Organismos indicaron que no debe ser obstáculo para acceso de la mujer a atención en casos de aborto voluntario.

Agencias. Equipo ES. No solo en Chile algunos médicos e instituciones -sobre todo por consideraciones religiosas tradicionales- están recurriendo a la objeción de conciencia para impedir que las mujeres hagan uso de su derecho a interrupción voluntaria de embarazo. En varios otros países, como México, se está apelando a esa consideración, ante lo cual organismos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) llamaron la atención respecto a que ello no puede significar un obstáculo para ejercer un derecho, para que sean respetadas legislaturas sobre derechos sexuales y reproductivos, ni sea impedimento para una adecuada y oportuna atención de salud.

También desde la ONU se dijo que la objeción de conciencia es un acto individual y personal y no puede ser determinado por una institución, menos de carácter público.

La prensa mexicana publicó información en cuanto a que la oficina de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer, el Fondo de Población de las Naciones Unidas y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, plantearon los anteriores argumentos y normativas y enfatizaron que el Estado, en cada país, debe garantizar los derechos de las mujeres, de todas las edades. Sobre todo en los casos donde las legislaciones nacionales -que es el caso de Chile- permiten el aborto o el aborto en algunas causales.

También se señala que tiene que existir la información detallada y oportuna de estas situaciones y que siempre una institución debe proporcionar a la mujer el personal idóneo para ser atendida, en estos casos, para la interrupción voluntaria del embarazo. Se insiste en que las instituciones públicas tienen obligación de proporcionar esa atención. En Chile se está dando la situación que recintos hospitalarios privados reciben financiamiento del Estado, pero se quieren negar a atender a las mujeres, argumentando objeción de conciencia. Para los organismos de la ONU, se debe contratar a personal no objetor en todas las instalaciones de salud.

Para Naciones Unidas, una prioridad es que exista una atención segura, oportuna y de calidad, entre otras cosas, garantizando los derechos humanos de las mujeres.

En tanto, en una entrevista con el medio Web, El Desconcierto, Luz Patricia Mejía, abogada especialista en derechos de las mujeres e integrante de la Comisión Interamericana de Mujeres de la OEA (Organización de Estados Americanos), dijo que “la objeción de conciencia no puede bajo ningún concepto reducir el derecho de las mujeres a su vida e integridad física. Los médicos y médicas tendrán un gran papel que cumplir aquí y garantizar que las mujeres sean atendidas”.

En la entrevista de Meritxell Freixas, Mejía expresó que “el reconocimiento del derecho a la objeción de conciencia no puede quitar otro derecho. No se puede hacer objeción de conciencia sin antes garantizar que la mujer sea atendida tal y como establece la norma. Además, tienen que quedar establecidas cuáles serán las consecuencias si esto no se cumple”.