Liliana Madariaga, secretaria de la FENTHEC, desmenuzó la realidad que viven 300 mil trabajadores. “Estamos en una precariedad laboral constante”, dijo.

Daniela Pizarro A. Periodista. La secretaria de la Federación Nacional de Trabajadores a Honorarios del Estado de Chile (FENTHEC), Liliana Madariaga, en entrevista con ElSiglo.cl abordó las problemáticas que vive el sector de trabajadores a honorarios en el país. Son más de 300 mil los que laboran bajo esta modalidad en las diferentes instituciones del Estado.

“No tenemos derecho a enfermarnos, no recibimos aguinaldos, no nos capacitan, ni nos dan pagos extras por cumplir metas, pero nos exigen cumplir horarios y metas al igual que los trabajadores contratados”, indicó la dirigenta.

La también presidenta del Sindicato de Honorarios del Ministerio de Salud abordó el tema de la cotización obligatoria. “Esperamos que se pueda prorrogar por tres años más”, aseguró, pero resaltó que “no estamos en contra de la cotización obligatoria siempre que tengamos derechos laborales”.

Sobre el futuro de las pensiones de las personas que no cotizan manifestó que “en este momento el trabajador sufre una precarización laboral y cuando jubile tendrá una pensión precaria o no tendrá pensión”.

Por eso señaló que “urge” solucionar la condición laboral, pasando a los trabajadores honorarios a estar contratados bajo las normas del Código del Trabajo.

¿Cuáles son las principales demandas del sector honorario?

Los derechos laborales, porque a los honorarios se les exige una jornada completa de trabajo -a veces más- y no cuentan con ningún derecho laboral. Esto ocurre principalmente en el sector público, por eso se dice que el peor empleador es el Estado, ya que hay más de 300 mil trabajadores del Estado en esa condición.

A los honorarios se les obliga a cumplir metas, pero no recibe ningún bono por el cumplimiento de esos objetivos, al contrario de lo que ocurre con los funcionarios de planta y a contrata. Para nosotros no hay capacitación porque no hay recursos designados, tampoco recibimos los aguinaldos o pagas extras y no podemos organizarnos en sindicatos, cosa que hacemos igual, pero sin fuero.

Otra inquietud que tenemos en la cotización obligatoria, se habla de que se podría prorrogar por tres años más, para ello está trabajando la Federación junto con otras organizaciones. Aunque nosotros no estamos en contra de la cotización obligatoria siempre que tengamos derechos laborales.

¿Contrato y cotización van de la mano?

Más que solo contratarnos, necesitamos un contrato que no vulnere los derechos, por eso se está trabajando en un proyecto que hace que el honorario pueda convertirse en Código del Trabajo y no solo para nosotros, sino que también para los trabajadores a contrata, porque son vulnerables igualmente y los pueden despedir sin derecho a indemnización, entonces el objetivo no es de honorario a contrata, sino que cambiar la modalidad de contrato a Código del Trabajo porque ahí hay más respaldo laboral.

Porque nosotros tenemos derechos a nada, por ejemplo, en este momento no se nos están pagando las licencias médicas, o sea, no tenemos derecho a enfermarnos, porque si tenemos una licencia por diez días se nos descuenta. Esto ocurre, porque el Gobierno anterior en el mes de enero sin consultar a los gremios y sin informar de esto a los trabajadores nos quitó el derecho a enfermarnos y decidieron no pagar las licencias médicas, entonces, se toman decisiones sin conocer la realidad de los honorarios.

¿Y qué pasa con las trabajadoras que están embarazadas?

El tema de las licencias en este momento depende de las voluntades de las jefaturas, es decir, si quieren las pagan, pero no hay nada que los obligue. En el caso de las embarazadas es lo mismo, los días de pre y post natal no los pagan.

¿Cómo se han visto perjudicados los honorarios con los despidos masivos que comenzó a desplegar este nuevo Gobierno?

Bueno, es más fácil despedir a los honorarios, pero la masividad de los despidos no fue tan grande como en los Gobiernos anteriores. Nosotros nos llevamos una sorpresa con esta nueva administración porque nos dijeron que iban a cuidar a los trabajadores vulnerables, entonces no echaron a ninguna persona que ganara menos de un millón de pesos, tampoco despidieron a ninguna secretaria, porque son un sector más vulnerable, además, son personas ya mayores que no encontrarán fácilmente un nuevo trabajo. Entonces, por un lado tenemos un Gobierno que se está preocupando del trabajador, pero que por otro lado no soluciona el tema de los honorarios.

¿Cuáles son las perspectivas de poder avanzar en un cambio?

Estamos en vía de tener una reunión con el ministro del Trabajo para plantear este tema y ver como el Gobierno encamina lo de cambiar a los honorarios a Código del Trabajo, porque esa es la única solución, porque seguir llegando a acuerdos con los Gobiernos de turno no soluciona el problema de fondo. También, nos hemos reunido con varios parlamentarios. Pero esto va a cambiar cuando las autoridades entiendan que el sector honorario al Estado se les fue de las manos y que ya no pueden seguir manteniendo esta ilegalidad. Nosotros como Federación proponemos que solo queden los trabajadores de planta y de Código del Trabajo, porque sería lo más justo para todos.

¿Por el momento se insistirá con frenar la cotización obligatoria?

Esperamos que eso resulte porque va a atenuar un poco la remuneración del honorario, porque siempre se dijo que los honorarios eran los asesores y solo los que ganaban de tres millones en adelante, pero hay honorarios en el sector público que ganan 300 mil pesos líquidos, entonces, hacer cotizar a un trabajador de este tipo lo dejaría con un sueldo de 210 mil pesos.

¿Qué pasa con la jubilación de esas personas que llevan años trabajando bajo esta modalidad?

Ahí hay otro problema porque cerca de la mitad de todos los trabajadores honorarios no están cotizando y eso fue lo que incentivó a los privados para presionar a que se obligue a cotizar a esta gran masa de gente porque significarán ingresos millonarios para las AFP’s. Por otro lado, toda esa gente no va a tener una jubilación alta o más bien no va a tener jubilación. En este momento el trabajador sufre una precarización laboral y cuando jubile tendrá una pensión precaria, entonces, es un tema que redunda siempre en lo precario de las condiciones, por eso la premura para resolver esta condición.

¿Es un trabajador de segunda categoría?

Legalmente está escrito así, como trabajador de segunda categoría, no es que lo digamos por victimizarnos, porque formalmente somos de segunda.

Fotos: Humberto Urrea