Esta victoria tiene una inmensa significación para la luchas liberadoras de nuestros pueblos, enseña y estimula.

Iván Muñoz Rojas

Coordinador COMBOL/CHILE

“Yo sé  hacia dónde vamos

                                                                                         y es  ésta es la palabra:

                                                                                         no sufras

                                                                                          porque ganaremos

                                                                                          ganaremos nosotros,

                                                                                         los más sencillos,

                                                                                         ganaremos,

                                                                                          aunque tú no lo creas,

                                                                                          ganaremos”

                                                                                         Oda al hombre sencillo

Pablo Neruda

En Venezuela se definía el incremento  de la  restauración  derechista, el afincamiento del neoliberalismo al estilo Macri o Piñera, la legitimización del golpismo de Temer y  el belicismo de la OTAN  de Santos, la complicidad con  la criminalización narcotraficante de Peña Nieto, en suma la materialización de las órdenes de Trump a sus “perritos de alfombra”, la imposición de  América First  y Doctrina Monroe .

Más, la siembra de Chávez en el “bravo pueblo”, aquel que sufre las inclemencias de la  asfixia financiera, el vendaval del terrorismo mediático, la inflación inducida, el contrabando de extracción del 40% de la producción interna o la importada subsidiada  y  la ferocidad de  guerra no convencional desde el South Command de EE.UU y su comandante Kurt W.Tidd  en escalofriante diseño del “Golpe Maestro”, causante de la manida “ crisis humanitaria” , todo ello  fue rechazado por la capacidad de resistencia de un pueblo que ha venido adquiriendo conciencia de su fuerza, comparable con la del pueblo cubano, con el heroísmo  palestino, con lo que nos mostró el pueblo  de Vietnam y todos aquellos  que no han sucumbido a la  intoxicación mediática que campea en vastos sectores convirtiendo la mentira en verdad al más básico estilo goebbeliano.

Esta victoria tiene una inmensa significación para la luchas liberadoras de nuestros pueblos, enseña y estimula al tiempo que el bagaje de experiencias de los procesos revolucionarios vividos indica evitar el triunfalismo, -valorando el avance-, examinar autocríticamente las debilidades y errores que siempre contiene  una construcción humana  tan compleja como el cambio de un  régimen alternativo al neoliberalismo vigente: depredador, explotador, consumista, por otro de inclusión humanista  que recupera las riquezas del país para su pueblo  destinando el 74% de del presupuesto nacional a inversión social (concepto contrapuesto al de gasto social), construyendo más de 2 millones de viviendas; pensionado a todos los  adultos  en edad de jubilarse hayan o no cotizado; dando educación gratuita 2.850.000 estudiantes universitarios ;logrando que 15 millones de venezolanos estén  estudiando; subsidiando los productos alimenticios; desarrollando planes para imponer una atención de salud preventiva; bonificando o brindando en forma gratuita servicios de electricidad ,aseo urbano, agua, telefonía, internet, gasolina. Este gigantesco esfuerzo histórico mostrado otro mundo posible, es un pésimo ejemplo para los gobiernos derechistas y su contagio no lo pueden aceptar  (como hicieron en otra coyuntura histórica con el camino iniciado por Allende),  se marcan con  Trump el que va por petróleo, gas,  coltan, oro, diamantes, bauxita, agua, etc. de Venezuela conformando una suerte de nueva Santa Alianza contra la emancipación y autonomía de los pueblos.

La  arremetida de los gobiernos derechistas guarecidos  en la madriguera canina  de Lima, foco conspirativo alternativo a la OEA desde que Almagro fracasara en sus intentos de cuadrar a sus  34 países integrantes   en los planes golpistas contra Venezuela ,convierte a El Mercurio en su vocero  reeditando  las siniestras  maniobras que desato contra el presidente Allende, arrogándose la representación de nuestro país editorializa: “Chile frente a Maduro”, apelando a una   nebulosa  “comunidad internacional”  reclama por “…la demora e ineficacia en las reacciones, bilaterales y multilaterales” , agregando ,  “ Lo que corresponde, ahora, es impulsar el aislamiento del régimen bolivariano…”, “ El Grupo de Lima y Chile debe ir más allá de la meras declaraciones”, “ las ambiguas declaraciones de Estados Unidos en cuanto a mantener abiertas todas las opciones, no descartando las invasion,son  contraproducentes interna y externamente: malogran el rechazo creciente a Maduro” lo que remacha Errázuriz ex ministro pinochetista en el mismo sitio:  “Inexplicable es que el régimen del presidente Maduro no reciba más sanciones internacionales….” .

El más puro macartismo, las larvas del fascismo y el odio de clases  se expresan  en versión local como parte de la arremetida global del imperio. La emblemática frase “Chileno: El Mercurio miente” desplegada en frontis de la Universidad Católica por su estudiantes  cuando pugnaban por la reforma universitaria, reeditada en 2011 por los jóvenes en sus masivas movilizaciones ,  denunciadas  en el documental censurado a la exposición pública “El Diario de Agustín”, reseñan las concepciones profundamente anti democráticas  opuestas a cualquier cambio  que afecte los interés de la oligarquía o de los amos del norte  hoy  se focalizan contra el proceso   en curso en Venezuela llevando al clímax  la máxima  propagandista del nazismo  de Goebbels “miente, miente que algo queda”.

La mentira legitimada como arma de guerra política cautiva a una vasta porción de la sociedad, confunde, algunos repiten sin el mínimo sentido crítico las falacias como  papagayos mentales, o izquierdista ocasionales reculan cobardemente  con oportunismo doblegándose ante la ola mediática.

En Venezuela lo que entendió el pueblo con  su  conciencia de clase es que por sobre las complejidades y dificultades que afronta el proceso en su “asalto al cielo”, las divergencias,   el cuestionamiento del llamado “chavismo crítico”, los errores e insuficiencias de la gestión de gobierno, las manifestaciones de corrupción, en fin todo lo que genera la trascendencia de una revolución en desarrollo frente al inmenso poder del imperialismo y la ideología dominante  que ha  incubando el consumismo e individualismo, la gravitación del peso de las costumbres y resabios del viejo Estado en la conciencia colectiva, pese a ello la gesta bolivariana se levanta como una alternativa al modelo neoliberal con expresiones de un Temer que reprime  con las FF.AA en la calle y entrega PETROBRAS a las multinacionales, o Macri que retorna a la voracidad del FMI, Santos trayendo los vientos de guerra al América, los afanes de Piñera cercenando  las reformas alcanzadas  e impulsando  la destrucción de los avances en integración como UNASUR pavimentando el camino para establecer la hegemonía absoluta de la Casa Blanca  en nuestro continente.

El pueblo le ha asignado una inmensa responsabilidad al presidente Maduro reiterándole su apoyo pese a la brutales condiciones impuestas por la asfixia financiera, las sanciones de toda índole, la retención de divisas por venta de petróleo en las transacciones bancarias internacionales que abortan la importación de alimentos y medicinas, etc., aun así el pueblo voto por la continuidad  del proceso y por la paz. Una  franja del chavismo no lo hizo y los porcentajes de abstención  aunque en gran parte inducida contienen a la vez una señal. Se debe enfrentar  decididamente el tema económico, atender sin dilación los problemas de la gente, derrotar la guerra económica del exterior y la interna, evitar que la manipulación de la conciencia colectiva se vea afectada por los poderosos medios  del imperialismo y las oligarquías, reafirmar el  combate sin tregua a la corrupción avanzando en la conformación de las concepciones de solidaridad y ética. En el periodo que se inicia  centrar toda la energía en elevar la eficacia de la gestión de gobierno.

En Chile el Canciller Ampuero, (personaje que cuando el panorama internacional era propicio a los cambios pololeo con las ideas de la revolución recibiendo incluso cobijo de exilio , en tiempos de reflujo reniega sirviendo al poder vigente) lleva la batuta con los herederos de Pinochet y otros cómplices para reeditar lo que se hizo con Cuba, aislar a Venezuela, rebajar  las relaciones diplomáticas al nivel “comercial” apelando cínicamente a “razones humanitarias” para ir en ayuda del pueblo venezolano y la democracia. Lo que ninguno de los Tartufos menciona son las causas en que se origina la crisis inducida contra el pueblo de Venezuela, esta desvergonzada y agresiva intromisión crea el clima propicio para aventuras mayores como la intervención militar o agitar un golpe de estado.

Nos estimula el triunfo popular venezolano, renovamos fuerzas en nuestra propias luchas políticas y reivindicativas que aportan al cambio requerido en nuestra América y  frente a la situación que vive la humanidad, el drama de Palestina, Siria y demás países agredidos, la creciente amenaza bélica de Trump y sus aliados, los peligros de agresión militar y golpista en curso contra Venezuela, la emergencia de manifestaciones de fascismo. Todo  nos obliga a reformular nuestras concepciones sobre el nivel y tipo de solidaridad, entender  que la atomización, el sectarismo, la falta de voluntad unitaria es funcional a los planes del  imperialismo y la oligarquía y por tanto un mínimo de racionalidad nos debe permitir centrarnos en el enemigo fundamental como manera de ofrendar al  épico esfuerzo del pueblo de Bolívar.