Paula Narváez, Claudia Pascual y Carmen Castillo instaron a respetar derechos alcanzados y dejar de lado descalificaciones si se quiere dialogar.

Equipo ES. La ex vocera de La Moneda, la ex ministra de la Mujer y la Equidad de Género y la ex ministra de Salud plantearon al actual Gobierno que termine con denostar y descalificar, y no restrinja derechos ciudadanos adquiridos y que ya son ley, como ocurre con la medida de limitar el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales con flexibilización de aplicación de la objeción de conciencia.

La ex ministra de la Secretaría General de Gobierno, Paula Narváez, se refirió a la imagen “preocupante” que está entregando la actual administración que encabeza el Presidente Sebastián Piñera, que parte con un llamado a la unidad nacional y luego ejecuta acciones que buscan retroceder en derechos y que no son conversadas con la oposición, como el endurecimiento de la Ley Antiterrorista.

Narváez expresó que “este Gobierno ha dado señales que me parecen preocupantes en materia de retrocesos en derechos individuales importantes. Por ejemplo, en el caso del protocolo para la implementación de la despenalización de la interrupción del embarazo en tres causales”. Agregó que “es una señal que va claramente en la línea de restringir derechos y no de ampliarlos”.

La ex vocera advirtió que “vamos a estar ahí las y los (ex) ministros (del Gobierno de Michelle Bachelet) defendiendo y haciendo el punto político, porque creemos que hay una ciudadanía detrás que apoya ampliamente esta medida que hoy está consagrada en una ley”.

La ley de interrupción voluntaria del embarazo, indicó Narváez, “es una conquista y esa conquista hay que defenderla” y advirtió que “ya la administración anterior de Piñera nos acostumbró a la letra chica”.

La ex ministra sostuvo que “las alertas y advertencias que estamos haciendo son que miremos bien que esta vía administrativa no signifique retroceder en materia de reconocimiento de esos derechos”.

Paula Narváez comentó que “el denostar el Gobierno anterior no fue solamente una acción aparentemente que (hicieron) ellos como oposición, durante cuatro años, sino que aparentemente van seguir haciéndolo”, en referencia implícita a la derecha.

En esa línea, Claudia Pascual, ex ministra de la Mujer y la Equidad de Género, declaró en una entrevista en radio Universo que “entiendo que haya una intención de diferenciarse del Gobierno anterior (de Michelle Bachelet), pero espero que no sea a partir de denostar y descalificar sin tener una opinión mucho más acabada”.

Considerando los llamados del actual Gobierno a alcanzar “acuerdos nacionales” en algunas materias, indicó que “es bien difícil pedir que se pueda respetar y conversar cuando se está descalificando tan profundamente”.

En referencia a extender la objeción de conciencia a instituciones hospitalarias privadas para evitar que se materialice la voluntaria interrupción de un embarazo en tres causales, la ex secretaria de Estado estableció que “aquí no ha habido ninguna conversación, ha sido un cambio que se ha hecho de manera unilateral, sin, además, siquiera esperar que la propia Justicia se hubiera manifestado cuando hubo dos instituciones que presentaron un recurso”.

Pascual enfatizó: “Aquí no se invitó ni al Parlamento, ni a las organizaciones de mujeres, ni a las ex autoridades a conversar, por lo tanto, esto es una decisión solamente unilateral”. Y añadió que “el cambio está vulnerando parte de la idea matriz que tenía la legislación”.

La ex  ministra, ante cuestionamientos de personeros piñeristas y de la derecha, manifestó que se habla como si los que estuvieron en el Gabinete anterior “éramos todos irresponsables, una tropa de mentirosos. Me parece que eso es tremendamente complicado”.

Específicamente, ante la afirmación de la vocera de La Moneda, Cecilia Pérez, de que ellos, la derecha, es la que está gobernando, la ex ministra planteó que “me queda absolutamente claro que hubo una elección en este país. Sin embargo, esperamos que medidas administrativa o de menor rango no limiten” la aplicación de leyes ya aprobadas.

Carmen Castillo, la ex ministra de Salud del Gobierno de Bachelet, llamó “a las instituciones, a las clínicas, a que piensen muy bien en esta decisión (de acogerse a la objeción de conciencia), porque afecta a las mujeres del sector privado especialmente”.

Foto: Twitter @Duranbaroti