Se fue el General Director y el jefe de Inteligencia, cuando siguen interrogantes por PacoGate y “Huracán”. Otra vez, le echan la culpa a la prensa y las redes sociales.

Patricia Ryan. Periodista. El fin de semana, en el alto mando de Carabineros, como ya es habitual, se planeó una operación. Sería un terremoto institucional. Este lunes se formalizó. Presentaron su renuncia el jefe máximo, General Director, Bruno Villalobos, y uno de los jefes de Inteligencia, general Gonzalo Blu. Ambos tomaron la decisión entre este sábado y domingo, aunque eso se venía barajando en círculos del alto mando desde días anteriores.

Se van dos jefes principales de la policía uniformada, en medio de enormes interrogantes sobre el multimillonario fraude en la institución por 26 mil millones de pesos (PacoGate) y por la fracasada y cuestionada Operación Huracán, un montaje para inculpar a comuneros mapuches de ataques incendiarios en La Araucanía.

En nada avanza la transparencia de los graves casos ocurridos en Carabineros, cuando Villalobos puso como prioridad en su video de renuncia, que “desde las redes sociales y los medios de comunicación se difunden muchas veces de manera irresponsable informaciones falsas que manchan el honor de oficiales y suboficiales, degradando nuestra credibilidad institucional”.

En cambio, sostuvo que los delitos financieros e irregularidades en operaciones de Inteligencia, por lo cual están investigados y bajo proceso muchos oficiales y suboficiales de la entidad, “pueden haber expuesto la credibilidad de Carabineros de Chile”. Es decir, según el Director General, no hay certeza de que esa credibilidad fue dañada.

Y le echó la culpa a los medios y a las redes sociales de la pérdida de confianza por parte de la ciudadanía hacia los carabineros. “Las críticas recibidas en el último tiempo, si bien son legítimas y comprensibles, en un contexto de desconfianza generalizada hacia todas las instituciones, no pueden ni deben condicionar nuestro actuar institucional”.

Ni una palabra o referencia al actuar doloso, fraudulento e ilegal de muchos de sus oficiales y suboficiales, incluidos ex jefes de la policía uniformada. Ni una referencia a actos “irresponsables” y que “manchan el honor” de Carabineros, cometidos por miembros de la misma institución.

El tema es que ambos, seguramente, tendrán que seguir compareciendo ante la Justicia por sus involucramientos en PacoGate y Operación Huracán, entre otros episodios irregulares. Que hayan renunciado, pone una tela de dudas sobre ellos.

De paso, se rompió el argumento dado por ellos en privado y por autoridades del pasado Gobierno que trabajaban en el Ministerio del Interior, respecto a que no había motivos para que renunciaran Villalobos, Blu y otros jefes policiales.

Salieron ambos oficiales, pero frente a la opinión pública queda instalada la interrogante sobre si se avanzará o no en esclarecer lo ocurrido en PacoGate y Huracán, o el nuevo Gobierno hará un pacto con el nuevo alto mando de Carabineros para darle fuerza a las renuncias y por ahí evitar costos mayores y esclarecimiento de los sucesos irregulares registrados en la policía uniformada.