical Socialista Democrático, MAPU, MAPU Obrero Campesino, Socialdemocracia, Izquierda Cristiana, Unión Socialista Popular, Unión Liberal Republicana, Democrático Nacional y Humanista (“La Época”, 3 de febrero de 1988). Más tarde se sumaron otras fuerzas, como el PS Histórico, el PS–Mandujano o Los Verdes.

El Comité Central del Partido Comunista de Chile llamó a votar NO en el plebiscito cuatro meses después: el 15 de junio de este mismo año (“El Mercurio”, 16 de junio de 1988). Al anunciarse la resolución comunista se indicaba que “esta decisión creará mejores condiciones para la derrota del régimen” (“La Época”, 16 de junio de 1988). El PC no fue incorporado formalmente al Comando Nacional por el NO, por la oposición del PDC, pero se incorporó a los comandos comunales y a la campaña nacional.

El 30 de agosto de ese año, dos meses y medio después de la decisión del PC, la Junta de Gobierno designó a Pinochet como candidato único a la Presidencia de la República, sujeto a la ratificación de la ciudadanía en el plebiscito.

El 54,6 por ciento de los votantes se pronunció por el NO a la continuidad de Pinochet. El SÍ obtuvo el 43,04 por ciento. Las cifras muestran que la participación comunista, así como de todas las fuerzas opositoras a la dictadura, fue determinante en la victoria.

  1. El Partido Comunista formó parte en 1987 y 1988 de una coalición política con cinco partidos que integraban al mismo tiempo la Concertación por el NO.

En efecto, el Partido Comunista integró, desde el 25 de junio de 1987, de la coalición denominada Izquierda Unida (IU), que también integraban el MIR Político, la Izquierda Cristiana, el PS–Almeyda, el PS Histórico, el MAPU y el PRSD (Partido Radical Socialista Democrático), el que en mayo de ese mismo año se había escindido del Partido Radical que presidía Enrique Silva Cimma, entre otras cosas por su decisión de mantener el radicalismo en la izquierda y de perseverar en el camino de la movilización social en procura de una ruptura democrática.

Las últimas cinco colectividades mencionadas integraban la Izquierda Unida y al mismo tiempo la Concertación de los Partidos Políticos por el NO.

Con el tiempo, el PS–Almeyda y el PS Histórico fueron protagonistas de la reunificación del Partido Socialista en 1990 y el MAPU se integró al PS y al PPD, mismo camino que siguió parte relevante de la dirigencia de la Izquierda Cristiana.

En el caso del PRSD, una de cuyas figuras relevantes era Anselmo Sule, se reunificó con el sector radical de Silva Cimma a inicios de los años 90. Mientras existió, la Izquierda Unida fue presidida en forma subrogante por radicales: Luis Fernando Luengo y Aníbal Palma (el presidente oficial de la Izquierda Unida era el destacado dirigente socialista Clodomiro Almeyda, quien se vio impedido de ejercer el cargo por la persecución de la dictadura).

  1. El Partido Comunista respaldó la candidatura presidencial de Patricio Aylwin en las elecciones de 1989

Después del plebiscito, las colectividades que integraban la Izquierda Unida, con la sola excepción del MAPU, levantaron una colectividad instrumental para la participación en las elecciones presidenciales y parlamentarias que se verificarían el 14 de diciembre de 1989. Fue bautizado como Partido Amplio de Izquierda Socialista (PAIS) y contaba, por cierto, con la inclusión del Partido Comunista.

El 6 de julio, la Concertación de Partidos por la Democracia eligió como su candidato único a la Presidencia de la República a Patricio Aylwin. Su proclamación fue realizada el 16 de julio de 1989 en el Teatro Caupolicán, bajo el lema “Gana la Gente”.​ El partido PAIS no sólo no levantó antes precandidato presidencial alguno, sino que prontamente proclamó a Aylwin como su candidato, lo que fue informado al país el 2 de agosto.

Aylwin fue elegido Presidente de Chile por el 55,17 por ciento, derrotando al candidato de la derecha Hernán Büchi.

No puede haber dudas de que el Partido Comunista fue protagonista clave de la lucha de la dictadura y que fue un actor decisivo en el triunfo del NO en el plebiscito de 1988.