Sorprendió a la cátedra exhibiendo la semana pasada la exitosa película chilena “La Mujer Fantástica”.

José Luis Córdova

Periodista

Canal 13 sorprendió a la cátedra exhibiendo la semana pasada la exitosa película chilena “La Mujer Fantástica”, rompiendo la tradición de los canales de  mostrar los filmes nacionales cuando ya han salido de cartelera y casi todo el mundo los había visto.

En este caso, por extrañas razones -seguramente financieras- la cinta de Sebastián Lelio fue mostrada incluso antes de ganarse el Oscar de la Academia de Hollywood, primer galardón en la categoría de Película Extranjera para una producción nacional.

Fuera de todas estas consideraciones banales, lo trascendente es que esta obra artística muestra una realidad prácticamente no abordada por otro tipo de expresiones creativas: el drama humano de las personas trans.

La actriz Daniela Vega salió de este país con un pasaporte donde figura formalmente como varón, pese a encerrar en su cuerpo el espíritu, la fuerza y la belleza de una mujer realmente fantástica. Sus dotes de actriz son evidentes, además de sus convicciones firmes por la diversidad, la equidad y la libertad de todos los géneros de la Naturaleza humana.

La historia personal de esta destacada artista chilena, que engrosa la lista de luchadoras de la talla de Teresa Flores, Elena Caffarena, Olga Poblete, Gladys Marín, Violeta Parra y muchas otras reivindica el rol de las mujeres tras décadas y décadas de incomprensiones y luchas, desde las sufragistas de comienzos del siglo pasado hasta nuestros días.

Daniela Vega vive momentos felices luego de una vida de privaciones, silencios y exclusiones, pero enfrenta el futuro en condiciones muy diferentes. El gobierno saliente de la Presidenta Michelle Bachelet dejó instalado un Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, que será responsable de que situaciones como las vivida por Daniela -y en la ficción de la película- no deben volver a repetirse.

La lección es que la diversidad sexual, el respeto por los demás, la autonomía y la independencia de cada uno es intransable.  Así lo entendió el mundo al recibir la película de Lelio con singular reconocimiento y cariño. De ello hablan los múltiples premios en diferentes festivales internacionales.

La protagonista del filme no es todo. La producción de los hermanos Larraín también merece destacarse, la música, el montaje, la post producción, la fotografía y arte cinematográfico hacen de “La mujer fantástica” una de las mejores expresiones del séptimo arte en nuestro país, a la altura de la mítica “El chacal de Nahueltoro”, “La frontera”, “La luna en el espejo” y otras obras cinematográficas incorporadas a la historia de la cultura chilena. Gracias Canal 13. Nobleza obliga.