Todo deporte…, con excepción del boxeo, es bueno, inclusive hermoso y saludable, necesario.

Carlos Poblete Ávila

Profesor de Estado

Concluyó el fútbol…, también se podría decir que se terminó el negocio. Ingentes cantidades de dinero también ‘ jugaron’ en este Campeonato Mundial en Rusia. La publicidad ‘ urbi et orbe ‘ hizo lo suyo. Las empresas televisoras a nivel planetario han lucrado como nunca.

Todo deporte…, con excepción del boxeo, es bueno, inclusive hermoso y saludable, necesario.

Es la actividad lúdica la que entusiasma, y no la industria del deporte, en particular del fútbol. Son escandalosas las cifran en ‘ juego ‘…, las cantidades en las que se ‘ transan ‘ los futbolistas, y las ‘ comisiones ‘ que logran los mediadores…de dichas operaciones pecuniarias.

Es muy distinto cuando la actividad deportiva se transforma en una mercancía más. Los relatores de este mundial de fútbol decían ‘ se rompen ‘…, los jugadores en la cancha….y ¡cómo no!…si lo que está en juego es el dinero. Era particularmente demostrativo ver solamente los minutos finales de un partido…: la ‘ entrega ‘…, el ‘ entusiasmo ‘….en la brega. Pero…no era el fútbol, no era el deporte…, era lo otro.

Dentro de todo… nada más inútil que un comentario de un partido de fútbol. Es palabra vacía, estulticia pura.

Mención aparte merecen los ‘ comentaristas ‘… de un canal de televisión: futbolistas activos o ex, particularmente uno, con un lenguaje ordinario, soez, chabacano.  Así está nuestra televisión, en decadencia cada día más.

En este deporte también se miden las potencias y quienes no lo son. Los países considerados desarrollados tienen más y mejores opciones de campeonar. Quienes lideran en lo económico sobresalen generalmente en los deportes, también en renglones como las ciencias y otras especialidades. Las diferencias son apreciables.

Viva el verdadero deporte. Practíquese desde la niñez, en las escuelas, en los barrios. El deporte debe ser un derecho humano consagrado y  practicado por todos los ciudadanos, no para ganar…, sino por la alegría de hacerlo. No más ‘deportistas’ de tablón.

El verdadero deporte hace real aquello de ‘mente sana en cuerpo sano ‘, máxima latina originalmente referida al estado espiritual.