Vaya a la Patria de Sandino nuestro saludo, nuestro compromiso de defender principios y nuestra irrestricta solidaridad con el FSLN y el gobierno de Nicaragua.

Amigos de Nicaragua

Internacionalistas chilenos

Compañeras y compañeros,

Nicaragua vive hoy el asedio de fuerzas políticas, algunas disfrazadas detrás de sotanas, que buscan purgar el país de una influencia popular conquistada limpiamente en las urnas. Ellas buscan desplazar, por la fuerza, lo que no pudieron hacer con los votos. Esta minoría es responsable de muertes, torturas y destrucción. La oposición en Nicaragua no está formada por blancas palomas víctimas de un gobierno opresor y violento, que marchan pacíficamente por las calles en repudio a un Presidente impopular.

Hoy Nicaragua necesita nuestra solidaridad y nuestra unidad frente a esta arremetida. Requiere que cerremos filas e impidamos que gane la indecisión o la indiferencia. Hay que demostrar que Nicaragua y su gobierno no están solos. Es el momento de defender y resistir y no de los reproches, las críticas y los emplazamientos al Frente Sandinista de Liberación Nacional y/o a Daniel Ortega.

Para decirlo con toda claridad, ningún proyecto político de cambio es perfecto. Sin embargo, la experiencia de Nicaragua evidencia que los procesos políticos que se desafilian de la línea imperial, aunque sea un poquito, son blancos permanentes de fuerzas reaccionarias hostiles que buscan retrotraer el curso de los hechos. Para el imperialismo y las fuerzas conservadoras, hay oportunidades que deben aprovecharse para impedir la consolidación de los cambios. Ellos no tienen interés alguno en mejorar la democracia, en terminar con las prácticas corruptas, no tienen intención de identificarse con el sandinismo, con el chavismo, con lo que sea. Ellos, que son los que hegemonizan las posiciones contrarias al gobierno, buscan imponer su verdad y su modelo y buscan el momento en que puedan pasar a la ofensiva y tumbar, lo que por vía democrática no pudieron lograr. No ver eso y pensar que se hace lo correcto evitando solidarizar con el gobierno de Nicaragua, lleva agua al molino ajeno. La hegemonía opositora prepara una revancha, no mas democracia ni mas bienestar.

Nosotros al menos, no caeremos en ese juego. Hemos visto los testimonios de abierta incitación a la violencia de autoridades eclesiales, hemos sido testigos de brutales crímenes cometidos contra militantes sandinistas y hemos visto cómo los millones de dólares fluyen hacia Nicaragua, y no para corregir el rumbo del sandinismo, sino para derrotarlo y comenzar la revancha.

Hay sangre chilena derramada en Nicaragua. Ocurrió durante los años 70 y 80 en medio de una agresión imperialista que requirió de unidad y lucha frente al adversario. Supimos entonces de qué lado estaba el deber. Cuando el FSLN perdió la elección en 1990, supimos también que había que asumir un nuevo rol, superando el dolor de la derrota y respetando las reglas de la democracia. Esperamos años y luego, se ganó la elección en 2007 y así, desde entonces. Hoy nos toca, con la autoridad que nos da el ejemplo de haber dado todo por Nicaragua, apoyar al gobierno de Daniel Ortega y exigir respeto por la democracia que tanto costó construir. Llamamos asimismo a quienes discrepan de ese gobierno, a ganar la próxima elección. Ese es el llamado que debiera hacer cualquier demócrata, de derecha o de izquierda.

Nicaragua y el FSLN necesitan hoy de nuestra solidaridad.

Vaya a la Patria de Sandino nuestro saludo, nuestro compromiso de defender principios y nuestra irrestricta solidaridad con el FSLN y el gobierno de Nicaragua.

Aquí estamos. ¡Ordene!