Se ingresó proyecto para despenalizar el aborto hasta las 14 semanas. Karol Cariola, Camila Vallejo, Claudia Mix, Cristina Girardi; algunas de las patrocinantes.

Valparaíso. Una verdadera batalla de pañuelos se vivió este martes en el Congreso Nacional, donde se presentaron dos proyectos respecto a la interrupción del embarazo. Aquellas diputadas que alzaron las pañoletas verdes ingresaron la iniciativa que despenaliza el aborto hasta las 14 semanas de gestación. En tanto, la bancada de la Unión Demócrata Independiente (UDI), de la mano de los pañuelos celestes, presentó un proyecto de reforma constitucional para “considerar la vida del que está por nacer desde el momento de la concepción”.

El proyecto de aborto elaborado por la Corporación Humanas y respaldado por la Mesa de Acción por el Aborto fue ingresado en medio de manifestaciones en favor y en contra tanto al interior como en las afueras del Parlamento. Y fue patrocinado por las diputadas del Partido Comunista (PC); Karol Cariola y Camila Vallejo, por las parlamentarias del Partido por la Democracia (PPD); Loreto Carvajal y Cristina Girardi; por las legisladoras de Revolución Democrática (RD); Maite Orsini y Natalia Castillo, las parlamentarias del Partido Socialista (PS); Daniella Ciccardini y  Emilia Nuyado, asimismo, contó con las firmas de la diputada progresista Marisela Santibáñez, Camila Rojas de Izquierda Autónoma, Gael Yeomans de Izquierda Libertaria y Claudia Mix del Partido Poder.

Según el texto presentado, la criminalización actual del aborto “constituye una gravísima violación a los derechos humanos de las mujeres” y su penalización “obstruye además la autonomía de las mujeres para tomar decisiones sobre su propia vida”.

En un interrumpido punto de prensa, donde se escuchaban los gritos de ambos bandos,  la abogada Camila Maturana, de la Corporación Humanas, indicó que “quienes defendemos el derecho a decidir sostenemos que la maternidad es una opción en la vida de las mujeres, no un mandato social y menos aún una obligación jurídica que pueda imponerse por leyes penales”.

La diputada Camila Rojas, explicó que “es un proyecto que no tiene diferencia sustancial con el del senador (Guido) Girardi y lo que esperamos es que al menos se pueda dar la discusión en la Comisión en la cual ingrese y que podamos tener un debate en sala. Ése es nuestro principal objetivo”.

“Hacemos el llamado al Gobierno y a Chile Vamos a que estén dispuestos a dar el debate y no utilicen vetos y otros comportamientos antidemocráticos”, agregó.

En tanto, la diputada del PC, Karol Cariola, destacó que “la democracia permite distintas posiciones y nosotras frente a eso no nos vamos a oponer a que el debate se dé. Quienes estén en contra, que lo digan y que digan por qué están dispuestos a seguir permitiendo que las mujeres mueran por no tener aborto legal y seguro”.

“La verdad es que quienes exclaman salvemos las 2 vidas solo lo dicen de palabra, porque en realidad no salvan ninguna y no les importa seguir condenando a las mujeres a morir en la clandestinidad del aborto. No lo seguiremos permitiendo. Juntas somos poderosas”, resaltó.

Asimismo, la parlamentaria Maite Orsini subrayó que “sabemos que la derecha, como lo ha hecho en otras oportunidades de la historia, se va a oponer a que demos este debate. Pero tal como ocurrió con los anticonceptivos y con el divorcio, Chile va a avanzar, porque las mujeres estamos acá para avanzar en este debate. Este proyecto viene a resolver algo fundamental. No puede ser que niñas, adolescentes y mujeres vayan a la cárcel por abortar”.

En la misma línea, Camila Vallejo apuntó que “el proyecto de ley que ingresamos hoy es para que mujeres que interrumpen embarazos dentro de las primeras 14 semanas no sean denunciadas y perseguidas penalmente. Eso es despenalizar. Aquí la pregunta es esa. Deben las mujeres ser denunciadas por abortar”.

 

José Aylwin, director del Observatorio Ciudadano, respecto al proyecto sostuvo que “las autoridades chilenas deben tomar las medidas legales y administrativas necesarias para garantizar el acceso efectivo, oportuno y sin discriminación a servicios de aborto legal y seguro de calidad y en todo el territorio, en las tres causales previstas por la ley. También, deben encaminarse a poner término a los obstáculos aún vigentes que impiden el pleno respeto de la libertad de decisión de las mujeres en materia sexual y reproductiva, garantizando así el acceso al aborto para todas y en todas circunstancias”.

Por qué despenalizar

A través de una columna publicada en el medio digital El Desconcierto las dirigentas del Frente Amplio, Claudia Mix, Camila Rojas, Beatriz Sánchez y Gael Yeomans, apuntaron a algunos de los motivos por los cuales levantar esta nueva normativa.

Sostuvieron que las marchas que ha vivido el país en el último tiempo levantando la demanda de un aborto, libre seguro y gratuito son esenciales.

“Un escenario de apertura democrática protagonizado por las mujeres que remueve y saca a la luz toda la violencia que conlleva la clandestinidad y criminalización para quienes -que son la mayoría- no pueden pagar el negocio y el silencio cómplice de clínicas que lucran con la penalización del aborto que afecta a las mujeres más pobres de nuestro país. Un avance de democratización social que recibió una respuesta de odio por parte de los sectores más conservadores en contra de la emergencia feminista y la respuesta del gobierno del presidente Sebastián Piñera que tardó más de 12 horas en salir a condenar, tibiamente, tres apuñalamientos a mujeres en la marcha y a enfatizar, que utilizarán toda la institucionalidad para impedir la legalización del aborto. Una amenaza que ha empezado a ocurrir en otros países como Argentina y España, desbordados por la protesta feminista, en Chile se empieza a hacer palpable”, señalaron.

Asimismo, destacaron los avances que logró Argentina en esta materia, pese a que el proyecto fue rechazado por el Senado. “Al otro lado de la cordillera, el pasado 8 de agosto del presente año vivenciamos en las calles de Buenos Aires la marea verde. Una fuerza callejera de gran convocatoria social que se tomó las ciudades de Argentina y paralizó la agenda del gobierno de Macri”, aseveraron.

Y destacaron que “en ese contexto, de profunda democratización social, 38 votos del Senado de Argentina negaron el proyecto de legalización del aborto, alzado y defendido por más de 2 millones de personas en las calles que sostenían la protesta durante horas contra lluvia y viento. Una política conservadora y elitaria clausuraba la democracia, a la vez que la marea feminista transformaba la rabia en mayor impulso gritando en las calles que a la  ‘clandestinidad no volvemos nunca más’”.

“En Argentina y Chile las voceras de la campaña por el aborto salieron con más énfasis a decir que la única forma de combatir la clausura democrática por parte de la política elitaria y conservadora es seguir con la movilización social”, agregaron las frenteamplistas.

Las activistas, finalmente, expresaron que “hoy, el movimiento feminista chileno del cual somos parte ingresa su propio proyecto de despenalización social del aborto- que es la única posibilidad que nos deja esta institucionalidad añeja- a nombre de la justicia social, de la igualdad, de la democracia y de la vida para las mujeres”.