Chile requiere volver a tener medios públicos fuertes y especialmente un canal que aloje la diversidad del país, no cuotas binominales.

Javiera Olivares M.

Periodista

Un ejercicio interesante para conmemorar los 200 años del nacimiento de Carlos Marx, es confrontar sus indiscutibles aportes teóricos con la experiencia del capitalismo en su versión neoliberal. 173 años atrás cuando advertía en La Ideología Alemana que las ideas de la clase dominante son en todas las épocas las ideas dominantes, arguyendo con toda razón, que quienes ejercen el poder material en la sociedad buscan también hegemonizar el poder de las ideas, se iniciaba un vasto cuerpo teórico predictivo sobre los efectos de los medios de comunicación de masas como herramienta de subordinación.[1]

Contra hegemonizar el correlato mediático del lenguaje globalizante y su doctrina a modo de resistencia política y articulación de actores invisibles o criminalizados por un monólogo de oligopolios comunicacionales, es probablemente uno de los principales desafíos de las democracias de América Latina.

Solo dos espacios mediales pueden dotarse de contenidos que confronten el discurso concentrado en el mercado privado de medios. La voz de los Luksic, los Edwards y los Sahié ha de enfrentarse a la voz ciudadana en medios del sector comunitario y la voz del país en medios públicos. Esa idea es representar lo que el sistema internacional de Derechos Humanos ha adscrito: todas las personas tienen derecho a recibir información y opinión plural, a difundirla por cualquier medio de expresión, sin discriminaciones ni sujeción a limitaciones económicas, ideológicas o culturales; lo que implica asignar un importante rol a la ciudadanía y al Estado en el resguardo de esas garantías, del pluralismo informativo y el acceso equitativo a los medios (Olivares & Segura, 2016)[2].

El vergonzoso espectáculo que ha mostrado TVN a raíz de la disputa entre el presidente del Directorio, Francisco Orrego, y miembros de éste, no representa el debate de fondo. Por el contrario, evidencia el agotamiento del formato binominalizado del Canal, cuya plana mayor es nominada por el Presidente de la República y debatida solo por el Senado, también binominal. Eso complejiza la existencia de una política pública que fortalezca la estación y entienda la urgencia de contar con un discurso diverso y plural para fortalecer nuestra democracia. Chile requiere volver a tener medios públicos fuertes y especialmente un canal que aloje la diversidad del país, no cuotas binominales.

[1] Marx, Karl, Engels, Friedrich. La ideología alemana. Editorial Grijalbo. Barcelona, España. 1974.

[2] Olivares, J., & Segura, P. (2016). Voces del periodismo. Reflexiones sobre un quehacer en permanente construcción. Santiago: Colegio de Periodistas de Chile; LOM.