Más de 300 diarios estadounidenses coordinaron sus editoriales para defender la libertad de prensa, ya que el mandatario dijo que “los medios son enemigos del pueblo”.

Agencias. Desde pequeños diarios locales hasta el mundialmente conocido The New York Times, en total más de 300, se unieron a la invitación para defender la libertad de prensa que desplegó el periódico The Boston Globe, el cual propuso coordinar las editoriales de este jueves para responder a la ofensiva que lidera el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en su cuenta de Twitter señaló que los medios de comunicación son “enemigos del pueblo”.

Sin embargo que esta no es la primera que Donald Trump trata de coartar el ejercicio periodístico, ya que hace algunos meses vetó a una corresponsal de la cadena CNN y se negó a responder sus preguntas.

Cabe destacar que la libertad de expresión es uno de los principios elementales de la Constitución estadounidense, por lo que la declaración del mandatario encendió las alarmas por la violencia que se pueda seguir ejerciendo sobre los reporteros que cubren las actividades de Trump, ya que en todos los lugares reciben gritos e insultos por parte de simpatizantes del magnate.

“Llamar a la prensa ‘el enemigo del pueblo’ al igual que va contra los valores estadounidenses es también un peligro para el tejido cívico que hemos compartido durante más de dos siglos”, rezaba la editorial del The Boston Globe.

En tanto, The New York Times, en su editorial indicó que “en 2018, algunos de los ataques más dañinos provienen de funcionarios del Gobierno. Criticar a los medios de comunicación por minimizar o exagerar las historias, por hacer algo mal, es totalmente correcto. Sin embargo, insistir en que las verdades que no te gustan son ‘noticias falsas’ es riesgoso para la esencia de la democracia. Y llamar a los periodistas el ‘enemigo del pueblo’ es peligroso, y punto”.

El diario Sun Sentinel de Florida, apuntó que “el líder de nuestro país no debería facilitar que los dictadores hostiguen y silencien a los periodistas en lugares donde la libertad de prensa sigue siendo un sueño”.

Asimismo, The Star News, de Medford, Wisconsin, reconoció que “de manera ocasional los miembros de la prensa difunden información incorrecta. Cuando lo hacen, son responsabilizados por sus organizaciones de noticias y por otros sectores en la industria, y la mayoría de las veces, el error se reconoce con una corrección oportuna. No se puede decir lo mismo de este Presidente”.

El Dallas Morning News, uno de los medios más grandes y conservadores de Texas, expresó que “si el Presidente ve información errónea, tiene el derecho y el deber de denunciarlo y mostrar los datos. No vamos a fingir que todas las historias que han aparecido en todos los medios que cubren al presidente han sido impecables. Pero tampoco vamos a fingir que no está en juego aquí una cuestión más amplia, que afecta a la libertad de la prensa de cuestionar las cosas y que afecta a los verdaderos fundamentos de nuestra República”.

El Arizona Daily Star, de Tucson, también, recalcó que “en la práctica, los periodistas nos tragamos aburridas reuniones de Gobierno y nos estudiamos las fórmulas de financiación de las escuelas públicas para que usted no tenga que hacerlo. No es una declaración tan idealista como la Primera Enmienda, pero vale igual”.