Sintonizaron con los dichos del ministro de las Culturas. Hija de Piñera borró Twitter donde cuestionó al MMDH.

Equipo ES. Personeros de la derecha no solo respaldaron al ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Mauricio Rojas, quien afirmó que el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos “es un museo de la izquierda”, “es un montaje”  y hace un “uso desvergonzado y mentiroso” de lo que fue el periodo dictatorial.

Cuando representantes del mundo de la cultura, parlamentarios, académicos, ex funcionarios del Estado, partidos políticos, organismos de derechos humanos, organizaciones de la sociedad civil, repudiaban las declaraciones de Rojas y reivindicaban la labor de rescate de memoria del MMDH, integrantes de la derecha política salieron a cuestionar a esa institución sumándose a los criterios expresados por el ahora ministro de Sebastián Piñera.

Precisamente una hija del Presidente, Magdalena Piñera, indicó en Twitter que “el Museo de la Memoria, de carácter privado, pero financiamiento público, cuenta una mirada, con verdad, pero 1 verdad. Lo bueno sería que fuera un museo dependiente de la institucionalidad gubernamental, donde un consejo de expertos pueda construir un relato que una a los chilenos”.

Luego, por instrucciones o decisión propia, borró el mensaje que había colocado y se explicó: “Nadie ha justificado atrocidades de ningún tipo. Lo borré porque me expresé mal, efectivamente. Creo que nadie desconoce el atropello a los DDHH en Chile en ese periodo. Como tb en otros lugares mas allá de nuestro país”.

En todo caso, la hija del Presidente tuvo el respaldo esperado a los pocos minuto de su Twitter cuestionando que el Museo tenga “1 verdad”, desde distintas redes de gente de la derecha. El apoyo lo sintetizó el presidente de Renovación Nacional (RN), Mari Desbordes: “Aunque le moleste a la izquierda, si el museo pretende ser de la memoria, junto a violaciones de DDHH debe incluir a los cientos de víctimas d la violencia política, asesinados a sangre fría y solo por razones ideológicas”.

Su homóloga de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Jacqueline van Rysselberghe, planteó que “es cierto que hay una parte de la historia que el museo no cuenta y que tiene que ver con cómo se llega al gobierno militar. Repudiar las violaciones a los DD.HH. y reconocer que falta mostrar todo lo que pasó no es contradictorio”.

El colega de Van Rysselberghe, el jefa de Bancada de la UDI en la Cámara de Diputados, Javier Macaya, sostuvo que que “el Museo de la Memoria hoy (es) un lugar donde se cuenta una parte, una versión de la historia que es real, que nadie lo pone en duda…”

Desde hace un tiempo, desde la derecha y sectores de ex uniformados ligados a la dictadura, se viene sosteniendo que en el Museo de la Memoria se debe dar espacio “a las víctimas del terrorismo”, a “los militares que cayeron defendiendo la Patria” y que se explique “toda la violencia y crímenes ocurridos durante la Unidad Popular”.