Hace tres meses los profesores de Punta Arenas se encuentran en movilización por el no pago de sus cotizaciones previsionales, salud y deudas contraídas en cajas de compensación.

Fernando Bahamonde

Profesor. Punta Arenas

El 11 de marzo de este año se inauguró el segundo mandato presidencial de la derecha encabezado por empresario Sebastián Piñera, augurando tiempos mejores. Como es recurrente en regiones abundaban los rumores sobre el nombramiento de las futuras autoridades considerando un escuálido ramillete de cuadros del sector. Había, además, particular interés en Magallanes donde las dos comunas más pobladas de la región están en poder de la derecha, Punta Arenas RN y Puerto Natales UDI. Sin embargo, había que tomar en consideración, a lo menos, dos elementos relevantes para nombrar las autoridades políticas del gobierno regional; el actual mandatario fue derrotado en la primera y segunda vuelta en la pasada elección presidencial y que el año 2011 estalló en Magallanes la movilización por el alza del gas que movilizó a múltiples organizaciones y pobladores a las calles entre el 11 y 18 de enero, en rigor, la región quedó aún más aislada por el bloqueo de ciudadanos, gremios, organizaciones sociales, sindicales y pobladores hasta torcerle el brazo al gobierno. Entre el 2010 y 2014 la Intendencia de Magallanes fue una verdadera silla musical con el paso en estos cuatro años de cuatro Intendentes. Cabe recordar que en sólo dos regiones del país la candidatura de Piñera fue derrotada en primera y segunda vuelta el 2017, Aysén y Magallanes. El caso de Aysén, es muy semejante, movilización social el 2012 lo que nos hace pensar que el votante aún tiene memoria. No menor fue la inversión pública desplegada en ambas regiones durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet a través de los Planes Especiales de Zonas Extremas indican que en las zonas extremas el Estado es aún más indispensable.

No obstante, hoy, luego de cuatro meses de gestión el gobierno regional de Magallanes sin movilización social mediante y una oposición en rearticulación, ya presenta múltiples bajas desde su instalación con la caída de un joven Seremi de Cultura de profesión dentista, cuestionado por el mundo de la cultura y el arte, pero que finalmente tuvo que dimitir porque no cumplía con la antigüedad laboral para desempeñar el cargo. Luego, fue el turno del Seremi de Justicia que tras dos días en el cargo tuvo que renunciar por faltas a la probidad en el desempeño como abogado en la Corporación de Asistencia Judicial, la acusación emanó desde la organización de funcionarios de esa repartición dependiente de justicia. Hasta acá, por lo menos, desprolijidad en la instalación del gobierno regional, desconocimiento de las reglamentaciones, estatuto administrativo y en general del Estado. Pero la cuenta hay que actualizarla, el 9 de julio renunció la Seremi de Gobierno aludiendo a “razones familiares”, y el 10 de julio le pidieron la renuncia por su escasa profundidad política, al Intendente Christian Matheson, arquitecto y empresario, que en la versión anterior fue Seremi de Vivienda, donde también al poco andar terminó dando un paso al costado.

Más allá de los nombres que se van sucediendo lo que importa saber es qué sucede con la derecha una vez que alcanza el gobierno. De la cual, al desconocer las bambalinas de los hechos, sólo podemos elucubrar

  1. La derecha en regiones dispone de menos nombres, pero no sólo es una cuestión de cantidad, sino que fundamentalmente de calidad.
  2. La derecha compite por el gobierno, y gana, pero le molesta el Estado incluso en su versión neoliberal. Intenta demostrar capacidad de gestión, propio del mundo privado, pero a los minutos descubre que existen leyes y procedimientos administrativos que le molestan. Por cierto, la supuesta capacidad de gestión que manifiesta en el mundo privado, está avalada por la ley de la selva y lo que los obliga a desembolsar sus ganancias en equipos de abogados que les aseguran “gestión”, es decir, cada vez que vulneran las leyes laborales, medioambientales, tributarias, de libre competencia y otras materialmente precarias pueden zafar.
  3. La derecha se construye en base a cuadros y no colectivos, situación que se agudiza en regiones donde aparecen “príncipes” y “princesas” que ejercen caudillismo desde los municipios. Lo cual de tarde en tarde desata el “fuego amigo”, en tiempo de elecciones y al momento de nombrar cargos para el gobierno regional, como es este caso.

Por mientras la región Magallanes se encuentra con un sinnúmero de proyectos equivalentes a millones de pesos previamente aprobados por el Consejo Regional sin ejecutar por falta de gestión. Y peor aún, a modo de ejemplo, dos proyectos con fondos regionales, adjudicados a la Municipalidad de Punta Arenas vinculados a educación uno que cambia por completo el mobiliario escolar de los 28 establecimientos municipales de la comuna y otro, que significa inversión en capital humano para desarrollar una capacitación resolución de problemas por tres años a todos los docentes de matemáticas de la región y a cargo del Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile. Dicho sea de paso, hace tres meses los profesores de Punta Arenas se encuentran en movilización por el no pago de sus cotizaciones previsionales, salud y deudas contraídas en cajas de compensación y otras entidades. Arriba los corazones!