Texto del documento firmado. Las anécdotas de la reunión. Lo militar, el componente más duro.

Agencias. Singapur.  El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, culminaron este martes 12 de junio una cumbre nuclear con la firma de un documento en el que el mandatario estadounidense prometió “garantías de seguridad” a los coreanos y Kim reiteró su compromiso con la “completa desnuclearización de la Península de Corea”.

Trump y Kim participaron en una cumbre en una isla de Singapur que parecía impensable hace apenas unos meses y muchos más hace algunos años. Los dos países llevan un desacuerdo y tensión desde la década de los cincuenta y muchas veces se habló de que en esa zona podría estar el origen de una guerra de magnitud.

Ahora todo fue distinto. El cambio de vínculos entre Corea del Norte y Estados Unidos (EU) es ya un hecho.

Ambos mandatarios se estrecharon la mano ante una fila de banderas en la que se alternaban la estadounidense y la norcoreana (seis de cada nación), antes de una reunión privada en que solo estuvieron sus intérpretes y luego un encuentro con los respectivos jefes de la diplomacia y miembros de las delegaciones.

Durante las casi cinco horas de conversaciones, tanto Trump como Kim se mostraron optimistas, y el presidente estadounidense dio las gracias después a su homólogo por “por dar el primer y valiente paso hacia un nuevo futuro para su pueblo”.

Todo estuvo rodeado de inmensas medidas de seguridad en torno de los dos jefes de Estado y de anécdotas, como que el líder norcoreano se negara a firmar el documento final con una lapicera que le pasó el jefe de la Casa Blanca que tenía grabado su nombre y la salida nocturna a pasear de Kim. Se indicó que hubo más de 2.500 periodistas cubriendo el evento.

El presidente de Estados Unidos anunció que paralizará las “maniobras militares” con su aliado Corea del Sur mientras duren las negociaciones entre Washington y Pyongyang. Trump presentó la decisión como una medida para ahorrar costos, pero el tema es que Corea del Norte lleva años oponiéndose a unos ejercicios que considera una amenaza de seguridad.

Trump reconoció que los plazos para la desnuclearización son largos pero añadió que “una vez que se inicia el proceso significa que prácticamente se ha acabado”.

El presidente estadounidense dijo que Kim aceptó su invitación a visitar la Casa Blanca en el momento “apropiado”. Pero no habló él de ir a Corea del Norte.

Los dirigentes se comprometieron a “construir un régimen de paz duradero y estable” en la península de Corea y a repatriar los restos de los prisioneros y los desaparecidos en combate durante la Guerra de Corea (1950-1953).

El lenguaje empleado para referirse al arsenal norcoreano fue similar al del texto firmado por los líderes de las dos Coreas tras una reunión en abril. En ese momento, Kim y Moon Jae-in, presidente de Corea del Sur, fueron criticados por restar importancia al asunto hasta la cumbre con Trump. En el documento de Singapur, Trump y Kim hicieron una referencia directa a la llamada Declaración de Panmunjom, que incluía un débil compromiso con la desnuclearización pero ningún paso concreto para lograrla.

La firma del documento siguió a una serie reuniones en un lujoso complejo turístico de Singapur. Trump dijo entonces que esperaba reunirse “muchas veces” con Kim en el futuro.

Kim dijo que se trató de un “encuentro histórico” y dijo que “decidieron dejar el pasado atrás”.

La histórica cumbre, por cierto, fue la primera entre un presidente de Estados Unidos y un líder de Corea del Norte en activo.

Lo sustancial de lo firmado por los jefes de Estado de Corea del Norte y Estados Unidos dice lo siguiente:

“El presidente Trump y el presidente Kim Jong-un condujeron un intercambio de opiniones comprensivo, profundo y sincero intercambio de opiniones sobre asuntos relacionados al establecimiento de nuevas relaciones entre Estados Unidos y la República Democrática del Pueblo de Corea (RDPC) y el establecimiento de un régimen de paz duradero y robusto en la península coreana.

El presidente Trump se comprometió a ofrecer garantías de seguridad a la RDPC, y el presidente Kim Jong-un reafirmó su compromiso firme y decidido para completar la desnuclearización de la península coreana.

Convencidos de que el establecimiento de nuevas relaciones EE.UU.-RDPC contribuirá a la paz y la prosperidad de la península coreana y del mundo, y reconociendo que la edificación de la confianza mutua puede promover la desnuclearización de la península coreana, el presidente Trump y el presidente Kim Jong-un establecen lo siguiente:

  1. Estados Unidos y la RDPC se comprometen a establecer nuevas relaciones EE.UU.-RDPC según lo establece el deseo de los pueblos de los dos países para la paz y la prosperidad.
  2. Estados Unidos y la RDPC unirán sus esfuerzos para construir un régimen de paz duradero y estable en la península coreana.
  3. Al reafirmar la Declaración de Panmunjom del 27 de abril de 2018, la RDPC se compromete a trabajar hacia la completa desnuclearización de la península coreana.
  4. Estados Unidos y la RDPC se comprometen a recuperar los restos de los PDG (Prisioneros de Guerra)/(DEC) Desaparecidos en Combate, que incluye la inmediata repatriación de los que ya han sido identificados.

Estados Unidos y la RDPC se comprometen a mantener negociaciones de seguimiento dirigidas por el Secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, y un funcionario relevante de alto alto nivel de la RDPC, en la fecha más pronta posible, para implementar los resultados de la Cumbre EE.UU.-RDPC”.