Definición que, en materia de periodismo, habrá que sumar a las “noticias falsas/fake news”, “terrorismo mediático”, posverdad…

Hugo Guzmán

Periodista

La Directora de Comunicaciones de la Casa Blanca, Hope Hicks, renunció. Antes, había sido Encargada de Prensa de la campaña electoral de Donald Trump. Cargos sensibles.

Un día antes de renunciar, el martes 27 de febrero, Hicks estuvo ocho horas declarando ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, por el caso de supuesta injerencia de los rusos en las elecciones presidenciales estadounidenses.

Ahí, la jefa de comunicaciones de la presidencia de Estados Unidos -ni más, ni menos- reconoció que como parte de su labor profesional/comunicacional, tuvo que “decir mentiras piadosas”…

Definición que, en materia de periodismo, habrá que sumar a las “noticias falsas/fake news”, “terrorismo mediático”, posverdad, y otros conceptos que están rondando la labor informativa y comunicacional de gobiernos, consorcios trasnacionales y medios de prensa privados.

Que la Directora de Comunicaciones de la Casa Blanca haya reconocido que mentía -por piedad, dijo-, es para que la opinión pública y los periodistas de EU y otros lugares, queden atónitos; o desconcertados, o indignados.

No precisó Hope Hicks cuáles fueron las “mentiras piadosas”, ni a quién estaba dirigido el supuesto beneficio de la mentira. Lo que puede quedar claro, es que sería falaz o contradictorio suponer que esas operaciones se hicieron por el bien de los ciudadanos.

Son estilos que se usan en EU. La suspicacia es si esto de “mentiras piadosas” (puede equiparar a las “mentiras blancas”), como la posverdad o las “noticias falsas/fake news”, no estará incorporado en el seno de aparatos comunicacionales de gobiernos y presidencias de América Latina. Ya no es la omisión, es simple y llanamente la mentira.

Y es que cuando Hicks dijo aquello, muchos reaccionaron con cierta naturalidad, como que las “mentiras piadosas” son parte de nuevos métodos de trabajo comunicacional.

En el caso de Trump, no es nada menor que esta sea el cuarto profesional que renuncia a ese cargo, lo cual, cuando menos, da cuenta de una labor deficiente y conflictiva en el manejo de las comunicaciones…el actual Gobierno chileno, guardando las proporciones y cuidando las razones, también tuvo alrededor de eso número de directores de la Secretaría de Comunicaciones de La Moneda, que algo indica respecto a cómo anduvo esa labor.

La mujer que renunció es modelo de profesión. Dicen que muy amiga de la hija de Trump, Ivanka Trump, por el tema de la moda y negocios en el rubro. Para unos, Hope es una especie de “hija adoptiva” del mandatario estadounidense.

Algunas señales de sus “mentiras piadosas” podrían estar en episodios como cuando dirigió la respuesta comunicacional del hijo del jefe de la Casa Blanca, Trump Jr., sobre encuentros de éste con una abogada rusa, quizá para tener información rusa para golpear a Hilary Clinton, la adversaria de Donald Trump en las elecciones de EU.

Como sea, otra alarma de cómo se están manejando/manipulando las comunicaciones desde oficinas presidenciales.