Artistas, intelectuales y movimientos sociales se reunieron en un gran concierto en Río de Janeiro, en defensa de la democracia y para exigir la libertad del expresidente.

Agencias. Para defender la democracia brasilera y para exigir la libertad del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, se realizó un concierto gratuito donde participaron 42 cantantes cariocas, quienes lograron reunir a miles de personas.

El “Festival Lula Libre” llenó la turística plaza de los Arcos da Lapa, en el centro de la ciudad brasileña, y movilizó a gran parte de la clase artística en defensa del exmandatario, quien permanece en prisión desde el 7 de abril, al ser condenado a 12 años de prisión por supuesta corrupción.

El concierto contó con la presencia de los famosos artistas Gilberto Gil y Chico Buarque, dos históricos representantes de la música popular brasileña, quienes se presentaron juntos por última vez en 1973.

El evento fue abierto por la Orquesta Voadora y en el palco se fueron relevando los diferentes cantantes y grupos, entre ellos sambistas como Beth Carvalho, Jards Macalé y Noca da Portela y artista populares como Chico César y Ana Cañas.

Lula es la opción favorita para triunfar en los próximos comicios presidenciales, ya que los últimos sondeos le atribuyen un favoritismo del 33 por ciento.

“Lula seguirá siendo nuestro candidato”

Aun estando preso, el candidato de Brasil para las elecciones presidenciales de octubre próximo se llama Lula, afirmó la presidenta nacional del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann.

Con todo respeto por los que piensan diferente, nunca tuvimos y no tenemos el derecho de desistir (de su candidatura), mucho menos ahora que está tan cerca la hora de la verdad, subrayó la senadora petista en un artículo publicado en el sitio web de esa organización.

Hoffmann ratificó que esta semana la convención nacional del PT confirmará la candidatura del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, la cual será registrada el día 15 de agosto ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), conforme decidimos en diciembre de 2017, dijo.

La dirigente nacional del Partido de los Trabajadores subrayó que ‘no fue nada fácil llegar hasta aquí y si llegamos fue por la voluntad del pueblo, que en cada encuesta confirma y amplía la preferencia por Lula, esperanza de Brasil’.

Recordó también que hace poco más de un año Lula fue condenado injustamente, sin pruebas ni delito, y que entonces los grandes medios y la Globo festejaron lo que para ellos sería el fin de un líder, como antes habían festejado el golpe del impeachment contra la presidenta constitucional Dilma Rousseff como ‘el fin de la era PT’.

Mas, sucedió todo lo contrario: Lula salió en caravana por el Nordeste, y después por Minas Gerais, Espírito Santo, Río de Janeiro y al final del año ya tenía más intenciones de voto que todos los demás candidatos sumados, significó.

Según Hoffmann, ello no fue resultado de la casualidad, sino de la propia gestión del gobierno golpista de Michel Temer que sumergió al país en la inseguridad y el desempleo e hizo resurgir el hambre y la miseria, en contraste con los tiempos de justicia e inclusión y con oportunidades para todos inaugurados por Lula.

Señaló por otra parte que hace más de un año la prensa envenena al país con la mentira de que Lula es inelegible y le exige al PT que siquiera registre su candidatura.

‘Es sorprendente -agregó- que algunas voces de nuestro campo político acepten esa falsa premisa’, aun después que la vice presidente del TSE confirmara en decisión que el PT tiene el derecho de registrar la candidatura y, consecuentemente, defenderla en los tribunales.

La dirigente partidista aludió asimismo a que muchos, como el propio PT, abogan sinceramente por la unidad de la izquierda y del campo popular en las elecciones y acotó que, con excepción del Partido Socialista Brasileño (PSB), que todavía no se definió, ‘todos los partidos de nuestro campo lanzaron candidatos’.

Eso, sin embargo, no nos impidió construir un programa común para recuperar el país ni dialogar, respetando la autonomía de cada uno, indicó.

Hoffmann insistió en que la ley les garantiza el derecho de disputar la elección, como fue asegurado antes a más de una centena de candidatos que estaban en las mismas condiciones en que se encuentra injustamente Lula, aunque admitió que ‘tenemos muchos motivos para creer que cometerán una violencia judicial más’.

En ese caso, advirtió, no será apenas otra injusticia contra Lula, sino un nuevo golpe contra la democracia y contra el pueblo y tendrá que ser impuesto con la campaña en las calles y con todas las consecuencias que ellos intentan evitar.