Telesur se ha consolidado con los años como una estación que responde a las demandas de las grandes mayorías.

José Luis Córdova

Periodista

Pocas veces nos hemos referido en estas columnas a los programas de televisión por Cable, salvo para criticar los tendenciosos informativos de CNN Chile y las lamentables intervenciones de colegas como Mónica Rincón o Daniel Matamala cuando comentan o interpretan política nacional o se entrometen con ignorancia y nulo respeto en la actualidad de naciones soberanas como Siria, Irak,  Venezuela, Nicaragua o Cuba.

Pero al respecto bien  vale la pena recordar que desde 2005 es posible captar en nuestro país la señal de la cadena Telesur, creada de común acuerdo por los gobiernos de Venezuela, Bolivia -otrora también de Brasil, Argentina, Ecuador y Uruguay- para contar con una cadena televisiva contra hegemónica alternativa a los consorcios transnacionales. El nuevo Gobierno de Ecuador trató de desprestigiar el acuerdo afirmando que cada Estado habría contribuido con recursos, lo que fue drásticamente desmentido por el canal.

Telesur se ha consolidado con los años como una estación que responde a las demandas de las grandes mayorías que quieren enterarse de lo que realmente ocurre en  Medio Oriente, de las movilizaciones sociales en el mundo, del pensamiento de izquierda y el progresismo -no sólo en América Latina- sino en todo el planeta.

Loable esfuerzo de este medio audivisual que sufre el boicot de poderosos canales internacionales que pretenden acallar la voz de políticos, intelectuales y periodistas como el premio Nobel de la paz, Adolfo Pérez Esquivel, el poeta Ernesto Cardenal, el escritor Eduardo Galeano, el cineasta norteamericano Saul Landau, el periodistas español Ignacio Ramonet y otras personalidades.

Con una programación sobria y equilibrada, la estación que dirige desde Caracas Patricia Villegas tiene corresponsalías en la mayoría de los países de América Latina y el Caribe, también en México y el Medio Oriente. El noticiario central es conducido en forma profesional por Rey Gómez y cuenta, entre otros con la colaboración del periodista uruguayo Víctor Hugo Morales y hasta de un ex “rostro” de CNN, el  también uruguayo Jorge Gestoso, junto a analistas políticos con vastos conocimientos de la situación en Medio Oriente, como Alfredo Jalife.

Durante la Copa del Mundo en Rusia, Telesur tuvo como “plato fuerte” la participación del destacado ex futbolista Diego Armando Maradona, comentando las jornadas deportivas en programas especiales como “De la mano del 10” que captaron gran interés de la teleaudiencia.

Telesur está lejos de ser un canal de propaganda del gobierno del Presidente Nicolás Maduro y, aún cuando gran parte de los medios venezolanos de comunicación no cesan su campaña de desprestigio del gobierno constitucional y democrático, este medio mantiene su objetividad y transversalidad de pensamientos que se expresan ante las cámaras.

En Santiago existe la corresponsalía de Telesur que cubre la actualidad nacional con perspectiva más allá de nuestras fronteras lo que la hace también trascendente e importante en el concierto de los medios locales de comunicación. La oficina es dirigida por Paula Dragnic y está integrada por cinco profesionales, entre ellos los camarógrafos Juan Pablo Araneda y Hugo Fuentes.

Las temáticas preferentes desde nuestro país se refieren especialmente a la reforma educacional, las manifestaciones feministas, la oposición al actual gobierno y, en forma destacada, la solidaridad con los gobiernos hermanos de Venezuela y Cuba.

Un ejemplo de canal público que muchos países -sobre todo el nuestro- debían imitar por su sobriedad de recursos, sencillez de producción y eficacia en la entrega de mensajes siempre democráticos y de genuino humanismo, sin morbo ni sensacionalismo.

Recomendamos espacios como “Congénero”, “Entre Fronteras”, “El Golazo del 10”, “Cruce de Palabas”, “Reportajes TeleSur”,”Documentales TeleSur”, “Zona Verde”, “Guía Tu Cuerpo” y otros sobre distintos tópicos de importancia e interés.