Franco Fuica, presidente de la OTD, en entrevista abordó la tramitación del proyecto de identidad de género. Dijo que era un logro tener a la derecha dividida.

Daniela Pizarro A. Periodista. El 7 de mayo de 2013 ingresó al Senado el proyecto que “Reconoce y da Protección al Derecho a la Identidad de Género” más conocido como Ley de Identidad de Género. El texto fue presentado por la OTD (Organizando Trans Diversidades) con el apoyo de otras fundaciones y académicos, desde ahí la organización ha estado encima de todos los movimientos de la iniciativa. Su presidente Franco Fuica hace unos días expuso en la Comisión Mixta que hoy debate el proyecto en el Congreso.

Franco es Licenciado en Pedagogía Educacional Básica y desde el año 2003 comenzó su activismo por los derechos de la población transexual. En conversación con ElSiglo.cl reconoció que hasta el momento es la única persona trans -orgullosa de serlo- que expuso en la Comisión, ya que los sectores conservadores trajeron desde Estados Unidos a Walt Heyer conocido en el mundo porque se arrepintió de su transformación como mujer y retornó a su apariencia de hombre.

Comentó que en su exposición además de hablar de datos narró su experiencia personal frente a los parlamentarios que con mucho respeto lo escucharon y felicitaron. Sostuvo que es un logro tener a la derecha dividida por la incorporación de menores al proyecto. Sobre las indicaciones que ingresó el Gobierno aseguró que buscarán que se aprueben porque reconoció que saben no lograrán más que eso, aunque señaló que insistirán con conseguir que la ley sea administrativa para todos incluido los niñes trans.

Se refirió a la importancia de que el Estado tome un rol en la protección de las identidades transexuales no solo por un tema de derechos sino que también para evitar los discursos de odio –transfobia-. Además, Fuica señaló que es impresentable que un sector de la Unión Demócrata Independiente (Udi) esté amenazando con el Tribunal Constitucional para echar por la borda cinco años de discusión y trabajo en el Congreso.

¿En que se basó la exposición y cómo fue el recibimiento de los parlamentarios en tú participación en la Comisión Mixta?

Fue una exposición bastante amplia, hablé sobre los derechos, sobre estudios y encuestas sobre la transfobia y la identidad de género, pero al final también hablé un poquito de mí, de mi historia. Presentamos primero un video que habla sobre la “Encuesta T” y sobre los índices de suicidios que hay en la población trans. Sentí mucho respeto de los parlamentarios, también recibí felicitaciones de algunos diputados, incluido el diputado Diego Schalper (RN) y de Jaime Bellolio (Udi), también de la senadora Adriana Muñoz (PPD) y de la diputada Natalia Castillo (RD), entre otras personas.

Intentamos recopilar mucha información y entregarla en ese espacio, además de poder entregar una perspectiva personal que creo que la gente no logra evidenciar, o sea, existimos personas trans que podemos hacer de todo, que estamos capacitadas para desarrollarnos como cualquier otra persona.

Al final comenté que fui una persona muy reprimida y que por lo tanto sentía que una de las cosas que la Comisión debía trabajar es en contra de la transfobia más que debatir en qué momento una persona está preparada para cambiar de género, porque la transfobia no es solo un trabajo de las comunidades sino también del Estado, porque finalmente estamos hablando de cómo esta libertad de expresión se transforma en incitación al odio o en odio directamente.

El Gobierno ingresó varias modificaciones donde incluyen a menores de edad, pero con ciertas limitaciones ¿Cuál es tu análisis respecto de esas indicaciones de cara al funcionamiento de la ley?

Como en este momento tenemos aprobado solo el trámite del Senado, porque en la Cámara de Diputados fue rechazado, se presentó una indicación sustitutiva tendiendo en consideración que hay nada, pero sabemos también que está el compromiso de los diputados de volver a instalar todo lo que ya se debatió y mejorar los tres puntos que la Comisión Mixta definió que son: la inclusión de niños, niñas y adolescentes, el vínculo matrimonial no disuelto y la patologización de las identidades trans; esas tres cosas nos parecen que son primordiales.

El Ejecutivo planteó que las personas entre 14 y 18 años puedan ir a un tribunal de familia junto a sus padres para hacer el cambio de nombre y sexo a través de un trámite judicial. En este momento estamos, como dicen, en la puerta del horno, porque estamos en un momento donde todo puede quedar en nada o sacar una buena ley, por tanto creo que con este nuevo Gobierno y con la nueva estructura que existe siento que no vamos a obtener tanto más, lo que no significa que no queramos más, de hecho queremos más, queremos que está ley sea administrativa para todas las personas, pero sabemos que tenemos que ir avanzado gradualmente y por eso le pedimos a la Comisión que vote a favor de estas indicaciones y por supuesto esperamos que haya un poquito más.

Nuestra propuesta es que de los 14 a los 18 años se pueda hacer un trámite administrativo junto con los padres y en el caso que los padres se opongan hacerlo a través de un trámite judicial y para los menores de 14 que se haga a través de la justicia. Esto no porque creamos que las personas trans no lo tengan claro desde que son pequeñas sino para entregar un poco de confianza, para darle el gusto a la derecha que no quiere que haya menores de edad reconociendo su género.

El oficialismo tiene una fuerte disputa por la incorporación de niños y niñas que podría poner en riesgo el futuro de la iniciativa ¿Por qué es tan importante incluir a los menores?

Sí, hay una fuerte disputa entre la Udi y RN por la inclusión de niños, niñas y adolescentes o menores de 14 años, de hecho los grupos conservadores no quieren incluir a nadie menor de 18 años, frente a los grupos más progresistas de la derecha que están intentando ampliar su rango para incluir a los menores de 14 años. Ya generar ese quiebre dentro de la derecha es un logro, porque permite avanzar en otros temas, o sea, los votos que hay para avanzar en la ley de identidad de género pueden ser los mismos para alcanzar el matrimonio igualitario, entonces en ese sentido me parece un avance.

Es importante incluir a los menores porque según la “Encuenta T” un 56% de las personas trans por lo menos una vez en la vida intentan suicidarse, desconocemos cuantas veces lo intentan en total y las formas. Pero este dato nos dice que por ejemplo una persona de 5 años puede intentar suicidarse comiéndose una caja de caramelos, o sea, es inofensivo lo que hace, pero el trasfondo es que esa persona no se siente conforme y buscará algún método para acabar con su vida.

De ese 56% de personas que lo intenta a lo menos una vez hay un 83% que lo hace antes de los 18 años y la cifra indica que es principalmente entre los 11 y 18 años. Y también hay un porcentaje que lo hace entre los 0 y los 9 años. En ese sentido es importante que niños y niñas estén incluidas en ese espacio de reconocimiento porque están tan vulnerables a cometer un suicido como una personas adulta.

También, es complejo enfrentar a los menores a algunas situaciones, por ejemplo, una madre puede salir del país con su hije que es trans y en su carnet dirá que se llama Carolina, pero se ve como Francisco, con eso puedes correr el riesgo de ser instigada por las policías internacionales, incluso puedan obligarla a desvestirse para corroborar la identidad y sexo de la persona. Por eso es súper importante que el reconocimiento venga desde siempre para evitar ese tipo de situaciones de control de identidad, las personas trans estamos en el limbo porque nuestra expresión de género dice una cosa y nuestra identidad dice otra y para los ojos del mundo si tienen que ubicarnos por nuestro nombre no nos van a poder reconocer, entonces es muy necesario que se reconozca la identidad para todas la edades y en particular para los menores de edad.

¿Qué te parece que antes de la aprobación del proyecto un sector de la Udi comience a amenazar con el Tribunal Constitucional?

Es lamentable que tengamos que soportar después de cinco años de discusión de un proyecto tan urgente para tanta gente a una tercera Cámara, un enclave de la derecha más dura y antigua donde tenga que validarse una decisión legítima de más de 150 parlamentarios y parlamentarias, más el trabajo de incidencia de mucha gente de la sociedad civil con el trabajo que significa conseguir recursos para eso, además de todo el  trabajo con los Gobiernos, por tanto que venga una tercera Cámara a definir que eso no va a ser así me parece que es un despropósito absoluto que en el mejor de los casos debe regularse o terminarse, porque es un atentado a la democracia.

¿Cuál es tu opinión sobre el testimonio de Walt Heyer? 

La gente puede hacer los tránsitos que quiera y si él sintió necesario hacer de vuelta un tránsito a la masculinidad es muy válido. Creo que una de las cosas que la ley de identidad de género busca es darle libertad a la gente. Lo que si me preocupa es como los grupos conservadores son capaces de ir a buscar la aguja en el pajar, en este caso fue Walt Heyer para indicar que las personas trans se arrepienten, según los que se oponen al proyecto el arrepentimiento es en el 90% de los casos, esos datos son sacados de estudios que utilizan metodologías súper engañosas que no buscan mostrar una verdad sino que pretenden mantener el statu quo y establecer como verdad que las personas se arrepienten.

Si esos datos fueran ciertos no tendrían que haber ido a Estados Unidos a buscar a una persona que se arrepintió, porque no encontraron una acá en Chile o en Latinoamérica, tendiendo en consideración que la cantidad de población trans que hay en Chile es bastante, ahí hay un absurdo, vemos que desesperadamente los grupos conservadores se buscan armar como sea para combatir los derechos LGTBI.

También, me pareció ridículo el testimonio de la doctora Francisca Ugarte que plantea varias cosas que son absurdas, incluso el mismo diputado Bellolio la desacreditó, como por ejemplo planteó que en Chile no habían más de 350 niñes trans, eso no tiene asidero, porque la población trans crece año a año exponencialmente, mensualmente aparecen de 10 a 20 niñes trans según las organizaciones que trabajan con elles.

Entonces, hay una idea retorcida de lo que es la realidad, hay un intento de mentir descaradamente frente al Congreso, por tanto espero la altura de miras de la Comisión Mixta a la hora de redactar el texto final.