Ética y catástrofes y la labor del periodismo ante los desastres naturales.

José Luis Córdova. Periodista. “Los desastres naturales no existen, son provocados por el hombre y el periodismo contribuye -en alguna medida- a desinformar e incluso alarmar en lugar de aportar al conocimiento, la prevención y la organización de la comunidad en caso de riesgos o amenazas”.

Son algunas de las conclusiones del Seminario de ética periodística, noticias y ciudadanía “El periodismo en un país de amenazas naturales” realizado por la Universidad de Chile y el Colegio de Periodistas de Chile.

La presidenta metropolitana de la organización gremial, Ethel Pliscoff, saludó a los asistentes en la Sala Sazié de la Casa Central de la U de Chile, destacando la importancia del tema y la necesidad de coordinar esfuerzos entre la comunidad, los medios de comunicación y las autoridades para enfrentar situaciones de riesgo.

Al respecto, valoró las medidas preventivas y denunció la invisibilización de los intereses políticos y económicos en caso de catástrofes.

El profesor de Geografía de la Universidad de Chile, Hugo Romero, se refirió a los “desastres socioculturales, ética y lecciones aprendidas”, afirmando que son las comunidades las que amenazan a la naturaleza mientras ésta desarrolla y cumple sus ciclos normales de evolución con o sin intervención humana desde tiempos inmemoriales.

“Cuando llueve, no todos se mojan”, graficó sobre las desigualdades que desnuda un desastre natural n el país. “Los habitantes más vulnerables lo pierden todo, mientras para otros sectores aparece incluso como una oportunidad de lucrar y otras actividades poco éticas”.

Al respecto llamó la atención de que las etnias originales “conversan, respetan y aman a la naturaleza y no la ven como una amenaza”. “La ciencia todavía no logra desentrañar las potencialidades de las capas tectónicas, de los volcanes, el calentamiento global y otros fenómenos naturales”, agregó.

El geólogo Gabriel Vargas se explayó sobre “Peligros geológicos: la falla San Ramón”, entregando antecedentes sobre las últimas investigaciones realizadas en el pie de monte San Ramón, donde las empresas inmobiliarias y un plan regulador permisivo está instalando viviendas por sobre la cota 1000, calificando este hecho como “criminalidad económica”.

Destacó que las comunas (desde Lo Barnechea hasta Pirque) que se verían previsiblemente afectadas por la actividad de la falla San Ramón en el futuro, tienen población vulnerable, pero también otras que no serían tan gravemente afectadas precisamente por la inequidad existente en nuestra sociedad.

Los participantes concluyeron en reafirmar la necesidad de medidas preventivas ante una situación de riesgo, con mayor información para la población, rol que le compete a las organizaciones sociales y a los medios de comunicación de masas, cuestión que abordó el periodista Ricardo Rivera, integrante del Tribunal de Ética del Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas.

Al respecto denunció los casos de vocerías de “magos” que anuncian terremotos y la existencia de pautas informativas que convierten hechos trágicos y lamentables en shows o espectáculos mediáticos, especialmente en la televisión.