Asistía religiosamente a los cumpleaños del dictador para cantarle “Pero sigo siendo el rey” ante la cohorte de fanáticos de Pinochet.

José Luis Córdova

Periodista

Durante el gobierno del Presidente Salvador Allende, la joven Clorinda Erika Maldonado Aravena era una entusiasta adherente a la Democracia Cristiana y a partir del golpe de Estado se convirtió en una estrella de la tele como cantante, con el nombre de “Patricia Maldonado”.

Asistía religiosamente a los cumpleaños del dictador para cantarle “Pero sigo siendo el rey” ante la cohorte de fanáticos de Pinochet. Acompañado de su esposo, Jorge Pino -co propietario y administrador de negocios nocturnos del estilo de Confetti, Chilenazo, Regine y otros- se codeaba con oficiales y agentes de los servicios de seguridad. Allí alternaron María Pepa Nieto, Raquel Argandoña, Andrea Tessa, Gloria Benavides, María Inés Naivillán, Alvaro Scaramelli, Cristóbal, Sebastián y otros “artistas”.

Mientras, los vehículos de la CNI ululaban sus sirenas en busca de opositores, activistas sindicales, dirigentes políticos que eran secuestrados, torturados y hechos desaparecer hasta ahora -en varios casos- Los artistas progresistas eran amenazados de muerte como en los casos de Gervasio, Nisim Sharim, Gloria Laso y tantos otros que no conseguían trabajo ni aparecían en televisión.

Junto al “Negro” Piñera y otros especímenes, la “Maldo” se convirtió en un referente de la música popular ochentera, sin mucha calidad, pero con un vozarrón que se hizo característico

Se integró a la peor farándula local, animando programas, participando como panelista en espacios de conversación, siempre defensora de la dictadura. Cuando su líder estuvo detenido en Londres partió a cantarle en la clínica donde estuvo recluido hasta su regreso e injustificable liberación de que Pinochet fue objeto en Chile.

Se refiere a él como su «compadre», al ser Pinochet padrino de bautismo de su hija Patricia. Desde luego, apoyó públicamente, con apariciones televisivas, la opción «Sí» para el plebiscito del 5 de octubre de 1988.

Fue candidata a diputada en 1989, independiente, por el distrito 28 y posteriormente, candidata a diputada en 1997, por la UDI, en el distrito 18 sin cumplir su sueño de llegar al Parlamento. Pero fue una de las fundadoras del pequeño partido de derecha Democracia Nacional de Centro, donde alcanzó el cargo de vicepresidenta.

Nadie debe extrañarse por su apoyo incondicional a la brutal declaración del diputado Urrutia contra los detenidos desaparecidos, ejecutados políticos y sus familiares que concitó repudio nacional e internacional.

Al cierre de esta edición más de 25 mil personas exigen por redes sociales que el canal Mega le rescinda el contrato a esta “artista” para no ver más a la Maldo en televisión. Los actores Malucha Pinto y Pablo Schawrtz encabezan la campaña de higiene y sanidad pública.