Tribunal Superior Electoral deberá decidir el destino de la postulación porque el líder brasilero continúa en prisión. Incertidumbre electoral en ese país.

Agencias. Desde este domingo, el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, oficializó la candidatura presidencial de Luiz Inacio “Lula” Da Silva. A pesar de estar detenido después de un proceso judicial cuestionado nacional e internacionalmente, “Lula” será aspirante a la Presidencia de Brasi. Hoy todos los sondeos lo dan como ganador. Eso genera una situación peculiar que habla de la crisis política que rodea a los brasileros. Los comicios serán el 7 de octubre próximo.

El Partido de los Trabajadores (PT) registró la candidatura con un acto multitudinario para subrayar que “Lula” sigue siendo el político más popular del país sudamericano. “El ex presidente Lula está debidamente registrado”, señaló la líder del PT, Gleisi Hoffmann, a la salida del Tribunal Superior Electoral (TSE) en Brasilia.

Además de Hoffmann, en el acto participaron la ex presidenta Dilma Rousseff y el posible sustituto de “Lula” en caso de que las autoridades rechacen finalmente su candidatura, el ex alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad. Unos 10 000 simpatizantes participaron en las marchas.

El ex presidente, que purga desde abril una pena de más de 12 años de cárcel, es favorito en todos los sondeos con hasta el 30 por ciento de los apoyos.

Se estima, sin embargo, que el TSE desestimará en los próximos días o semanas la candidatura del ex mandatario debido a la “Lei da ficha limpa” (Ley de expediente limpio), que impide a un condenado en segunda instancia aspirar a cargos públicos. La corte tiene tiempo hasta el 17 de septiembre para pronunciarse.

Se esperaba que al final 13 candidatos postulen por el máximo cargo del país, entre ellos el ultraderechista Jair Bolsonaro, segundo en las encuestas, la ecologista Marina Silva y el centroderechista Geraldo Alckmin.

La joven política Manuela D’Ávila, que había sido nominada por el Partido Comunista, desistió finalmente de inscribir su candidatura. D’Ávila podría ser la compañera de fórmula como candidata a vicepresidenta de Haddad en caso de que la candidatura de Lula quede anulada. Haddad fue inscrito hoy como segundo de “Lula” en el registro del PT.

“Si ellos quieren derrotarme de verdad, háganlo en las elecciones”, reclamó “Lula” el martes en un artículo de opinión escrito para el diario The New York Times desde la prisión donde está recluido en Curitiba, en el sur de Brasil. “Como todas las encuestas muestran que yo ganaría fácilmente las elecciones de octubre, la extrema derecha de Brasil está intentando sacarme de la carrera”, agregó.

El próximo presidente será electo previsiblemente en una segunda vuelta el 28 de octubre. Las elecciones en la potencia latinoamericana se celebrarán en un clima de enorme incertidumbre. Brasil sufre aún los efectos de una fuerte recesión en los años 2015 y 2016, y está sumido en una grave crisis política y social, también debido al incremento de la violencia en metrópolis como Río de Janeiro y Sao Paulo. Las revelaciones de corrupción de ‘Lava Jato’ salpican prácticamente a todos los partidos políticos.

El enorme descontento popular ha favorecido el ascenso del populismo de ultraderecha de la mano de Bolsonaro, segundo en las encuestas por detrás de Lula con hasta el 19 por ciento de los apoyos, y favorito si el ex mandatario no puede postular finalmente.

Bolsonaro es un polémico militar en reserva calificado a menudo como el “Donald Trump brasileño” por sus diatribas nacionalistas y populistas, y sus ataques contra negros, homosexuales y otras minorías.