Los mayores de 80 años tienen la tasa más alta de suicidios. Reciben en promedio 150 mil pesos de pensión. 419 mil ancianos deben seguir trabajando para vivir.

Equipo ES. Por mucho tiempo la realidad de los adultos mayores en Chile ha sido invisibilizada. Son el sector de la población que tiene la más alta taza de suicidio por sobre los jóvenes y adolescentes. En su mayoría reciben pensiones “de hambre” por lo que se ven obligados a seguir trabajando. A ellos se suma los problemas de salud y de abandono que viven aquellos que están en la cuarta edad (más de 80 años) o poseen enfermedades crónicas.

Todo esto en un país que se encumbra en el ranking de los que más rápido envejecen, por lo que expertos señalan que es urgente que se implementen políticas al respecto, sobre todo en la línea de la contribución para mejorar las jubilaciones. Según los datos del último informe de pensiones  de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), “Pensiones de un Vistazo 2017”, Chile en 2075 tendrá una población donde el 61% será mayor de 65 años. En tanto, los otros países de la OCDE tendrían un promedio de 58%.

De acuerdo a los datos del Censo 2017 los adultos mayores superan los 2 millones 800 mil personas, equivalente al 16,2% de los habitantes del país. Donde el 55,7% de la población con 60 años o más corresponde a mujeres, mientras que el 44,3% a hombres. Y el 6,5% de la población mayor corresponde a personas que superan los 80 años.

Además, hay 419 mil adultos mayores de 65 y hasta 100 o más años de edad que se declararon como trabajadores en dicho censo, los que representan el 21% del total de adultos mayores sobre 65 años. Muchos de ellos se ven obligados a seguir en el mundo laboral porque reciben pensiones que no les alcanzan para vivir. En su mayoría se desempeñan como cajeros en supermercados y en labores de aseo en parques y jardines, aunque también abarcan otros rubros.

En 2017, según las cifras de la Superintendencia de Pensiones, la mayoría de quienes se jubilaron lo hicieron con un promedio de 10 a 15 años de cotizaciones y obtuvieron una pensión de 150 mil pesos, mientras quienes alcanzaron los 20 años de cotización recibieron 183 mil. En tanto, las pensiones de solidaridad que entrega en Estado alcanzan los 107 mil 304 pesos.

“Tenemos varios problemas permanentes, pero el más difícil de todos son los salarios. Las pensiones son bajísimas”, dijo Francisco Iturriaga, presidente de Unión Nacional de Pensionados de Chile (UNAP).

Y añadió que “nosotros prácticamente somos invisibles, pero seguimos luchando a favor de los jubilados y lo vamos a hacer hasta el final de nuestras vidas. Queremos que todos adultos mayores, tengan un final digno”.

Un estudio conjunto de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), publicado en mayo de este año, estimó que en Latinoamérica la proporción de personas de 60 años o más en la fuerza de trabajo aumentaría del 7,5% al 15,0% entre 2015 y 2050, a causa del envejecimiento de la población y, en menor grado, a un “moderado aumento de la participación laboral de los adultos mayores”.

La tasa de ocupación para el conjunto de las personas con 60 o más años que alcanza al 35,4% en la región.

En el estudio las organizaciones sostuvieron que “el acelerado proceso de envejecimiento de la población latinoamericana hace una obligación analizar las condiciones y financiación de sistemas de pensiones para que sean inclusivos y sostenibles”.

Salud mental y abandono

Otro gran problema que aqueja a este sector de la población es la falta de cuidados y el abandono, muchos porque sus familiares no pueden o porque no tienen redes de apoyo directas. Esta es una de las aristas más complejas que enfrentan y para los especialistas uno de los principales motivos que desencadenan las depresiones que terminan con suicidios.

“Todo adulto mayor en abandono es un potencial riesgo, sobre todo cuando hay enfermedades crónicas, que son un factor de riesgo suicida a cualquier edad; si se agregan problemas económicos y vejez se aumenta el riesgo suicida”, indicó, Claudio Martínez, director del Centro de Estudios en Psicología Clínica y Psicoterapia de la U. Diego Portales.

Y agregó que “ha habido preocupación por un aspecto económico como las pensiones, pero la salud mental se aborda menos, existe un abordaje muy general y poca investigación sobre el suicidio en adulto mayor”.

Los mayores de 80 años tienen la tasa más alta de suicidios del país, con 17,7 suicidios por cada 100 mil habitantes, seguido por las personas de entre 70 y 79 años, que tienen una tasa de 15,4. El promedio nacional, es de 10,2, según un estudio realizado por Ana Paula Vieira, académica de Gerontología de la U. Católica y presidenta de la Fundación Míranos.

Entre los años 2010 y 2015, un total de 935 mayores de 70 años se suicidó en el país, según datos de las últimas Estadísticas Vitales 2015 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Movilizaciones

Las complejas situaciones que sortean los ancianos en el último tiempo se visibilizaron luego que un matrimonio de ancianos en Conchalí producto de la soledad haya optado por quitarse la vida, sumando al incendio de la Casa de reposo Santa Marta de la comuna de Chiguayante, producto del cambio de una chimenea a leña por una estufa de combustión lenta y un posible error humano.

El vocero de la Mesa Social del Adulto Mayor, Ernesto Medina, explicó que “lamentablemente las últimas tragedias vienen dando la razón de lo que significa el estado de abandono que tiene el adulto mayor en nuestro país”.

Es por ello que la organización está convocando para el 1 de septiembre, desde las 11 horas, a una manifestación en el frontis de La Moneda, que consistirá en que todos los asistentes se tomen de las manos para sí rodear en Palacio de La Moneda “como símbolo de unidad para remecer conciencias ante los recientes episodios vinculados a las malas condiciones que se encuentran los adultos mayores”, explicó Medina. La cual terminará con un show musical con los grandes clásicos y éxitos del tango y rock and roll, en la Plaza de la Constitución.

Asimismo, en Octubre, el mes del adulto mayor, van a marchar desde la Plaza de Armas hasta el Palacio de Gobierno. En la misma línea el dirigente, manifestó que “también realizaremos un congreso nacional para unificar y coordinar las demandas de cara al gobierno”, entre octubre y noviembre, dijeron.

El abandono, los suicidios, las bajas pensiones y conseguir un pasaje diferenciado del Transantiago, son las principales demandas.

Rebaja transportes

Los adultos mayores solo obtienen pasaje rebajado en el metro, pero no en los buses del Transantiago, situación que se convierte, igualmente, en un problema.

“Los sueldos son miserables y la locomoción es carísima”, apuntó Francisco Iturriaga.

Es por ello que la bancada del Partido Comunista (PC) presentó en 2014 un proyecto de ley que crea la TNA, Tarjeta de Transporte para el Adulto Mayor con Tarifa Rebajada. La iniciativa cuenta con el apoyo de las organizaciones de Personas y Adultos Mayores, Uniones Comunales de Clubes de Adultos Mayores, la Central Unitaria de Jubilados, Pensionados y Montepiadas de Chile CUPEMCHI, la Asociación Chilena de Pensionados y Montepiadas ACHIPEM, la Asociación Nacional de Pensionados ANACPEN, entre muchas otras.

La diputada Karol Cariola recalcó que “esta demanda ciudadana muchos parlamentarios y parlamentarias la hemos respaldado para hacer posible que los adultos y adultas mayores, que ya son vulnerados en sus derechos en muchos aspectos, que tienen bajas pensiones y que no tienen acceso a todos los derechos que quisiéramos, al menos tengan la posibilidad de transportarse en el sistema público con una tarifa rebajada”.