Habría que esperar que el retorno de “Rojo” no implique el regreso a prácticas que hoy sí que están reprobadas por la teleaudiencia como humillaciones, abusos de poder, etc.

José Luis Córdova

Periodista

El escándalo hollywoodense de Harvey Weinstein pretendió ser emulado con denuncias similares contra el director de teleseries Herval Abreu en Canal 13. Pero ello no invisibiliza situaciones que ocurren habitualmente en la televisión chilena. Basta recordar las acusaciones contra el mismísimo Don Francisco en los 80, las salidas de pantalla de Viviana Nunez y/o Savka Pollak y refrescar los sucesos acaecidos en el programa juvenil de busca talentos “Rojo” en TVN, que volvió recién a las pantallas.

Este espacio debutó el 2 de diciembre de 2002, una creación del director Arturo Domínguez y del productor Jaime Román, encarcelado posteriormente por sus contactos con  la red de pedofilia descubierta tras la llamada Operación Heidi.

“Rojo” se convirtió en un fenómeno en Chile con 6 temporadas (11 generaciones), una audiencia máxima de 37,7 y un peak de 53 puntos de rating, más de 1.5 millones de discos vendidos, y una propia película estrenada el 2006, titulada “Rojo, la película” que fue récord de taquilla en su primer día.

Desde marzo de 2008, se hizo un cambio de formato, principalmente por la salida de Rafael Araneda, se eliminó Fama Contrafama del título y se creó el eslogan El valor del talento, la conducción de Martín Cárcamo. El fracaso del nuevo formato, tuvo como consecuencia el término del programa en su gala número 35, el sábado 12 de julio del mismo año. Asimismo, el director ejecutivo del espacio, Eduardo Domínguez, puso fin a su carrera televisiva en la televisión chilena luego de 25 años. Domínguez murió el 15 de noviembre de 2016

Sobrevivieron a la fama, entre otras, las cantantes: María José Quintanilla, Daniela Castillo, María Ximena Pereira, Leandro Martínez, Katherine Orellana, de la primera hornada; Mario Guerrero y Montserrat Bustamante (hoy Mon Laferte) de la segunda generación, mientras que la pequeña Christel, prácticamente obligada a cantar por sus propios padres, desapareció de los escenarios.

Entre las y los bailarines de “Rojo” se recuerdan todavía : Rodrigo Díaz, Yamna Lobos, Nelson Mauri, Maura Rivera y Christian Ocaranza, más conocidos por sus opciones sexuales, accidentes automovilísticos, relaciones con las drogas y sus vínculos con populares futbolistas que por capacidades.

Habría que esperar que el retorno de “Rojo” no implique el regreso a prácticas que hoy sí que están reprobadas por la teleaudiencia en materia de maltrato, humillaciones, abusos de poder, pedofilia, drogadicción y hasta delitos que proliferaron desde entonces tras las cámaras.

 

 

 

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