La Cámara, al aprobar la cuestión previa impidió hacer un examen de fondo de la acusación al doctor. El ministro de Salud seguiría en el banquillo de los acusados.

José Luis Córdova. Periodista. El jolgorio de la derecha por la aprobación de la llamada “cuestión previa” en la Cámara de Diputados no debe confundirse con el fin de las acusaciones contra el ministro de Salud, Emilio Santelices. Por 81 votos contra 63 el parlamento se dio por no interpuesta la acusación, como lo planteara el abogado de la Democracia Cristiana (DC) Jorge Correa Sutil, curiosamente defensor del secretario de Estado de Sebastián Piñera. Seis diputados DC (Verdessi, Calisto, Pérez, Sabag, Silber y Soto) impidieron la tramitación del libelo.

Con ello, la ley de despenalización del aborto en tres causales continúa sin un reglamento tras el frustrado protocolo 432 elaborado por el cuestionado ministro que habría las puertas a la objeción “institucional” de conciencia, es decir que las clínicas y centros de salud privados que reciben subvenciones del Estado podrían eximirse de realizar abortos legales en caso de riesgo de vida de la madre, inviabilidad del feto o violación.

La Cámara, al aprobar la cuestión previa impidió hacer un examen de fondo de la acusación al doctor Santelices -autor del protocolo- pese a que el documento (rechazado por la Contraloría por inconstitucional) ni siquiera había sido visado por el Ejecutivo.

De esta manera, los esfuerzos de la oposición por reglamentar lo antes posible la justa aplicación de la ley se enfrentaron a la intransigencia de los parlamentarios de derecha y la DC, pese a que sectores de la dirigencia de ese partido criticaron la defensa asumida por Correa Sutil a favor del secretario de estado señalando por ejemplo que “es impropio que un abogado que se asile en su condición profesional para sostener una defensa finalmente dé argumentos políticos o esgrima su militancia en su alegato”, como explicó el diputado Gabriel Ascencio.

Los parlamentarios del Frente Amplio, que presentaron el libelo contra el ministro Santelices denunciaron, a través de las intervenciones del diputado Renato Garín, la posible existencia de un  chantaje de las clínicas privadas para mantener sus prebendas tras la aprobación de la ley que despenalizó el aborto en tres causales. El doctor Santelices tendría algo más que decir al respecto.

Ante la falta de un reglamento definitivo, el ministro secretario general de la Presidencia, Gonzalo Blumel aseguró que en los próximos días se redactará un nuevo protocolo, incluyendo la objeción de conciencia. Los diputados de derecha aseguran que éste no cerraría del todo las puertas a que se sigan entregando fondos a instituciones privadas que se nieguen a aplicar la actual legislación. Esta porfía significará un nuevo retraso porque la situación debería ser dirimida por el tribunal constitucional. El ministro de Salud seguiría en el banquillo de los acusados.