El ex embajador en Uruguay habla de Ampuero, Putin, Venezuela y Nicaragua, y la política exterior del Partido Comunista.

Hugo Guzmán. Periodista. Es reconocido por su labor como abogado de derechos humanos y ser parte de querellas como la que se presentó contra Augusto Pinochet. Durante el Gobierno de Michelle Bachelet saltó al mundo de la diplomacia al ser nombrado embajador de Chile en Uruguay, aunque ya se manejaba en esos asuntos porque durante largos años representó a su colectividad, el Partido Comunista (PC), en países como Cuba y México donde vivió su exilio.

Hace unos días, el PC nombró al jurista Eduardo Contreras como encargado de Relaciones Internacionales, precisamente en momentos en que se polemiza ácidamente en Chile por situaciones que se viven en la región, y ante un cuadro continental e internacional en el cual, al parecer, los comunistas desean gravitar más.

 Así que lo nombraron encargado de relaciones internacionales del Partido Comunista.

Así es, y se trata de una responsabilidad importante, sobre todo en la realidad actual del desarrollo político, social y económico no sólo de Chile, sino de la región latinoamericana y del mundo. La interrelación es cada vez más gravitante y eso nos obliga no sólo a estar bien informados, sino además a actuar en concreto a partir de esas realidades. Saber distinguir en cada fenómeno o situación lo que es principal y lo que es accesorio, percibir con absoluta claridad la poderosa ofensiva del Gobierno norteamericano para destruir los gobiernos progresistas y populares e imponer el modelo neoliberal de modo absoluto y cueste lo que cueste. Si no, mira no más las provocaciones contra el Gobierno sandinista en Nicaragua o el atentado al presidente Nicolás Maduro en la Venezuela bolivariana.

Nada fácil, porque muchos le andan pidiendo cuentas al PC sobre Venezuela, Nicaragua…

Así está ocurriendo. El Gobierno de (Sebastián) Piñera, Gobierno ultraderechista disfrazado de “liberal”, se ha sumado a la ofensiva de (Donald) Trump y, por ejemplo, su Canciller (Roberto) Ampuero, califica de  “confuso incidente” el atentado al Presidente Maduro. En situaciones como las que vivimos no sólo los comunistas, sino todos los demócratas verdaderos, en Chile, debemos alzar la voz en defensa de  procesos antiimperialistas y populares como los de Venezuela y Nicaragua. Desgraciadamente, son muchos los que se guían por lo que informa la prensa del sistema y hasta olvidan su propia experiencia con los golpistas chilenos el 73.

En definitiva, ¿cómo sintetizaría la política internacional de su partido?

Como aquella que pone en el centro la amistad con todos los pueblos del mundo y en particular los de nuestro continente; con los procesos de cambio  en favor de los intereses de las mayorías y en contra de los responsables de la explotación de los trabajadores y defensores de un modelo de sociedad establecido en favor de minorías privilegiadas. Por la misma razón, debemos hacer esfuerzos por conocer cada vez más la realidad concreta así como los cambios que se producen tanto en las relaciones de producción como en el campo comercial y de los Convenios y Tratados Internacionales tanto del área política como económica, jurídica y social. Y sobre esa base fortalecer la unidad de nuestros pueblos en contra de sus enemigos comunes.

Parece que se identificaron con Andrés Manuel López Obrador, el electo Presidente de México, cuando dijo que tendría una postura de no intervencionismo en asuntos internos de otros países, de respeto a las soberanías.

 Si así fuere en los hechos concretos, como cabe esperar, sin duda que estaremos de acuerdo con el electo mandatario mexicano. Conozco bien la realidad de ese gran país, viví allí una década de mi exilio, sé las dificultades enormes que se debe enfrentar y los anuncios de AMLO en política exterior con planteamientos propios e independientes han sido sin duda muy positivos.

 ¿Les gusta Vladimir Putin en Rusia?

 Creo, personalmente, que estamos en presencia de un estadista que ha sabido resguardar no sólo los intereses del pueblo ruso sino además una política de freno a los afanes hegemonistas de los Estados Unidos de Norteamérica. De modo de mantener un equilibrio en las relaciones internacionales a nivel mundial. Y, además, no perder todos los avances en diversos planos construidos durante los años del socialismo en ese, su país.

En el último tiempo se les ve cercanos a China, particularmente al Partido Comunista chino.

No podemos ni debemos vivir marcados por siempre con el recuerdo de los años de distanciamiento de ese gran país. Dado su nivel de enorme desarrollo y dada su importancia en diversos aspectos  -en particular en la economía y el comercio internacional- creo que es de la mayor importancia fortalecer nuestras relaciones con el Estado y con el Partido Comunista de China. Otro tanto digo respecto de ese heroico país que es Vietnam.

No estaban muy contentos con Roberto Ampuero en la Cancillería.

Conociendo su trayectoria, que no es precisamente ejemplar, por supuesto que resulta penoso y pésimo que un personaje como ese esté al mando de las relaciones internacionales  del Estado de Chile. Pero a la vez cabe reconocer que a un personaje como Piñera tampoco se le puede pedir más. Por lo que son tal para cual. Un Canciller a la medida intelectual y ética del Presidente.

¿Cómo caracterizaría la política exterior de Sebastián Piñera?

Consecuente con lo que él es. Una política sumisa absolutamente a los dictados de Washington, y ahí los tienes en el Grupo de Lima, en la OEA (Organización de Estados Americanos) y en cuanto lugar puedan atacar a los gobiernos democráticos y populares, atacando groseramente a Venezuela, a Nicaragua y a otros Estados. En todo tipo de asuntos, no sólo de la política exterior sino también del interior, lo que domina en el Gobierno de Piñera es el profundo anticomunismo del mandatario y sus colaboradores.

Usted vivió exiliado en Cuba y en México. ¿Le servirá esa experiencia, le quedaron contactos?

La responsabilidad que se me ha confiado es exigente. Debo continuar con lo hecho cuando el responsable fue mi compañero César Bunster y además avanzar todo lo posible. En tal sentido, por supuesto que mi experiencia de vida y mis contactos -que se mantienen muy vigentes- en países como Cuba, México, España, Panamá, Argentina, Uruguay, me servirán muchísimo.

 ¿Y el capítulo como embajador en Uruguay, que se tiró contra democratacristianos golpistas? ¿Lo da por cerrado?

 Aquello, que nunca ha sido suficientemente aclarado, sucedió el 2014. Y fui destituido en el 2015. No tengo duda que fue por otras causas relacionadas con diferencias en materia de política exterior, concretamente en relación al hermano pueblo de Bolivia. Respecto de la verdad de mis relaciones con la Democracia Cristiana, hablan desde los años 70 mi relación de aprecio con Bernardo Leighton, mi homenaje en el Parlamento a Jacques Maritain, mi amistad con Rodrigo Ambrosio y en los últimos años con muchos personeros de ese partido, a todos los cuales simbolizo en Eugenio Ortega, ya fallecido y esposo de doña Carmen Frei.

¿Cómo ven desde el PC el clima, el momento, en América Latina?

Complejo. Hay una contraofensiva reaccionaria muy peligrosa para la paz en la región y que obstaculiza el desarrollo de las fuerzas populares y por tanto frena cambios que son impostergables. Todo lo que acrecienta la necesidad de la unidad de las fuerzas democráticas y avanzadas.

¿Es tan peligroso Donald Trump?

 Lo que muestra hasta ahora, muro en México incluido, lo retrata como una persona irresponsable, totalitario, ni siquiera una persona normal. Lo que unido a su inmenso poder político y económico, aumenta la grave peligrosidad de sus dichos y sus actos.

¿Y Chile en todo este panorama? ¿Están ustedes dispuestos a coordinarse con otras fuerzas progresistas, de izquierda?

 No sólo estamos dispuestos, es absolutamente necesario. Y lo lograremos.