Está clara la necesidad de reformular el carácter “público” de TVN así como agilizar la habilitación de un  canal cultural (de canal 13 y/o TVN).

José Luis Córdova
Periodista

“Estamos haciendo una televisión muy mala” confesó Claudia Godoy, periodista, académica e investigadora (ex integrante del programa “Contacto” en Canal 13). Sus colegas Paulina Allendes-Salazar (“Informe Especial”), Consulo Saavedra (noticiero central del TVN) y Pablo Badilla, (jefe de prensa de Chilevisión) no están tan de acuerdo con esta afirmación.

Estos rostros de la tele criolla debatieron sobre los resultados del IX Estudio del Consejo Nacional de Televisión que, sosprendentemente, aseguraría que los consultados no son tan críticos de la actual situación en el alicaído medio audiovisual.

Respecto a los contenidos, los actores sociales involucrados y el profesionalismo desplegado en pantalla, los participantes en un conversatorio a propósito del 62 aniversario de la fundación del Colegio de Periodistas hicieron gala de autosatisfacción por “los avances logrados”,  negando el concepto de “vendedores de noticias” que se les adjudicó y sin referirse para nada a la importancia del mercado y las categorías impuestas por el modelo neoliberal en materia política, social, económica y cultural que afectan no sólo a la TV local.

El estudio del CNTV afirma que, desde 2011, la satisfacción en la televisión abierta llega al 41% de la población consultada. El 49% encuentra que los noticiarios “lo entretienen” y el 23% que “informan bien”. ¡Plop! Quienes evalúan positivamente la televisión abierta señalan que se basan en primer lugar en la entretención y en segundo lugar en la información. ¿De eso se trata entonces?

Según la encuesta del CNTV, el canal MEGA destaca en entretención, Canal 13 en cultura (?), TVN y CHV en “información”. La Red y UCVTV destacan en credibilidad.

La ex ministra Catalina Parot, designada recientemente presidenta del Consejo puede dormir tranquila aunque respecto a los actores sociales mas presentes en pantalla siguen siendo los “famosos”, actores, modelos, panelistas de matinales, ex chicos y chicas reality y otros, seguidos de parlamentarios, representantes de partidos políticos, autoridades de gobierno, empresarios, sectores acomodados, jueces y fiscales y más atrás FFAA e iglesias. Prácticamente no aparecen en la muestra niños, adultos mayores, gays y lesbianas, etnias originales ni jóvenes. Son los que “no venden”.

En cuanto a los contenidos, todos sabemos que prácticamente no se cubren los temas de defensa del medio ambiente -precisamente por la propiedad de los medios televisivos en manos privadas- los temas de derechos humanos y de pueblos originarios tratados como meros hechos policiales, y cero preocupación por las personas trans, excepto Daniela Vega, discapacitadas y otras menos exitosas.

Está clara la necesidad de reformular el carácter “público” de TVN así como agilizar la habilitación de un  canal cultural (de canal 13 y/o TVN). Mientras, de poco y nada valen la autocomplacencia y la autosuficiencia, que limita con  la autosatisfacción sin importar el público televidente.