En el marco de la cuestionada Operación Huracán se investigó a medios de comunicación y a periodistas. Colegio profesional aseguró que se vulneró la libertad de información.

Equipo ES. Santiago. Los vientos de la Operación Huracán siguen provocando coletazos, esta vez llegó hasta algunos periodistas y medios de comunicación que cubrían la situación de La Araucanía, según reveló un reportaje del Centro de Investigación Periodístico (Ciper). La cuestionada investigación alcanzó a profesionales de Radio Biobío, El Ciudadano, The Clinic y La Segunda.

La Unidad de Inteligencia de Carabineros de La Araucanía habría espiado los chats entre los reporteros y sus fuentes, situación que fue rechazada por el Colegio de Periodistas y que, según anunciaron, llevarían a la justicia.

La Orden profesional a través de un comunicado señaló que “este hecho atenta gravemente contra el Estado de Derecho, la libertad de información y vulnera la ley sobre libertades de opinión e información y ejercicio del periodismo”.

Y agregó que “la actual Ley de Prensa resguarda también a quienes ejercen el periodismo en nuestro país, el derecho a mantener reserva sobre su fuente informativa. El espionaje a las conversaciones entre periodistas y sus fuentes, es una violación flagrante a ese derecho”.

Es por ello que el gremio está estudiando la posibilidad de interponer una querella en contra de la institución uniformada.

“Dada la gravedad de esta situación, que es una franca persecución al ejercicio profesional, el Colegio de Periodistas de Chile está estudiando la presentación de una querella contra quienes resulten responsables de estos hechos y solidarizar así con los y las periodistas afectados/as”, añadió el texto.

“Esta es una práctica propia de una dictadura”

La presidenta de la organización, Margarita Pastene, en conversación con ElSiglo.cl indicó que es importante denunciar esta situación porque afecta directamente al ejercicio periodístico, ya que no se puede descartar que la policía persista con esa práctica que afecta el acceso a la información.

Afirmó que “la ley de prensa a nosotros nos protege para resguardar los datos de las fuentes, pero cuando se producen situaciones como esta, donde se espían conversaciones entre una fuente y un periodista, las fuentes pueden comenzar a dudar de nosotros y creer que siempre se nos interceptan las conversaciones, por tanto pueden temer y no acceder a dar información específica, porque muchas veces las fuentes exigen reserva”.

“Esto es un hostigamiento al ejercicio periodístico por eso estamos en conversaciones con abogados de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, quienes están muy dispuestos a estudiar la situación, porque si no tomamos acciones esto se puede volver a repetir y no podemos permitir que en democracia ocurran prácticas propias de una dictadura”, recalcó.

Además, la dirigenta dijo que producto del montaje policial en la opinión pública se generó un cuestionamiento a la cobertura periodística.

Aseguró que “cuando se conocieron las irregularidades de la Operación Huracán la opinión pública apuntó a los periodistas como parte del entramado que hizo carabineros, es decir, que los medios eran casi tan culpables como los que llevaron adelante el proceso policial, entonces eso nos puso es una indefensión, porque la verdad era que la fuente informativa generaba información falsa, ahí se produjo una situación de engaño al país, donde los periodistas fuimos víctimas también del montaje”.

“El haber sido parte del montaje hubiera sido una falta a la ética tremenda y en ese sentido hacemos un llamado a los colegas a estar alerta cuando se producen estas situaciones porque nosotros no podemos ni debemos participar en montajes que oculten información y trasgredan los derechos humanos”, agregó.