No se trata sólo del éxito al aprobarse la ley sobre la despenalización del aborto en tres causales, sino del rol de la mujer en la lucha por la equidad de género, la diversidad sexual y contra el acoso.

José Luis Córdova

La trascendente labor del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, que con satisfacción y orgullo cumpliera la antropóloga comunista Claudia Pascual durante el Gobierno de Michelle Bachelet, debe hacer reflexionar, entre muchos otros sectores sociales y ámbitos culturales, a la televisión chilena.

No se trata sólo del éxito al aprobarse la ley sobre la despenalización del aborto en tres causales, sino del rol de la mujer en la lucha por la equidad de género, la diversidad sexual y contra el acoso (laboral, sexual), expresado –lamentablemente- en diversas formas en el mundo del espectáculo, la diversión y los medios de comunicación (especialmente audiovisuales).

La utilización de modelos estereotipados, de imágenes sexistas en publicidad se había extendido -por ejemplo-a los “teams playeros”, promotoras, en carreras de Fórmula 1, tenis internacional y otros deportes, además de los festivales de la canción en todo Chile, en la farándula, series de TV y otros espacios. Poco a poco deberían extinguirse –entre otros- concursos como Miss Reef, Miss Universo o Miss Mundo, que no caben en un mundo finalmente respetuoso del género y la mujer en particular.

La polémica sobre reiteras conductas de “micro machismo”, hasta el uso y abuso de piropos, gestos insinuantes y otras expresiones corporales van desde bailes eróticos, “perreos” y otras manifestaciones son hoy en día rechazadas, no sólo por las afectadas, sino incluso por cada vez más varones.

En estas columnas hemos denunciado a utilización de léxico inapropiado con que los periodistas, reporteros y noteros de los canales cuando se refieren a homosexuales, lesbianas, trans y otras personas, calificadas erróneamente como “casos”, excepciones y hasta de manera ofensiva.  como “no normales” y hasta patologías.

Carola de Moras, animadora del Festival de Viña, mostró su propio machismo al exclamar: ”¡En mi casa me van a matar!”, aludiendo a su pareja el ex ministro de Educación y ex agente en La Haya Felipe Bulnes, al aceptar un beso del artista Prince Royce en el escenario.

Las políticas editoriales de los canales de televisión –así como en publicidad y otros ámbitos de la vida pública- deben considerar que la equidad de género comprende el trato idéntico o diferenciado entre hombres y mujeres que resulta en una total ausencia de cualquier forma de discriminación arbitraria contra las mujeres por ser tales, en lo que respecta al goce y ejercicio de todos sus derechos humanos, por ende también su no exposición sexista, como se hace hasta ahora.