Supo unir de manera indisoluble lo individual con lo social, en una existencia única, sin dobleces, de manera sencilla y natural.

Pedro Aravena Rivera

Abogado

El día martes 26 de junio, junto su familia, dirigentes sindicales y militantes del Partido, despedimos los restos de nuestro compañero Víctor Saavedra Galdámez, quien integró la generación de dirigentes de trabajadores bancarios y de la Central Única de Trabajadores de Chile, hasta el golpe fascista de septiembre de 1973.

Tuve la oportunidad de conocerle cuando se integra al trabajo del regional capital, a  comienzos de la década de los años 80, y en la implementación de la Política de Rebelión Popular  hacia los sectores medios, en un período en que los colegios profesionales tuvieron un importante papel en la lucha contra la dictadura y en lo que le cupo una destacada participación.

Con posterioridad al término de la dictadura cívico-militar, compartimos interesantes experiencias  en la actividad sindical, a la que él se dedicó intensamente, vertiendo con ejemplar dedicación su experiencia su  en diversos sectores de trabajadores.

Nuestro compañero Víctor, supo unir de manera indisoluble lo individual con lo social, en una existencia única, sin dobleces, de manera sencilla y natural, demostrando una cabal comprensión de los desafíos que implica ser comunista en un presente no exento de complejidades, en  donde tiene una gran relevancia el desarrollo de la unidad y la organización los trabajadores para la construcción de una democracia real y de efectiva justicia social.