Multitudinaria asistencia a “Volver a pasar por el corazón” en desagravio ante ataque de funcionario de Piñera. “Compromiso con derechos humanos”.

Equipo ES. Fueron miles de personas. Hombres y mujeres, adultos y jóvenes, niños y niñas, artistas, escritores, parlamentarios, dirigentes sociales y políticos, estudiantes, profesionales, dueñas de casa, profesores, pobladores. Agrupaciones de familiares de las víctimas de la dictadura. Música, banderas, consignas, cantos, recuerdo de los caídos.

A partir de las 15 horas de este miércoles 15 de agosto se fue repletando la explanada del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (MMDH) y ya a las 16 horas era casi imposible ingresar al recinto. De los miles de asistentes, muchos se congregaron en las calles adyacentes.

Fue la respuesta masiva a la actividad “Volver a pasar por el corazón”, convocada por el mundo de la cultura como desagravio y apoyo al MMDH ante las palabras del funcionario Mauricio Rojas, que trabaja junto al Presidente Sebastián Piñera, y que a 90 horas de ser nombrado ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio por el mandatario, tuvo que irse del cargo ante la exigencia de la ciudadanía. El personero tachó de “montaje” a la institución, acuso que hace un “uso desvergonzado y mentiroso” del periodo dictatorial y que es “es un museo de la izquierda”.

Fue el tender la mano y dar el respaldo masivo de la sociedad chilena -expresado en esas y esos miles de asistentes a la explanada- al Museo de la Memoria. Además, muchos de los participantes insistieron en que se trató de “redoblar el compromiso con los derechos humanos”.

La actividad se realizó en medio de críticas y deslegitimaciones a la institución que reúne documentación y testimonios de las víctimas de la dictadura, de parte de personeros de la derecha.

Al MMDH llegaron, entre otros grupos y artistas, Inti-Illimani, Quilapayún, Villa Cariño, Manuel García, Los López, De Kiruza, Ama Tijoux, Silvestre, Claudio Narea, integrantes de Illapu. Se vieron a artistas, escritores y académicos. También ex presos políticos, sobrevivientes de la dictadura, indígenas, representantes de entidades culturales diversas.

Francisco Estévez, director ejecutivo del Museo, dijo que “la gente quiere saber que las víctimas de la represión de la dictadura, su recuerdo y su memoria, van a ser custodiadas, hay mucha dignidad en juego, muchos valores éticos que están acá reuniéndonos”.