Dirigente de la CUT y Sindicato del Metro, Eric Campos, ventiló las medidas oficialistas para el mundo del trabajo.

Daniela Pizarro. Periodista.  ¿Cuál es el balance de la gestión del Gobierno en materia laboral?

Nosotros creemos que hay una estrategia de impedir o de bloquear que se implemente la reforma laboral que impulsó el Gobierno de Michelle Bachelet, particularmente, a través del rol que está jugando la Dirección del Trabajo en cuanto a emitir dictámenes relativos a los servicios mínimos, es decir, que mientras no se califiquen servicios mínimos no puede iniciarse el proceso de negociación colectiva, lo cual atenta contra la ley de los servicios mínimos. Así también los dictámenes que se han realizado respecto de grupos negociadores, aun cuando la ley no los considera un mecanismo de negociación, la Dirección del Trabajo reconoció estos convenios como legales.

A esto hay que sumar los anuncios de Sebastián Piñera respecto a que va a mandar una solicitud de contra reforma laboral, particularmente, sobre los temas de extensión de beneficios y también respecto de los grupos negociadores. En la práctica estos grupos negociadores son el brazo armado del empresariado, porque arman estos grupos paralelos a los sindicatos para debilitar a los sindicatos y así poder establecer una relación laboral basada en lo individual y no en lo colectivo.

También, están los proyectos de flexibilización como el estatuto laboral para jóvenes, para el adulto mayor y el trabajo a distancia.

Claro, se suma el envío del proyecto de estatuto laboral juvenil, el anuncio sobre un estatuto para el adulto mayor, además, se va a retomar el estatuto para los trabajadores agricultores y temporeros, con todo ello lo que se puede observar es una arquitectura de precarización laboral que viene a profundizar el plan laboral de José Piñera, pero que lo viene a hacer en la idea de poder aumentar la tasa de ganancia del gran empresariado. Además, acomodar la legislación en relación a los procesos de automatización, ejemplo de ello es el estatuto laboral juvenil que lo que intenta es poner mano de obra barata en horarios punta y reemplazar trabajo establece, decente y con contrato por trabajo precarizado.

En la negociación del salario mínimo tampoco se mostraron a favor de los trabajadores.

Nosotros pusimos una queja ante la OIT por violación del convenio 131 que establece normas y formas de dialogo ante el salario mínimo, puntualmente, no acepta la plurianualidad. Se ha intentado caricaturizar con que la CUT quiere 422 mil pesos ahora ya, lo que nosotros buscamos es una política salarial que tenga relación con la superación de la pobreza, o sea, que nadie que trabaje esté bajo esa línea porque de lo contrario consolidamos situaciones de desigualdad estructural y en ese camino la plurianualidad deja amarrado un mecanismo de reajuste que a la larga aleja más de la meta a los trabajadores, que es superar la pobreza.

Se cumplen 30 años de CUT ¿Cómo llega la Central a este aniversario y cuáles son los desafíos que se están trazando?

Somos herederos de una cultura sindical que proviene de a mediados del siglo diecinueve, particularmente, con las mutualidades, con las mancomunales y también con las sociedades de resistencia, por lo tanto somos herederos de esa cultura política. En ese contexto, la CUT señaló que está disponible para impulsar un tipo de sindicalismo sociopolítico, que plantea unir la lucha social y política situando a los trabajadores como sujeto principal de cambio, esto que está en cuestión de cara a la automatización nosotros lo reivindicamos, porque el debate internacional gira en reposicionar al actor sindical como un sujeto principal en la construcción de políticas públicas, pero por sobre todo en los procesos de transformación que transitan en lógicas distintas al neoliberalismo.

Los 30 años se están celebrando con un proceso donde estamos dando un debate intelectual profundo, donde hemos convocado a los centros de pensamiento de todo el arco de la oposición, pero también con los trabajadores, con quienes vamos a trazar la lucha sindical para enfrentar la agenda neoliberal del Gobierno.

En las próximas elecciones de la Central debutará el voto universal ¿Cómo se está desplegando ese escenario?

Las elecciones serán en 2020 y para ello, hemos impulsado un proceso de auto reforma sindical, donde hemos realizado varios ajustes institucionales y uno de ellos es el mecanismo de elección, para eso hemos llevado un proceso inédito –en Chile y Latinoamérica- para realizar una votación universal donde cada trabajador de cada sindicato va poder votar en la elección de la CUT, eso supone un desafío mayor de participación y para eso estamos trabajando.

Usted además es presidente del sindicato de Metro ¿Cómo tomaron los funcionarios los comentarios de Piñera sobre el trabajo de los conductores?

Bueno, primero el Presidente menosprecia el trabajo que hacen los conductores que no solo tiene que ver con el ejercicio práctico, por ejemplo, ellos tienen horarios distintos a otros trabajadores, donde se levantan a las 4 de la mañana y pueden terminar otros turnos a la 1 de la mañana. Pero Piñera con eso revela lo mismo que con sus políticas laborales, que es un desprecio o desconocimiento del rol del trabajo en la economía. Y nosotros obviamente rechazamos sus dichos y creemos que es su condición de financista especulador lo que lo hace tener esa mirada, porque otros empresarios si valoran el trabajo.

Foto: Juan Castro