Ceremonia de conmemoración de los 206 años de la fundación de “La Aurora de Chile” se realizó en un repleto Teatro Camilo Henríquez.

Patricia Schüller. Periodista. En un Teatro Camilo Henríquez que prácticamente no daba abasto se conmemoró este martes el Día de la Prensa. Periodistas de varias generaciones se dieron cita en la ceremonia para recordar los 206 años desde que Camilo Henríquez fundara “La Aurora de Chile”, primer periódico del país.

La ceremonia fue conducida por la actriz Paulina Urrutia, directora del Teatro Camilo Henríquez, y asistieron, entre otros, Eduardo Arriagada, decano de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica; Pablo Rivadeneira, jefe de gabinete del alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, y Bárbara Mundt, hija de emblemático Tito Mundt.

Fue un encuentro teñido de emociones, porque junto a las alocuciones de los máximos representantes del Círculo de Periodistas, Douglas Hübner, y del Colegio de Periodistas, Margarita Pastene, se entregó un ejemplar del libro “Escribiendo tu historia” a los 55 periodistas (17 mujeres y 38 hombres) que participaron en el concurso de crónica vivencial que fue lanzado por el Círculo de Periodistas en conmemoración de sus 110 años.

El texto, de 205 páginas, contiene los trabajos periodísticos de todos los participantes y será exhibido en las diferentes bibliotecas del territorio. En el certamen resultó ganador Luis Arancibia y recibieron menciones honrosas Rodolfo Arenas, Christian Palma y Eduardo Bruna.

Douglas Hübner hizo en la oportunidad un poco de historia, retrociendo a la época cuando Fray Camilo Henríquez fundó el primer diario del país que tenía cuatro páginas y circulaba todos los jueves. Se manifestó orgulloso también de la realización del concurso, que concluyó con el citado libro. “Con ellos y muchos más debemos escribir el futuro”, destacó.

Concentración económica de los medios

Margarita Pastene, presidenta del Colegio de Periodistas, dirigió una alocución que sacó aplausos porque puso de relieve las demandas más inmediatas de los profesionales de la prensa.

Partió haciendo historia. Refiriéndose a “La Aurora de Chile” sostuvo que “en este primer periódico, se dieron a conocer los ideales republicanos de Camilo Henríquez. A pesar de las dificultades que tuvo que enfrentar, Camilo Henríquez no dudo en señalar  con claridad los objetivos de La Aurora de Chile: construir los valores de la nueva nación chilena y conformar su identidad”.

“Inspirada en esos mismos principios, me permito señalar que la nación chilena de hoy requiere con urgencia democratizar el sistema medial chileno y que el Estado debe garantizar a nuestra sociedad el derecho humano a la comunicación. No puede construirse una verdadera democracia, ni sostener ideales republicanos, si se mantiene la situación insostenible que limita hoy la libre circulación de las ideas, que limita la libertad de expresión y de prensa, y restringe además el espacio para valiosas iniciativas comunicacionales”, apuntó.

En este sentido, llamó a la Presidenta Bachelet a que “en su anunciado proyecto de Nueva Constitución, que esperamos envíe al Congreso antes de concluya su mandato, quede consagrado el Derecho a la Comunicación como un derecho humano fundamental, resguardando así espacios para medios públicos, privados y comunitarios, y poniendo límite a la concentración económica e ideológica de los medios de comunicación”.

Pastene recordó que esta solicitud no es nueva. “Al leer por ejemplo un importante documento emitido por nuestro Colegio en marzo de 1993 se advertía que ‘para la existencia de una auténtica libertad de información, de consiguiente, de expresión’, era necesario establecer normas antimonopólicas para limitar la enorme concentración en la propiedad de los medios de comunicación y por ello, decía, ‘estimamos que es importante que la nueva ley de prensa considere la dictación de normas que le pongan atajo’”.

Según remarcó, esto preocupa “porque el Estado chileno no ha tenido la capacidad de frenar la intolerable concentración económica de los medios,  sino que por el contrario, la ha fomentado y sostenido, mediante el respaldo directo que otorga a los grandes consorcios informativos, a través de los recursos públicos que se destinan a la publicidad”.

“En reiteradas ocasiones –añadió- hemos expuesto a las autoridades gubernamentales esta realidad, sin que hayamos logrados revertir esta situación que ha dejado en la total indefensión a los medios locales y regionales, que deben hacer frente a situaciones de total inequidad al momento de competir por esos recursos, ya que las agencias publicitarias simplemente no les consideran viables, ni les incorporan en los planes de medios de las instituciones públicas”.

La dirigenta hizo hincapié en que “este proceso de concentración económica de los medios de comunicación en Chile, que se ha venido configurando desde fines de los noventa y que se traduce en la participación de unos pocos operadores nacionales e internacionales del mercado medial, conlleva además una creciente precariedad laboral de trabajadores y trabajadoras de las comunicaciones”.

En la ocasión, la presidenta del Colegio de Periodistas se refirió también a la necesidad de que Chile cuente con una Ley de Medios que regule “la concentración medial, fortalezca y garantice la existencia de medios públicos y comunitarios sin fines de lucro, asegure las libertades de expresión y prensa, y el acceso a la información de la ciudadanía, para contribuir a la conformación de una en una Nación verdaderamente democrática”.

“Nuestro Colegio, no solo exige estas demandas justas y necesarias para democratizar el sistema medial chileno, sino que además se compromete a velar por el rol ético y social del periodismo que la sociedad chilena merece”, indicó.

Confianza en los periodistas

Margarita Paste admitió también que una de las grandes aspiraciones del Colegio que representa “es lograr que Chile tenga confianza en sus periodistas. Nos asiste la convicción que sólo el ejercicio de un periodismo ético y responsable, nos conducirá a una sociedad libre de odiosidades y suspicacias”.

“Hoy más que nunca, al sentirnos en total indefensión cuando desde las propias fuentes informativas surgen con deliberada intencionalidad antecedentes que carecen de veracidad. Por ello, nos comprometemos, ante la ciudadanía, redoblar los esfuerzos para informar con estricta vocación por la verdad, el respeto, la inclusión y eliminar todo vestigio de prácticas sexistas y discriminatorias”, subrayó.

Es por ellos que les parece urgente –agregó- “que se restituya la tuición ética a los colegios profesionales, de lo que fuimos despojados durante la dictadura cívico-militar y que en los años que han transcurrido de la reconstrucción democrática, no hemos logrado recuperar.  Por el bien de la ciudadanía, por la sincera intención de avanzar hacia una sociedad más democrática, esperamos que el proyecto de ley que está aún estancado en el Congreso, se haga realidad y nos permita avanzar  en un marco legal para regular debida y oportunamente con sanciones éticas a quienes se aparten de su rol de informar con la verdad. No buscamos defensas corporativas, sino defensas de principios éticos de nuestra profesión y que están consignados en nuestro propio Código de Ética”.

La ceremonia concluyó con la exhibición de la película “Sapo”, que se ambienta en la dictadura militar, y que fue premiada el año pasado como la mejor película en la Competencia de Cine Chileno de Sanfic.

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