Permiten a un enorme sector de la sociedad, acceder a una mirada informativa y reflexiva, pudiendo romper con el cerco instalado por medios empresariales.

Javier Candia Neira. Periodista. Frente a una realidad de prensa hegemonizada por una línea editorial conservadora y un sistema medial de alta concentración en propiedad privada monopólica, durante los últimos años se desarrolla una prensa contra-hegemónica no empresarial y con una mirada editorial transformadora y democrática.

En espacios radiales, impresos, Internet y redes sociales, se extienden distintas experiencias de lo que algunos llaman “la otra prensa” y que tiende a posibilitar otra agenda informativa y analítica en el país, más allá de los medios tradicionales, oligopólicos y los que responden a trasnacionales de las comunicaciones que, por ejemplo, tienen copado el espacio radial.

En su momento, el director de Le Monde Diplomatique, Víctor Hugo de la Fuente, sostuvo que “es muy importante la existencia de medios independientes, diversos, alternativos, lo que no significa marginales…Hay que desarrollar el máximo de publicaciones diversas y alternativas”. Bruno Summer, que ha liderado el proyecto de El Ciudadano hace años, sostuvo en un foro que desde sectores de la sociedad y del periodismo “un desafío es desarrollar los medios contra-hegemónicos y populares”. El director de El Siglo, Hugo Guzmán, en una actividad de aniversario del periódico, insistió en la necesidad de medios alternativos para con “la veracidad responder a la pre-verdad y la pos-verdad” y tener “soberanía informativa como respuesta a la imposición de agenda y formatos” de la prensa hegemónica.

No existe un catastro formal, pero la revisión de medios sociales, comunitarios, alternativos, de izquierda, indígenas o promovidos por grupos de periodistas, revela a lo menos una cincuentena con alcance regional y nacional. Se desarrollan en ámbitos del Internet y las redes sociales, prensa impresa, experiencias radiales e iniciativas televisivas comunales o de producción de videos.

Es un conjunto de medios contra-hegemónicos que, de partida, le permite a un enorme sector de la sociedad, acceder a una mirada informativa y reflexiva no hegemónica ni conservadora, pudiendo romper con el cerco instalado por medios empresariales y conservadores.

Casos en radio

La Amplitud Modulada (AM), debido a la brecha técnica con la Frecuencia Modulada (FM), sufrió una fuerte merma de audiencia y de avisaje, a lo que se agregó la llegada de trasnacionales que hegemonizaron la propiedad y los contenidos. Pese a eso, se desarrollan opciones distintas.

Se mantiene Radio Nuevo Mundo, con señal AM en la Región Metropolitana y una red de emisoras en FM desde Iquique a Punta Arenas, junto a su página www.radionuevomundo.cl. Destaca con una programación comprometida con las transformaciones democráticas y la defensa de la identidad cultural.

En FM están posicionadas dos radios universitarias, de la Universidad de Santiago y la Universidad de Chile.

En el primer caso, la USACH financia directamente su radio, lo que le permite tener una programación totalmente independiente y sin criterios comerciales, produciendo espacios culturales y de opinión en los que se da cobertura y micrófono a todos los sectores.

Radio Universidad de Chile transmite también con una línea editorial propia, diversa y que otorga espacio a distintas miradas sociales, políticas, culturales y que aborda temas nacionales e internacionales. Cuenta asimismo con un Diario Electrónico que refuerza esa gama de contenidos, en que se incluye diversidad de opiniones a través de comentarios y columnas.

Un espacio que sigue potenciado por organizaciones sociales, populares, indígenas y territoriales, es el de radios comunitarias de mínima cobertura en FM, jugando un rol importante en información local y miradas contra-hegemónicas a lo largo del país.

Sin embargo, la presión de empresarios radiales agrupados en ARCHI (Asociación de Radiodifusores de Chile), llevó a la creación de un marco legal que pone tantos obstáculos para postular a estas concesiones que, sumado a elevados costos económicos de los estudios técnicos de factibilidad, genera que la mayoría de estas radios actualmente pertenezcan a iglesias evangélicas o municipios.

Pese a eso, subsisten muchas radios comunitarias y sociales, y prosiguen su labor algunas como  Radio Villa Francia o Primero de Mayo de La Victoria.

Los impresos y la Web

El Chile de hoy no cuenta con diarios de circulación nacional distintos al duopolio de El Mercurio y COPESA (Consorcio Periodístico), empresas ligadas a la derecha política y económica.

En el terreno de los semanarios y revistas, el cierre de Punto Final y  las dificultades que viven El Siglo, El Ciudadano y Le Monde Diplomatique, refleja lo difícil que es sostener medios impresos. Pese a eso, varios de esos proyectos siguen apareciendo con cierta periodicidad en los quioscos y distribuyéndose en puntos de ventas alternativos y por suscripciones.

Una vía de llegar con el mensaje es el Internet. Se desarrollaron Web como elsiglo.cl, elciudadano.cl, elclarin.cl, eldesconcierto.cl, cronicadigital.cl, fortinmapocho.cl, mapuexpress.org, entre otros. Varios de esos medios, además, recurren al sistema de redes sociales, potenciando mensajes a través de Facebook, Instagram, Twitter y otras modalidades.

Hay que agregar multiplicidad de esfuerzos desplegados por sectores sociales que desarrollan comunicaciones contra-hegemónicas a través de Internet, redes sociales, periódicos y revistas, radios, producción de videos y canales de televisión comunitarios, y que representan la voz de organizaciones sindicales, agrupaciones estudiantiles, comunidades indígenas, grupos medioambientalistas y feministas, estamentos públicos y de profesionales.

La prensa contra-hegemónica busca el financiamiento vía avisaje diverso, campañas de suscriptores o de apoyo financiero, venta en quioscos y otros espacios, recibiendo ayuda de ámbitos académicos y de organizaciones de la sociedad civil y con medidas creativas para la instalación de logística y desarrollo en nuevas tecnologías.

Colocar la diversidad de contenidos

La presidenta del Colegio de Periodistas, Margarita Pastene, indicó que “los medios contra-hegemónicos han puesto calidad y diversidad de contenidos. De eso no tengo dudas. Pero si tuvieran el respaldo que merecen, tendríamos una gran oportunidad para las audiencias y los actores sociales.  Con un sistema informativo constituido por múltiples propuestas informativas, se podría  decir que la prensa adquiere el rol de mediador de la realidad, en tanto actor político, al proveer a la ciudadanía de pluralidad informativa”.

Luis Cuello, quien dirige la Web otraprensa.cl., tomó otro ángulo y sostuvo que “la inmensa mayoría de los gobiernos progresistas abordó la desconcentración de la propiedad de los medios y la apertura de nuevos espacios como un componente clave de la agenda de cambios. Una de las lecciones que debemos considerar para construir y discutir una plataforma en nuestro país es el papel de los medios públicos y su carácter. Esta cuestión demanda una discusión abierta en las fuerzas progresistas que permita desmontar prejuicios -provenientes de una tradición liberal- sobre un ilusorio carácter neutral de los medios, que tiene como resultado la limitación del pluralismo y de la voz de las mayorías”.

En esa línea, el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa, indicó que “los principales partidos a los que se enfrenta la región hoy son los medios de comunicación que están en manos de las élites. La izquierda que no entienda eso no ha comprendido nada. El cambio en nuestra América pasa por el cambio de la propiedad y orientación de esos medios para que no manipulen y no persigan”.