Podría plantear anuncios/enunciados prioritarios sobre infancia, pensiones, seguridad pública y crecimiento. También hacer un llamado al acuerdo nacional.

Hugo Guzmán

Periodista

1.- Es difícil saberlo, salvo que él mismo o desde su entorno, decidan filtrar algo a algún editor o periodista de El Mercurio, La Tercera o La Segunda para adelantar alguna fuerza/idea.

2.- Son especulaciones, es cierto, pero se dice -entre personeros de derecha y algunos reporteros- que Sebastián Piñera, al asumir el domingo 11 de marzo, hará anuncios/enunciados con énfasis en infancia, pensiones, seguridad pública y crecimiento o mejora de la economía. Son temas/sellos que la nueva administración quiere comenzar a instalar y dando, sobre todo, la imagen de que estará preocupada de atender “problemas de la gente”. Si se tiene en cuenta el carácter de sus funciones, en los anuncios/enunciados que podría darse el domingo, estarían trabajando Cecilia Pérez, Gonzalo Blume y Cristian Larroulet -junto a otros profesionales- en líneas a plantear desde el 11. Es probable que ya los nuevos habitantes de la Secretaría de Comunicaciones de La Moneda (se habló de que la jefatura de la Secom la asumiría Jorge Selume) se estrenen el domingo en los diseños comunicacionales y líneas discursivas.

3.- De acuerdo con ciertas versiones, y revisando declaraciones de Piñera, de su próximo ministro del Interior, Andrés Chadwick y de la propia Cecilia Pérez -que será la vocera del Gobierno-, se especula también que el próximo jefe de La Moneda usará mensajes y tonos llamando al consenso, a la unidad nacional, a los acuerdos políticos “por el bien de Chile”, en la insistencia discursiva de la derecha de “dejar atrás las retroexcavadoras” y evitar “las confrontaciones”. Probablemente se apele a ello para pretender instalar esa imagen respecto a la nueva administración y queriendo establecer una diferenciación con lo que la derecha estima ha sido un Gobierno de tensiones y confrontaciones.

4.- Si todo eso es más o menos así, se podría lograr el mostrar a un Gobierno que se inicia preocupado de problemas sociales, del orden, del crecimiento, de la seguridad ciudadana y de crear un marco de diálogo en el país. Eso establecería una tarea comunicacional para el futuro oficialismo y un desafío también comunicacional para las fuerzas que empezarán a jugar como oposición.