Ha logrado elevar el espíritu de los más necesitados, compartiendo canto y poesía, música y amor. Músicos jóvenes y el vínculo directo con el pueblo.

Marianela DufflarIván Soca. Cubadebate. Comprometido con su tiempo, Silvio Rodríguez y todos los artistas que le han acompañado desde el 9 de septiembre de 2010 -fecha en que inició la Gira por los barrios- han logrado elevar el espíritu de los más necesitados, compartiendo canto y poesía, música y amor. Así quedó demostrado en Barrio La prosperidad-San Francisco de Paula en el Municipio de San Miguel del Padrón, lugar donde realizó el concierto número 91.

Como casi siempre ocurre en los lugares donde se ha presentado el poeta, ante la llegada de técnicos, productores e ingenieros de luces y sonido, comienzan los vecinos del barrio a crear sus expectativas.

En ese primer contacto de los que llegan, se manifiestan las carencias materiales de quienes habitan la comunidad, así como las riquezas humanas que poseen, traducidas en solidaridad, sentido de pertenencia. En el caso de los niños, inocencia y creatividad.

Cada territorio muestra sus interioridades, sus gustos estéticos, su manera de asumir la vida y la cotidianidad, desde lo interno, en este caso la familia, hacia lo externo, que no es más que la manera de integrase a la sabiduría barrial.

Entre tanta diversidad, siempre se descubren proyectos socioculturales como el llamado Proyectongo, que posee su cede a pocos metros de la Finca, La Vigía,  hoy Museo Ernest Hemingway, en San Francisco de Paula y que liderado por Narciso Eloy Barrios, Aliosha  Aracil y Yoan Barrios, apuesta a través de varias manifestaciones artísticas, por elevar la cultura de sus habitantes.

Mientras se acercaba la hora del inicio de tan esperada presentación, el público comenzó a ocupar los espacios cercanos al escenario ubicado en la Avenida del Cielo y calle Santa Elena.

Sorprendía ver tanta cantidad de niños, unidos a sus familiares, vecinos, seguidores de Silvio de diferentes latitudes y cubanos de varios municipios de la capital  al que ese sumaron otros,  venidos de provincias de todo el país, que querían disfrutar  y  en algunos casos conocer, no solo la propuesta  sino al  autor de  Canción del Elegido.

A las 7 de la tarde noche, subió a escena “el poeta del pueblo”, dando las buenas tardes y comentándole a los presentes que esa calle  se llamaba Cielo y que le habían puesto la bandera cubana al Cielo, refiriéndose a la bandera que le acompaña en cada concierto.

También explicó brevemente las razones de estas presentaciones barriales, lo contento que se sentía en estar allí, para de inmediato dar paso a sus invitados.

En esta ocasión le acompañaron jóvenes que al decir del anfitrión, le animan en esta idea y la proyectan hacia el futuro.

Malva Rodríguez González, joven estudiante de piano, quien ha estado presente como invitada en la gira en dos ocasiones, tuvo a su cargo la interpretación del Danzón, Contigo Pan y Cebolla del músico y compositor Aldo López Gavilán.

A la  estudiante que sorprendió esta vez por el dominio  de lo clásico y lo popular, así como por su cadencia,  ritmo  y profesionalidad, le siguieron las actuaciones del también invitado y joven pianista, Rodrigo García Ameneiro y su Grupo Ceda el paso.

Rodrigo, graduado de nivel medio  quien ingresará este año en la Universidad de las Artes, para cursar altos estudios de su instrumento, mostró su seguridad  y talento así como la de los músicos que le acompañan conformado el proyecto Ceda el paso.

Temas como About the Monks de Dafny Prieto,  Isla de Ernán López-Nussa, Pan con timba de Aldo López Gavilán y Te estoy llamando de Rodrigo García, pertenecientes al Jazz como género  fueron asumidos por estos jóvenes  que de manera muy cohesionada, mostraron sus capacidades  como músicos, lo que permite asegurar que en corto tiempo, ocuparán espacios meritorios en el ámbito musical cubano.

Mientras se escuchaban los primeros acordes del concierto, los creadores del Proyectongo y los niños que lo integran, se encargaron de realizar una acción plástica ante los presentes, conformada por cuatro murales, titulada Barredor de Tristeza,  donde los pequeños, mostraron además de sus cualidades artísticas, lo aprendido en los talleres recibidos.

Luego de estas propuestas de alta calidad estética y musical, tocó al trovador en unión de sus  magistrales músicos acompañantes: Niurka González (flauta y clarinete), Oliver Valdés (batería y percusión),  Jorge Aragón (piano), Jorge Reyes (contrabajo) y Emilio Vega (vibráfono y percusión), asumir el escenario para continuar la magia de los sentidos de un público diverso, pero necesitado de soñar, aprender y disfrutar del arte verdadero.

El repertorio estuvo conformado por, Viene la cosa, Tonada del albedrío, Tu soledad me abriga la garganta, Día del agua, Dibujo de mujer con sombrero, Óleo de mujer con sombrero, Detalle de mujer con sombrero, Mujer sin sombrero, Tonada para dos poemas de Rubén Martínez Villena, De pronto la tatagua, En cuál de esos planetas, Reparador de sueños, Pequeña serenata diurna, El necio, Ojalá, El Mayor y Querer tener riendas.

Durante más de dos horas, la música se convirtió en protagonista del alma de todos los que asistieron al concierto 91 de la Gira por los Barrios  de Silvio Rodríguez.

En ese tiempo de arte y cultura, de dar y recibir amor, quien ganó no fue solo el Barrio La prosperidad -San Francisco de Paula del Municipio de San Miguel del Padrón-, sino la Patria que contempla orgullosa, a quien le hace tanto bien.