El sindicato de la estación denuncia la amenaza de despidos que pende sobre unos 300 trabajadores, entre técnicos, profesionales y administrativos.

José Luis Córdova

Periodista 

Ni el más hábil de los magnates, ni el más poderoso de los grupos económicos de nuestro país se la pudo con la crisis financiera de Canal 13. Es altamente probable que a fin del presente año los testaferros de Luksic, encabezados por su propio hijo, negocien con una empresa extranjera la venta de activos del tradicional canal de la televisión chilena.

En tanto el sindicato de la estación denuncia la amenaza de despidos que pende sobre unos 300 trabajadores, entre técnicos, profesionales y administrativos.

El grupo español Secuoya está vivamente interesado en la señal mientras el presidente del sindicato, ha denunciado que las relaciones de los trabajadores con el director ejecutivo Javier Urrutia han sido “las peores del último tiempo con los directuvis de la estación”.

El gran tema de la negociación con del grupo español es el nivel o grado de tercerización de las producciones que transmitirá Canal 13 a partir del control accionario de Secuoya. Esta última no ha ocultado sus planes y a través de la página Laborum ha anunciado que contratará utileros, realizadores, camarógrafos, operadores de switchs, peluqueros, maquilladores y un largo etc. que también se publicita en las páginas de avisos económicos de El Mercurio que, en este caso, no miente.

Las áreas dramáticas de los canales de la TV criolla han enfrentado un largo proceso de tercerización de sus producciones, pero ahora la amenaza se cierne sobre el departamento de prensa del ex canal del angelito. El colegio de periodistas ha tomado contacto con estos profesionales y las instancias sindicales despectivas para enfrentar unidos esta ofensiva.

La orden “rechaza terminantemente y denuncia ante la opinión pública la amenaza de despido masivo que afectará a profesionales de distintos departamentos de canal 13 ante la posible llegada de la empresa española Secuoya que se encargará de  generar contenidos para la ex señal de la Universidad Católica”

Luksic intenta explicar esta situación  indicando que la estación ha perdido en los últimos cuatro años 52 mil millones de pesos. Este argumento no es nuevo y se pretende -una vez más- solucionar el problema desvinculando trabajadores. El Colegio denuncia esta práctica empresarial y alerta a los funcionarios del canal 13 y a los periodistas de todo el país a mantenerse movilizados para impedir despidos masivos.  Luksic tiene la última palabra si se la puede para superar la crisis sin medidas coercitivas ni discriminatorias, como es habitual en su caso.