La subsecretaria de Previsión Social, Jeannette Jara, dijo que “en materia de educación previsional, reducir las brechas también pasa por conocer nuestros derechos”.

Santiago. “De los 51 proyectos que en 2017 fueron beneficiados por el Fondo para la Educación Previsional (FEP), el 64% incorporó en su formulación tres o cuatro medidas de género contempladas en la Reforma Previsional de 2008”, indicó la subsecretaria de Previsión Social, Jeannette Jara, quien dio a conocer información, estadísticas y resultados de ese programa relativos a temas de género. Además, detalló que el 35% de los proyectos ejecutados integró una o dos de dichas disposiciones.

“En esta semana en que el mundo conmemora el Día Internacional de la Mujer, es importante relevar el esfuerzo que este Gobierno ha hecho para integrar en todas sus políticas públicas un enfoque de derechos y de género. Desde esa perspectiva, lo que hemos hecho en cuanto a educación previsional, precisamente con el FEP, es llegar con más información a quienes viven en carne propia los efectos de las brechas de nuestro sistema previsional y laboral, principalmente las mujeres”, dijo la subsecretaria.

Y añadió que “en materia de educación previsional, reducir las brechas de género también pasa por conocer nuestros derechos”.

Las medidas de género contempladas por la Reforma Previsional de 2008 son la entrega, a los usuarios de los proyectos, de antecedentes y formación sobre el Bono por Hijo nacido vivo o adoptado, compensación económica en caso de divorcio o anulación, y perfeccionamiento del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia, entre otras.

Pero, además, las bases del Concurso Público del Fondo para la Educación Previsional de 2017 también incluyeron otras disposiciones de género, como la adopción de contenidos que contribuyan a eliminar los prejuicios y prácticas sexistas; visibilizar las inequidades de género existentes y las medidas específicas para abordar las brechas detectadas; entregar información desagregada por sexo, explicando las distinciones en la situación de hombres y mujeres en el mercado del trabajo y en el sistema previsional; y fomentar la participación social de mujeres, generando espacios de acción, tanto en los equipos profesionales, como también en las personas que participan del proyecto.

En Chile hay una serie de inequidades en los ámbitos laboral, cultural y familiar, como el cuidado de hijos y otras personas de la familia y que deberían ser compartidos, que inciden en una amplia brecha entre la pensión que reciben hombres y mujeres, según explicó Jara.

“En materia de densidad de cotizaciones, el efecto que puede tener la crianza de los hijos por parte de la madre o padre se ve aumentado con la cantidad de hijos e hijas que tenga la familia. Las brechas impactan a la mujer: si la pareja no tiene niños o niñas, la mujer presenta una menor densidad de cotizaciones de cuatro puntos porcentuales en relación a los hombres, mientras que si tienen un hijo o hija la diferencia asciende a nueve puntos porcentuales. Esta brecha crece a medida que tienen más niños”, sostuvo la subsecretaria.

Asimismo, destacó que “esta situación afecta con mayor fuerza las pensiones de las mujeres, ante la falta de una cultura de corresponsabilidad parental y por las diferencias salariales que persisten en el mercado laboral. Como gobierno implementamos con fuerza el Bono por Hijo, instaurado en la Reforma Previsional de 2008 impulsada por la Presidenta Michelle Bachelet, y en 2017 propusimos un bono mujer que nos permita resolver problemas por el uso de tablas de mortalidad. Estas políticas pueden y deben seguir desarrollándose, pues han llegado para quedarse. Se trata de reconocer el aporte fundamental que hacen las mujeres al desarrollo del país y compensarlo con pensiones justas en equidad de género”.