Concluyó encuentro de 168 organizaciones de izquierda. Acuerdo de reforzar solidaridad con aquellos que se resisten al retroceso al neoliberalismo.

Cubadebate. Granma. El General de Ejército, Raúl Castro Ruz, primer secretario del Partido Comunista de Cuba, asistió este martes en La Habana a la clausura del XXIV Foro de Sao Paulo, junto a los presidentes de Cuba, Miguel Díaz-Canel, Venezuela, Nicolás Maduro, Bolivia, Evo Morales, y El Salvador, Salvador Sánchez Cerén.

También estuvieron en la presidencia de la ceremonia José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del PCC y vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, y el luchador puertorriqueño Oscar López Rivera, junto a ex primeros ministros y ex presidentes, ex cancilleres de la región y otras personalidades del gobierno cubano.

La Declaración Final de este encuentro, leída por Mónica Valente, secretaria ejecutiva del Foro, establece como un objetivo primordial la defensa de la CELAC y el rechazo al papel injerencista de la OEA y la “despreciable supeditación” de su secretaría general a la Casa Blanca.

La jornada final de la vigésimo cuarta edición del Foro de Sao Paulo, que durante tres días se ha desarrollado con la asistencia de más de 600 delegados de 168 partidos y movimientos políticos de izquierda y populares de toda América Latina, incluyó en la mañana del martes una sesión especial dedicada al líder cubano Fidel Castro.

Los asistentes al Foro han debatido durante estas jornadas temas relacionados con la ofensiva de la derecha regional en los últimos tiempos y las estrategias y articulaciones que debe construir la izquierda en áreas tan diversas como la comunicación, la formación y las políticas para enfrentar la hegemonía estadounidense en el continente.

Entre otros puntos, la Declaración Final del XXIV Foro de Sao Paulo, que traza un panorama de la situación regional tras los hechos acontecidos en varios países desde 2015 -incluido el golpe parlamentario y judicial a Dilma, la derrota electoral de Cristina Fernández, la persecución contra los expresidentes Rafael Correa y Lula Da Silva-, destaca que “la historia muestra que cuando hay dirección política decidida y capaz, objetivos claros de lucha y moral de combate y arraigo en las masas, se multiplican las opciones para contener cualquier ofensiva contrarrevolucionaria y neoliberal”.

Mónica Valente, secretaria ejecutiva del FSP, calificó de emblemático este encuentro y agradeció a la dirección del Partido Comunista de Cuba (PCC) y a su pueblo por el esfuerzo en su organización y por abrir los brazos una vez más a las luchas de los pueblos de la región y del mundo, especialmente a las fuerzas políticas y movimientos sociales de izquierda.

Previamente, se dio lectura a las resoluciones finales de cada uno de los encuentros sectoriales y talleres realizados, dedicados a las mujeres, los jóvenes, los parlamentarios, la comunicación política y los medios, el arte y la cultura.

Se resumieron también los debates generados en la Reunión de la Red en Defensa de la Humanidad, el diálogo de las articulaciones y movimientos sociales con el FSP y el encuentro entre el Partido de la Izquierda Europea (PIE) y las fuerzas del Foro.

Al cierre se convocó a dar inicio a la Campaña Internacional “Libertad para Lula ya” y en agosto próximo, producir un tuitazo mundial en defensa de su liberación, con apoyo del PIE y de todas las fuerzas políticas y sociales que estén en disposición de sumarse, en Asia, África y Estados Unidos-Canadá.

Las palabras de clausura estuvieron a cargo de José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, quien recordó que para Fidel la palabra derrota nunca existió, solo existían reveses coyunturales, porque mientras haya injusticias, habrá revoluciones.

Algunos puntos de la Declaración Final

-Fortalecer el movimiento mundial en defensa de la Paz,  la defensa intransigente de los presupuestos de la Proclama de América Latina como Zona de Paz y las ideas justas que promueve, para asegurar que sean escuchadas por cada uno de los gobiernos de Nuestra América.

-Sembrar la idea integracionista en la conciencia de nuestros pueblos.

-Promover y potenciar el ejercicio práctico del internacionalismo mutuo entre todas las fuerzas de izquierda de América Latina y el ­Caribe, Asia, África, Europa y América del Norte.

-Convertir la defensa de la Celac en objetivo político prioritario a promover por todos nuestros partidos, movimientos sociales y populares, desde cada escuela, universidad o espacio de creación intelectual.

-Repudiar el militarismo nacido de las entrañas del imperialismo, que carece de límites y de escrúpulos, y sobre todo, dar forma concreta a este repudio, en cada acción política cotidiana como cuestión de principios.

-Rechazar de forma enérgica, la idea absurda e inadmisible de que esta región del mundo pertenece a las élites de poder de Estados Unidos o de cualquier país del mundo.

-Denunciar, esta vez con razones adicionales, el papel injerencista de la OEA, que sigue siendo utilizada por el Gobierno de Estados Unidos como su Ministerio de Colonias.

-Rescatar, como respuesta ofensiva, las tradiciones de libertad de cada uno de nuestros países, honrar a los que las forjaron e impedir que la banalidad cultural del Norte que nos desprecia se imponga sobre la rica historia de los países que representamos.

-Reafirmar la importancia del acercamiento y la acción concertada entre la izquierda de Europa y la de América Latina y el Caribe.

-Condenar la guerra no convencional y de amplio espectro, aplicada por el imperialismo yanqui y sus aliados europeos, latinoamericanos y caribeños contra la Revolución Bolivariana de Venezuela.

-Mantener intacta la solidaridad con todos aquellos países de la región que se resisten a aceptar el retroceso al neoliberalismo.

-Ratificar que América Latina y el Caribe siguen en pie de lucha y mantienen la decisión de actuar con optimismo, decisión y mayor sentido unitario.