Más de 30 mil personas llenaron la calzada sur de la Alameda por el Día Internacional de la Mujer. Equidad salarial y erradicación de las violencias fueron las demandas.

Daniela Pizarro. Periodista. Una jornada histórica se vivió nuevamente en las calles de Santiago de la mano de miles de manifestantes que colmaron la calzada sur de la Alameda para conmemorar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora con firmes demandas como: eliminar la brecha salarial entre hombres y mujeres, erradicar todos los tipos de violencias de género, tener medios de comunicación no sexistas y avanzar en el respeto por la diversidad sexual.

Fueron organizaciones feministas, de mujeres, estudiantes, partidos políticos, sindicatos, profesionales, trabajadores, representantes de pueblos originarios, migrantes, barras de fútbol, sitios de memoria, activistas de derechos humanos, la diversidad sexual, parlamentarios, dirigentes, figuras del espectáculo, niños, niñas, ciudadanos y familias completas las que marcharon en coloridas y alegres columnas desde la Plaza Baquedano hasta la calle República al ritmo de batucadas y cánticos que convirtieron a la principal avenida de la capital en la pista del carnaval feminista contra la precarización de la vida.

Según cifras preliminares de los organizadores la asistencia a la movilización superaría las 30 mil personas.

Para la encargada de la Comisión Nacional de Mujeres del Partido Comunista (PC), Natalia Cuevas, la multitudinaria participación demuestra que el país “está tomando en serio los temas de género, está tomando un poco más de conciencia y eso es un tremendo valor”. Además, la dirigenta señaló a ElSiglo.cl que la lucha en este periodo debe estar enfocada en lograr instalar la necesidad de extinguir la brecha salarial, porque recalcó que “es una de las principales deudas de la agenda de género, ya que hemos avanzado muchísimo en participación política, en autonomía física, a partir de la ley de interrupción del embarazo en tres causales, y ahora la deuda pendiente es con las mujeres trabajadoras y en eso vamos a hacer un gran esfuerzo para organizar a las mujeres sindicalizadas, trabajadoras y las dueñas de casa para que se les reconozca su valor productivo”.

En relación a la lucha que desplegará el movimiento social para defender las conquistas alcanzadas en materia de género, Natalia Cuevas, explicó que “nosotros hemos denominado la consigna ‘Ni un paso atrás, trabajadoras unidas por nuestros derechos’ porque vamos a bregar por la más amplia unidad de las mujeres en política, trabajadoras, del mundo social y de las distintas organizaciones feministas para que podamos defender lo avanzado, porque esa es la coincidencia con toda esa transversalidad, que hemos avanzado, por tanto ahora corresponde defender y exigir más”.

Y agregó que “entendemos que para vencer a la derecha la receta principal es la unidad de las fuerzas de la izquierda y en ello el Partido Comunista siempre va a estar dispuesto a ser un actor contribuyente, por tanto estamos en contacto con todos los actores que sean necesarios”.

Las multitudinarias convocatorias fueron replicadas a lo largo del país y alrededor del mundo, especialmente en España, donde se vivió una masiva jornada de paralización, al igual que en Argentina, Guatemala, Venezuela, Brasil, Honduras, México, Colombia, entre otros.